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Malasia

Los ingredientes secretos para el éxito de la Nueva Agenda Urbana

Luis Triveno's picture
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Photo: Lois Goh/ Banque mondiale


La historia más común de la modernidad, que abarca fronteras nacionales, culturales y religiosas, se trata de personas que se trasladan de las zonas rurales a las ciudades. Para el año 2030, el 80 % de la población mundial vivirá en zonas urbanas, persiguiendo el sueño de acceder a mejores empleos, educación y atención médica.

Sin embargo, en muchos casos ese sueño corre el riesgo de quedar reducido a un ensueño urbano, debido a los desastres naturales como los huracanes, los terremotos y las inundaciones, así como al cambio climático. Quienes trabajamos para ayudar a esas familias a encontrar un futuro mejor debemos enfocarnos más en las formas de apoyar los esfuerzos destinados a proteger sus vidas y sus medios de subsistencia.

En los 40 años transcurridos desde que se realizó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos (Hábitat I), los Gobiernos y los municipios de los distintos países emergentes y en desarrollo han demostrado que sus ciudades pueden ser no solo inclusivas y seguras, sino también resilientes y sostenibles. Sin embargo, a menos que puedan aumentar su velocidad y escala, es poco probable que logren los objetivos de la “Nueva Agenda Urbana” (PDF) y sus planes regionales, presentados en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Vivienda y el Desarrollo Urbano Sostenible (Hábitat III) (i) en 2016.

Desde nuestra perspectiva de ayudar a los Gobiernos de América Latina y el Caribe, y como anticipo del Foro Mundial (i) que tendrá lugar en Kuala Lumpur (Malasia) en febrero, compartimos tres elementos clave necesarios para lograr ese objetivo:

Inclusión financiera: Un trampolín hacia la prosperidad

Sri Mulyani Indrawati's picture
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In Pakistan, Salma Riaz, right, shows Saba Bibi how to use her new cell phone to receive payments. © Muzammil Pasha/World BankUnos 2500 millones de personas no tienen acceso a servicios financieros formales en el mundo, lo cual incluye al 80 % de los pobres, es decir aquellos que viven con menos de US$2 al día. Las pequeñas empresas también se ven perjudicadas ya que hasta 200 millones de ellas declaran que carecen del financiamiento que necesitan para prosperar.
 
Esta es la razón por la cual nosotros en el Banco Mundial queremos que los hombres y las mujeres en todo el mundo tengan acceso a una cuenta bancaria o a un dispositivo, como un teléfono móvil, que les permita guardar dinero así como enviar y recibir pagos. Se trata de un elemento fundamental para que las personas manejen sus vidas financieras. 

Reflexiones sobre la seguridad de los alimentos durante las fiestas de fin de año

Juergen Voegele's picture

Cleaning food in Moldova. Michael Jones/World BankEn el periodo previo a las fiestas, se escribirá mucho sobre cómo los consumidores podemos preparar alimentos de manera segura para garantizar que los amigos y familiares recuerden una maravillosa cena  y no un episodio de intoxicación alimentaria que llevó a un ser querido a la sala de emergencias.
 
Sin embargo, observo a menudo que otras grandes amenazas a la seguridad alimentaria –aquellas que pasan desapercibidas en las granjas,  fábricas, y otros puntos vulnerables de la cadena de suministro de alimentos– no forman parte de la conversación hasta que aparecen productos alimenticios contaminados en las tiendas de comestibles y en los platos de una cena, provocando que se enfermen millones de personas e incluso causando la muerte a algunas de ellas.
 

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