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México

Readaptación: una política de vivienda que salva vidas

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 USAID/OFDA, Auriana Koutnik/Flickr
Construcción de viviendas resistentes a terremotos en Perú. Imagen: USAID/OFDA, Auriana Koutnik/Flickr

Cuando un huracán, terremoto u otro desastre natural golpea a un país pobre, muchas veces las familias se enfrentan a una doble tragedia: la pérdida de seres queridos y de su activo más preciado (y muchas veces el único): su hogar. Tras el terremoto de magnitud 7,0 que azotó Haití en 2010, y mató a más de 260.000 personas, el 70% de las pérdidas de activos estuvieron relacionadas con la vivienda. 
 
Ecuador debe desembolsar miles de millones de dólares en costos de reconstrucción tras el terremoto de 7,8 en abril, que mató a 900 e hirió a casi 28.000 personas. Si Perú sufriese un terremoto de magnitud 8,0, alrededor del 80% de las pérdidas económicas potenciales estarían relacionadas con la vivienda.
 
Y si bien la furia de la naturaleza no distingue entre áreas urbanas y rurales, la mayor parte de las pérdidas causadas por un desastre se concentra en las ciudades, y afecta de manera desproporcionada a los pobres. Esto representa un gran desafío para los países de ingreso bajo y medio.
 
En América Latina y el Caribe, 200 millones de personas -1/3 de la población- vive en asentamientos informales, donde la mayoría de las viviendas no cumple con las normas de construcción y los seguros de vivienda son inexistentes. No debería sorprender que los distritos informales (es decir, los barrios más pobres) de la región sufran la mayor parte de las muertes relacionadas con los desastres naturales.
 
A pesar de esto, las políticas de vivienda orientadas a los pobres suelen enfocarse en ayudar a construir nuevas unidades, en lugar de readaptar las viviendas existentes para hacerlas más seguras (a veces ignorando el hecho de que suelen ser las construcciones, y no los terremotos, lo que mata a las personas).

Cuatro medidas que México puede adoptar para acelerar el logro de la inclusión financiera

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A girl with a bankcard in Mexico. Photo: Alberto Canche/ World Bank

El mes pasado, viajé a México para asistir a la ceremonia en que se dio a conocer la Política Nacional de Inclusión Financiera.

El evento constituyó un importante hito en el país, dado que solo el 44 % de los adultos posee una cuenta bancaria, de acuerdo a la última Encuesta Nacional de Inclusión Financiera. En el documento de la normativa, se describe una visión sobre cómo dar acceso a los servicios financieros formales a esa mitad de la población que carece de servicios bancarios, y ofrece una hoja de ruta para lograrlo.

En el mundo, 2000 millones de adultos no tienen acceso a servicios bancarios, (i) y la comunidad internacional del desarrollo considera que la inclusión financiera es necesaria para reducir la pobreza y promover la prosperidad compartida.
México representa el 2,6 % de esa cifra mundial, y es uno de los 25 países que el Grupo Banco Mundial y sus asociados han priorizado como parte de la iniciativa de acceso universal a los servicios financieros para 2020. (i) El objetivo de esta es permitir a los adultos que no son parte del sistema financiero formal tener acceso a cuentas de transacciones que les posibiliten guardar dinero, y enviar y recibir pagos.

La Revolución “Big Data” en estudios sociales: ¿Qué hemos aprendido y hacia dónde vamos?

Carlos Rodríguez Castelán's picture
    

Aunque muchos han recalcado la falta de precisión con la que se ha usado el término “Big Data” para referirse a una gama de fenómenos cibernéticos, lo cierto es que éste  no deja de causar sensación y controversia,  ya que ha significado un gran brinco que ha permitido superar la barrera de la falta de información frecuente y representativa.
 

Las políticas de vivienda que cambian las vidas de los latinoamericanos

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Para mejorar el acceso a la vivienda en las zonas urbanas, desde los años ochenta varios países de América Latina han decidido apostar por los subsidios para la cuota inicial de la compra de una vivienda nueva. ¿Han funcionado? ¿Han llegado a las familias que más lo necesitan? ¿Podrán utilizarse para promover la renovación urbana que tanto necesitan nuestras ciudades?

Para responder estas preguntas e intercambiar experiencias, los funcionarios precisamente a cargo de diseñar e implementar políticas de vivienda en 8 países de América Latina (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, México, Paraguay y Perú) se reunieron recientemente en Washington DC con representantes del Banco Mundial, Cities Alliance, The Urban Institute y del Programa de Housing Finance de Wharton.

No existe una solución fácil para el problema de la deserción escolar

Rafael de Hoyos's picture

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Adolecentes en la escuela. © Banco Mundial


Cuando me incorporé al Ministerio de Educación de México en 2008, uno de los primeros desafíos que enfrenté fue determinar políticas eficaces para reducir las tasas de deserción en la escuela secundaria superior (en los grados décimo, undécimo y duodécimo). Después de ocho años, y de realizar dos ensayos controlados aleatorios, numerosos talleres y varios estudios de diagnóstico, sigo sin tener una respuesta precisa.

¿Cómo gestionar el sector de las industrias extractivas? ¡Hay un libro para ello!

Håvard Halland's picture

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© Cor Laffra
Foto: © Cor Laffra

Supongamos que usted es un ministro de Finanzas o un funcionario ministerial de un país donde recientemente se ha descubierto petróleo o minerales. ¿Qué medidas se deben tomar? O, si ya se está produciendo petróleo o minerales, ¿cómo se puede mejorar la gestión pública del sector de las industrias extractivas, que es un pilar de las economías nacionales en todo el mundo?

El proceso de planificación para el desarrollo de un sector complejo y poco conocido puede resultar abrumador. ¿Cómo se deberían determinar los objetivos en materia normativa del sector? ¿Qué principios económicos, contables y tributarios se deberían considerar? ¿Qué tipos de leyes y reglamentos necesitaría adoptar un Gobierno? ¿Qué funciones cumplirían diversos ministerios y organismos gubernamentales en la administración de estas leyes? ¿Cómo las consideraciones sociales, técnicas y ambientales encajan en este contexto? ¿Qué pasa con la inversión de los ingresos derivados de la explotación de los recursos, o el potencial de nuevos vínculos de la industria?

El contenido local en las industrias extractivas: Una herramienta para la diversificación económica y el desarrollo sostenible

Anita Marangoly George's picture

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Cuando se les pregunta a los jóvenes de los países en desarrollo qué quieren para sus países, la respuesta suele ser “oportunidades”. La próxima generación quiere empleos y conocimiento; quieren estar conectados a la economía mundial.

Las industrias extractivas pueden fomentar este tipo de oportunidades mediante la inversión en actividades de capacitación técnica y transferencia de tecnología a los trabajadores y las empresas locales. Estas capacidades técnicas, que actualmente se exigen en el mercado mundial, proporcionan a los trabajadores los medios necesarios para que puedan ampliar sus horizontes y reducir el riesgo de desempleo.

Seis historias muestran que las energías renovables son la base de un futuro inocuo para el clima

Andy Shuai Liu's picture

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El mundo fue testigo del gran impulso que ganaron las medidas contra el cambio climático en 2015, culminando con un acuerdo histórico en diciembre para reducir las emisiones de carbono y frenar el calentamiento global. También fue un año de transformación constante del sector energético. Se adoptó, por primera vez en la historia, un objetivo de desarrollo sostenible mundial exclusivo para la energía, destinado a garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos.

Para convertir este objetivo en realidad, mitigando al mismo tiempo los efectos del cambio climático, una mayor cantidad de países intensifican su labor y avanzan en materia de energía solar, eólica, geotérmica y otras fuentes de energía renovable. A medida que nos adentramos en 2016, las siguientes historias provenientes de todo el mundo ilustran las acciones que se realizan para lograr  un futuro inocuo para el clima.

 
 World Bank Group
 

Desarrollar paisajes forestales con capacidad de adaptación al cambio climático

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Andrea Borgarello for World Bank/TerrAfrica

Esta semana y la próxima semana tendrá lugar en París un “partido de alto riesgo” entre la ciencia y la voluntad política.
 
La parte que corresponde a la ciencia es muy clara: se ha establecido que 2015 es el año más cálido que se haya registrado, llegando la temperatura a estar un grado por encima de los promedios preindustriales. El cambio climático ya afecta a los países. A esto se añade el fenómeno de El Niño, que causa estragos en muchas partes del mundo. Y el calor va a aumentar.
 
El análisis político es más complicado. Por un lado, si los planes nacionales -las contribuciones previstas determinadas a nivel nacional (INDC, por sus siglas en inglés)-, elaborados por los países para luchar contra el cambio climático se implementaran, incluyendo las acciones condicionadas por el financiamiento disponible, esto pondría probablemente al planeta en una trayectoria de unos 2,7 °C, que sería catastrófica para los sistemas económicos, sociales y naturales de los que dependemos. Es evidente que aún queda mucho por hacer. Por otra parte, es una señal de avances que es bienvenida. El hecho de que casi todos los países del mundo (Carbon Brief contabiliza 184 compromisos climáticos hasta la fecha) (i) hayan presentado sus INDC es un logro notable que muchos habrían considerado imposible hace apenas unos años. De modo que hay progresos, pero no son suficientemente rápidos.
 
París debe ser visto como un hito importante en un arduo viaje: una plataforma para generar una espiral siempre ascendente de metas en muchos campos de medidas relativas al clima.
 
Un área que promete innumerables beneficios para las personas y el planeta es el cambio en el uso del suelo, la agricultura y la silvicultura. En conjunto, estos sectores representan un 24 % de las emisiones mundiales, pero contribuyen con un porcentaje mucho mayor de emisiones en muchos países en desarrollo. Un análisis preliminar de las INDC muestra un fuerte compromiso de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de la deforestación, la degradación forestal, el cambio del uso del suelo y la agricultura. Y hay pruebas de un mayor deseo de medidas de recuperación del paisaje en muchos de esos países.

Ciudades: La nueva frontera de la protección social

Keith Hansen's picture
Dominic Chavez/Banco Mundial


​Piense en esto: en el momento en que tomaba el desayuno esta mañana, la población urbana mundial aumentaba en unas 15 000 personas. Esta cifra se incrementará a 180 000 personas para el final del día y a 1,3 millones para el final de la semana. En un planeta con tanta cantidad de espacio, este ritmo de urbanización es como apiñar toda la humanidad en un país del tamaño de Francia.

En las ciudades vive la mayor parte de la población mundial, es donde se producirá cada vez más  crecimiento demográfico y donde pronto se encontrará la mayor parte de la pobreza.


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