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Octubre 2017

Tarea pendiente: maestros que inspiren

Jaime Saavedra's picture
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Jaime, con profesores que dedican sus vidas a la educación de alumnos con necesidades especiales en el Colegio de la Corporación Municipal del Campo Transitorio de Dharabi (Mumbai, India). (Photo: Marcela Gutierrez Bernal / World Bank)

El miércoles pasado se lanzó el Informe sobre el desarrollo mundial 2018: Aprender para hacer realidad la promesa de la educación. El mundo enfrenta una crisis de aprendizaje. En muchos países del mundo en desarrollo, los aprendizajes son insuficientes, las oportunidades de aprendizaje son desiguales, y el progreso es todavía muy lento. ¿Qué se necesita? Que los estudiantes lleguen a la escuela habiendo tenido una nutrición y un estímulo adecuado durante los primeros años de vida; escuelas bien administradas que generen un entorno conducente al aprendizaje; insumos adecuados para que esas escuelas operen de manera efectiva; y, lo más importante, maestros motivados y bien preparados.

Y es que hoy, en el siglo XXI, con la revolución de las comunicaciones y la tecnología, el elemento esencial para lograr un aprendizaje efectivo en el aula sigue siendo el maestro. Como se discute en el informe, la tecnología puede facilitar el proceso de aprendizaje, ayudando, por ejemplo, a que en el aula estudiantes con distintos niveles de competencia tengan el estímulo que necesitan para avanzar. Pero esto simplemente complementa a un maestro que debe de saber utilizar la tecnología.