Syndicate content

Añadir nuevo comentario

Cambiar la mentalidad sobre los servicios financieros para los jóvenes

Esta página en: English | Français | العربية

Con una población mundial estimada de 1.200 millones de jóvenes entre 15 y 24 años, la gran mayoría de ellos viviendo en naciones en desarrollo, la juventud es tanto una prioridad social como política en muchos países.

Cada vez más Gobiernos están abordando los servicios financieros para este segmento poblacional. El acceso a ahorros, sistemas de pago, créditos y seguros puede ayudar a los jóvenes a generar activos, protegerse contra el riesgo y mostrar su potencial económico. Sin embargo, Global Findex (la base de datos sobre la inclusión financiera en el mundo) del Banco Mundial indica que los jóvenes tienen 33% menos probabilidades de poseer una cuenta bancaria que un adulto.

La semana pasada les pedimos que nos enviaran preguntas para los responsables de formular políticas durante un evento del Grupo Consultivo de Ayuda a la Población más Pobre (CGAP), que se realizó en París con el objetivo de analizar qué se puede hacer para mejorar las oportunidades de los jóvenes a través de los servicios financieros. Este video muestra las respuestas a la consulta: “¿Por qué son necesarios los servicios financieros para la juventud?”.

Los encargados de formular políticas de ocho países de todo el mundo y de diversos organismos gubernamentales, incluidos ministerios de Educación, Finanzas, Juventud y Deporte, así como también de bancos centrales, estuvieron de acuerdo en que los servicios financieros para los jóvenes representan una oportunidad en gran medida desaprovechada de tratar los problemas sociales en sus países.
 
Pero, de la misma manera, no abordar el desempleo juvenil y otras cuestiones que muchos jóvenes enfrentan actualmente en el mundo podría producir un enorme malestar social, advirtió Ashraf Gamal El Din, del Egypt Post.

Cambiar la mentalidad
La mayoría de los bancos ve a la juventud como un riesgo: los jóvenes generalmente no son propietarios de negocios ni tienen experiencia financiera y, a menudo, cuentan con pocas garantías colaterales. Se necesita un “cambio de mentalidad” en cómo vemos a la juventud y su capacidad bancaria, dijo Mukhmeet Bhatia, del Ministerio de Finanzas de India. La mayor parte de los responsables de las políticas está de acuerdo en que los Gobiernos deben jugar un importante papel a la hora de fomentar los servicios financieros para este grupo de la sociedad.

En el Reino Unido, donde existe un alto nivel de desempleo juvenil, el Gobierno está respaldando un mecanismo de préstamos de puesta en marcha de nuevos negocios para ayudar a jóvenes de entre 18 y 30 años que no pueden conseguir créditos de los bancos para tal fin. Se espera que los emprendimientos juveniles impulsen la economía británica que está aquejada de problemas. Pero este sistema de préstamos de inicio, (i) promocionado por James Caan, una celebridad del reality show de TV Dragon's Den (i) e inversionista de capital de riesgo, no ofrece solo financiamiento. Otros servicios no financieros, tales como asesoría, capacitación y ayuda con el desarrollo de negocios, son piezas cruciales para asegurar que los jóvenes puedan emprender empresas exitosas de modo que puedan pagar los préstamos.

Por su parte, la educación financiera puede permitir que los jóvenes sean usuarios activos y responsables de los servicios en este ámbito. El Banco Central de Filipinas ha invertido en un destacado programa educativo, así como en una alianza con los 12 principales bancos comerciales del país para promover la apertura de cuentas para niños. (i) Con el fin de fomentar el ahorro entre los jóvenes, se debieron eliminar previamente las barreras regulatorias para las cuentas juveniles, disminuyendo a 7 años la edad mínima en la que es posible abrir una cuenta bancaria.

Clientes y ciudadanos del futuro, creadores de su propio destino
Los responsables de formular las políticas reconocen la dificultad de conseguir que los bancos vean a la juventud como una oportunidad más que como un riesgo. Y por esa razón, los Gobiernos tendrán un rol esencial en el cambio de la actual mentalidad.

El argumento en este sentido no será sólido mediante ganancias rápidas sino con una inversión a largo plazo: “Los jóvenes son los futuros clientes, los futuros ciudadanos”, dijo Tanaya Kilara de CGAP. “Creo que todo lo que se haga con la juventud brinda los mayores beneficios a largo plazo. Puede que no se vea ahora, puede que no se vea mañana, pero sí se observará durante el transcurso de su vida”.

Para Ruth Dueck-Mbeba, de la Fundación MasterCard, se trata de que los jóvenes sean creadores de su propio destino, de manera que ellos puedan generar nuevas oportunidades y hacer "crecer la torta", en vez de depender de los recursos actualmente existentes.