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Indonesia

Tenemos que ser audaces para mejorar el aprendizaje en las aulas

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Un joven estudiante en Côte d'Ivoire muestra su trabajo escolar. © Ami Vitale / Banco Mundial


​La educación es uno de los medios más seguros para poner fin a la pobreza extrema en nuestra época. Pero, 121 millones de niños hoy en día no asisten a la escuela. Es muy difícil llegar a ellos debido a la pobreza, los obstáculos en materia de género, la lejanía y la discapacidad. Tenemos que hacer un nuevo esfuerzo concertado para lograr la escolarización de todos los niños.

Además de este desafío de mejorar la asistencia y el acceso, enfrentamos un problema aún más arduo en el futuro: garantizar el aprendizaje de los estudiantes. Una triste verdad es que la mayoría de los sistemas educativos no redundan en beneficio de los niños más pobres. Según estimaciones, unos 250 millones de menores no saben leer ni escribir, a pesar de que han asistido a la escuela durante años. Esto constituye un fracaso trágico de nuestras aspiraciones en materia de educación para los jóvenes del mundo.

Juventud a la vanguardia del movimiento contra la corrupción

Disponible en: English, Français

Por Joseph Mansilla (i) y Boris Weber (i). Este blog se publicó originalmente en el sitio web del Instituto del Banco Mundial (WBI) (i).

Foto: © Bunga Manggiasih/GYACJiwo Damar Anarkie -un joven indonesio que cofundó una ONG local llamada  Líderes Futuros para la Anticorrupción (i) (FLAC, por sus siglas en inglés)-  utiliza cuentos y títeres para enseñar el concepto de la integridad a los estudiantes de escuelas primarias.

"Son muy jóvenes, están en una etapa donde todavía es posible influir en la formación del carácter. La narración de cuentos es una de las maneras más eficaces de hacerlo", dijo Anarkie.