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Millones de niños invisibles privados de sus derechos

Liviane Urquiza's picture

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YouThink! Enregistrement des naissances
Una madre mirando a su bebé. Nigeria. Foto : Arne Hoel / Banco Mundial.

¿Conoces a algún niño invisible? ¿No? ¿Estás seguro…?

Cuando nace un niño y no se le inscribe en el registro civil ello quiere decir que oficialmente no existe. En el mundo hay millones de niños que no han sido registrados al nacer y que crecen sin “identidad”.

Se dice que son “invisibles” porque su nombre no aparece en ningún registro oficial. Y, como no tienen papeles, ninguna institución puede hacer valer sus derechos.

“Al carecer de una identidad oficial, estos niños pueden quedar excluidos de la educación, de una atención de la salud de calidad y de otros servicios básicos, y ello puede tener graves consecuencias para su infancia y su porvenir”. –Informe del UNICEF, Estado mundial de la infancia 2006.

Según el Banco Mundial, la exhaustividad de registro de nacimientos asciende solo a un 1% en Asia meridional y a un 2% en África subsahariana. Para saber hasta qué punto resultan alarmantes estas cifras, es preciso entender las consecuencias que tiene este hecho para las personas “invisibles”.

¿A qué riesgos están expuestas las personas “invisibles”?

El hecho de carecer de papeles de identificación o, sencillamente, no conocer la fecha de nacimiento significa estar expuesto a todas las formas de abuso. Por ejemplo, en teoría es imposible que los menores contraigan matrimonio. Sin embargo, según las estimaciones, en el mundo cada tres segundos una joven menor de 18 años es obligada a casarse. En efecto, si no tienen certificado de nacimiento no pueden demostrar que aún no tienen la edad legal para contraer matrimonio. Según los datos del UNICEF, casi la mitad de las mujeres de 15 a 24 años de Asia meridional y África subsahariana se casan antes de cumplir 18 años, y en América Latina, más de una mujer casada de cada cuatro es menor de edad. Y algunas de estas jóvenes apenas han cumplido 12 años...

El trabajo infantil también es ilegal. Los jóvenes sin papeles corren un mayor riesgo de convertirse en esclavos modernos y, al carecer de salario y de derechos, no tendrán prácticamente oportunidades de salir de la pobreza. Esta lacra está presente en todo el mundo, tanto en los países pobres como en los ricos. Millones de jóvenes trabajan en condiciones lamentables y peligrosas. Los trabajadores clandestinos son los más afectados por esta forma de esclavitud, dado que, al no tener ningún derecho, no pueden acudir a las autoridades para que los defiendan.

A fin de proteger a los jóvenes de todos estos abusos, es fundamental informar a los futuros padres, ya que en ellos radica el origen de esta cuestión.

Un nuevo nacimiento = Un certificado de nacimiento

Para que las autoridades puedan expedir certificados de nacimiento a las familias es preciso que el parto tenga lugar en las proximidades de una oficina de la Administración o que los padres vayan a registrar a su hijo tras el nacimiento. Ahora bien, en algunos casos las distancias hasta la oficina del registro civil más próxima son tan largas que a veces se tarda varios días en llegar, y, además, en los países en desarrollo muchos padres ignoran la importancia que reviste el certificado de nacimiento o no saben cómo obtenerlo.

Para que la distancia deje de ser un obstáculo, en algunos países, como la República Democrática del Congo (RDC), la India, el Afganistán y Madagascar, se han puesto en marcha programas de “registro móvil”. Estos programas permiten inscribir los nacimientos con efecto retroactivo, lo que significa que es posible obtener un certificado varios años después del nacimiento. Incluso los adultos pueden inscribirse.

En 2005, la organización internacional PLAN puso en marcha una campaña para promover el registro de nacimientos, gracias a la cual se ha reconocido desde entonces la identidad de más de 40 millones de niños.

En el mes de marzo de 2012, el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aprobó una resolución (i) dedicada al problema del registro de los nacimientos y el derecho a una identidad oficial sin discriminación, en la que insta a los Estados a: “que identifiquen y eliminen los obstáculos físicos, administrativos y de otra índole que dificultan el acceso a la inscripción de los nacimientos, incluida la inscripción tardía”.

Apoya las iniciativas mundiales para promover el registro de los nacimientos y evitar que millones de niños sigan siendo “invisibles”.

Corre la voz: ¡1 niño = 1 certificado de nacimiento!

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