Syndicate content

Qué funciona para empoderar a las niñas y las jóvenes

Bassam Sebti's picture
Esta página en: English | 中文 | العربية | Français
 Dana Smillie / World Bank
Niñas asisten a la escuela Shaheed Mohamed Motaher Zaid, en Sana'a, Yemen. Foto: Dana Smillie/Banco Mundial.

Cuando Laila regresó de la escuela a su casa en una zona rural de Yemen, no esperaba lo que su padre, Nasser, tenía preparado para ella:  un marido mucho mayor.

Las lágrimas, los gritos y los lamentos no sirvieron de nada. La niña de 13 años fue amenazada con ser golpeada e incluso le dijeron que la matarían si se resistía. De modo que dejó de gritar y se tuvo que casar por la fuerza, como le contó a UNICEF recientemente.

“Estaba indefensa. Fue como una pesadilla. Sentí que el mundo se derrumbaba a mi alrededor”, dijo Laila. “Quería que la pesadilla terminara para poder volver a la escuela con mis amigas”.

Laila es un ejemplo de las niñas que enfrentan y sufren diversas crisis en diferentes partes del mundo, principalmente en los países en desarrollo. Las organizaciones internacionales han abordado sin descanso estas situaciones y trabajado arduamente en la búsqueda de soluciones que puedan ofrecer mejores oportunidades a las víctimas e incluso evitar que suceda una crisis.

El Banco Mundial dio a conocer unos informes que arrojan nueva luz sobre qué funciona en las intervenciones con fines de desarrollo dirigidas a las niñas y las jóvenes, que todavía constituyen una proporción muy alta de la población que vive en la pobreza en el mundo.

Uno de los documentos explica que las medidas que pueden ayudar a retrasar el matrimonio infantil son: el apoyo al aumento del nivel de instrucción de las niñas,  una mayor valoración de la enseñanza y la ampliación de las oportunidades. Otro informe muestra que las intervenciones estructurales combinadas con incentivos financieros a nivel individual y familiar pueden tener una mayor repercusión en el mejoramiento de los resultados educativos y las condiciones de igualdad de las niñas.

Un tercer documento determina que la implementación de intervenciones integrales e interactivas en las escuelas y los entornos comunitarios, el aumento del acceso a la educación y la promoción del empoderamiento de las niñas podrían ayudar a mejorar los resultados en esta área, sobre todo entre las adolescentes.

La publicación de estos informes llega justo cuando el mundo se acerca al plazo de 2015 para alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio, uno de los cuales es la promoción de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

Educar, empoderar y dar empleo a la generación de jóvenes más numerosa de todos los tiempos es vital para poner fin a la pobreza e impulsar la prosperidad compartida, los dos objetivos institucionales del Grupo del Banco Mundial.