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Salud, nutrición y población

Construir alianzas LGBTI no es solo un tema de solidaridad, sino una clave para la prosperidad compartida

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El 17 de mayo, nos reuniremos con individuos, familias y organizaciones alrededor del mundo para conmemorar el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia (IDAHOT, por sus siglas en inglés).

La conmemoración anual del IDAHOT es un recordatorio importante —para todos nosotros— de que el tema de la orientación sexual y de la identidad de género (SOGI) es muy importante para el desarrollo sostenible. Importa porque se trata de luchar contra la discriminación y promover la inclusión social. Importa porque es clave para poner fin a la pobreza y construir la prosperidad compartida.

El tema mundial del IDAHOT este año es “Alianzas para la solidaridad”. Pero más allá de mostrar solidaridad con las comunidades lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI), ¿qué otros papeles importantes juegan las alianzas para combatir la homofobia, la transfobia y la bifobia?

Enriquezca su experiencia de las Reuniones de Primavera de 2018

Bassam Sebti's picture


Solo faltan unos pocos días para la celebración de las Reuniones de Primavera de 2018, y ya es tiempo de organizarse para ellas. Los principales oradores son representantes de instituciones de primer nivel como LinkedIn, la Universidad de Oxford, Financial Times, Brookings Institution, además de Bill Gates y Jeff Weiner, que son personas influyentes.
 
Conéctese, participe y mire para sacar pleno provecho de todo lo que #WBGMeetings tiene para ofrecer.

Acoso sexual: ¿ Dónde nos encontramos en la protección jurídica de las mujeres?

Paula Tavares's picture
Women abused in her home holding her hand up. Stop sexual harassment against women. Violence and abuse in family relations. © Fure/Shutterstock.com
 © Fure/Shutterstock.com


El movimiento #YoTambién está transformando la manera en que percibimos y que esperamos, se aborde el acoso sexual.

Durante mucho tiempo las mujeres han sufrido este tipo de violencia que tiene consecuencias negativas en su voz y agencia, así como su capacidad de participar plenamente en la economía y la sociedad. Existen numerosas pruebas del costo que representa el acoso sexual para las empresas, ya sea en acuerdos legales, pérdidas de tiempo de trabajo y pérdidas comerciales. Pero el acoso sexual también tiene efectos negativos en las oportunidades económicas de las mujeres (i). Por ejemplo, si no hay recursos disponibles para protegerlas, en lugar de denunciar el problema, las mujeres que enfrentan acoso sexual en su trabajo a menudo dicen (i) que no tienen más salida que renunciar (i). Esto puede significar tener que volver a empezar, y perder aumentos salariales, oportunidades de crecimiento profesional (i) y potencial de generar ingresos. Estudios indican que el acoso sexual afecta negativamente el éxito y la satisfacción profesional de las mujeres. Sin embargo, muchos países aún no ofrecen a las mujeres una protección legal adecuada contra esta forma generalizada de desigualdad de género.

Para poner fin a la tuberculosis se necesita un liderazgo firme, políticas adecuadas, más financiamiento e intervenciones originales

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Imagen de una aplicación móvil para servicios de cibersalud junto a una imagen de una voluntaria de la comunidad mostrando cómo usar el sistema electrónico.

En la última Cumbre para poner fin a la tuberculosis (TB) realizada en Nueva Delhi, Sudeshwar Singh, un sobreviviente de la enfermedad de 40 años, subió al escenario para compartir su historia. En su relato no solo habló sobre los problemas físicos causados por el mal, sino también sobre el estigma y el miedo que sufrió su familia y que amenazó con quebrantar su espíritu. No obstante, la historia de Sudeshwar tiene un buen final y constituye un llamado a ser optimistas frente a la lucha contra la TB, ya que él completó su tratamiento y se convirtió en un activista, dedicándose a crear conciencia sobre la TB en su estado natal de Bihar.

Su travesía es solo uno de los ejemplos que nos permiten estar optimistas hoy en día respecto de los esfuerzos mundiales para abordar la epidemia de TB. De hecho, hace un año con ocasión del Día Mundial de la Tuberculosis, nosotros escribimos un blog acerca del control de la enfermedad, estando a casi 10 000 kilómetros de distancia: uno en Nueva Delhi (i) y el otro en la ciudad de Washington. (i) Y aunque todavía existen desafíos y hay mucho por hacer, ambos sentimos que se generó un nuevo ímpetu en torno a los esfuerzos mundiales para enfrentar la epidemia de TB. Hace unos años, cuando aumentó la complejidad y la magnitud de la epidemia, era difícil sentirse optimista porque la TB había sobrepasado al VIH/sida como la principal causa de muerte por enfermedades infecciosas.
 
Aun así, la tuberculosis es un importante problema de salud pública y de desarrollo económico, en particular porque afecta desproporcionadamente a los adultos en su mejor época productiva. En el mundo, solo en 2016, 10,4 millones de personas contrajeron TB y 1,7 millones murieron a causa de la enfermedad, incluidas 374 000 personas que padecían tanto TB como VIH. Además, hay muchos otros casos que no son diagnosticados o informados.

India (i) tiene la incidencia más alta de TB en el mundo, con unos 2,79 millones de casos (i) en 2016. Y en África meridional se registra el mayor número de personas que sufren tanto tuberculosis como VIH/sida. En 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS) comenzó a agrupar a los países con alta carga de TB, TB/VIH y TB multirresistente; casi todos los países de África meridional pertenecen a uno o más de estos tres grupos.
 

Para construir un futuro mejor, se debe invertir en las mujeres y las niñas

Jim Yong Kim's picture


Arne Hoel

Al celebrar el Día Internacional de la Mujer 2018, podemos observar que nunca ha habido un momento más crítico para invertir en la gente, en particular en las mujeres y las niñas.

Las habilidades, el conocimiento general y los conocimientos técnicos —denominados en conjunto capital humano— representan una gran parte de la riqueza mundial, mayor que el capital producido, como las fábricas o industrias, o los recursos naturales.

Sin embargo, el capital humano no se encuentra distribuido de manera equitativa en el mundo, y a medida que los países se desarrollan este representa una porción mayor de la riqueza. ¿Cómo y cuándo los países en desarrollo pueden desarrollar su capital humano y prepararse para un futuro más exigente desde el punto de vista tecnológico?

La respuesta es que deben invertir mucho más en los pilares del capital humano, es decir en nutrición, salud, educación, protección social y empleos. Y los mayores beneficios provendrán de educar y apoyar a las niñas, empoderar a las mujeres, y asegurar que las redes de protección social aumentan su capacidad de resiliencia.

Según estimaciones de UNESCO, 130 millones de niñas de entre 6 y 17 años no están escolarizadas, y 15 millones de niñas en edad de asistir a la escuela primaria —la mitad de ellas en África al sur del Sahara— nunca entrarán a una sala de clase. La participación de las mujeres en el mercado laboral internacional es aproximadamente 27 puntos porcentuales menor que la de los hombres, y este indicador disminuyó del 52 % en 1990 al 49 % en 2016.

¿Qué pasaría si solucionamos esto? La adopción de medidas para fomentar la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo y en la propiedad de empresas, y para mejorar su productividad podría agregar miles de millones de dólares a la economía mundial.

El entretenimiento educativo cambia la manera en que abordamos el desarrollo

Arianna Legovini's picture
Entretenimiento educativo : Cambiando las percepciones de la gente
 

Mejorar la vida de las personas no es solo proveer servicios. Este objetivo requiere la participación de las personas en el ámbito del desarrollo, demandando servicios y productos que agreguen valor a sus vidas y teniendo comportamientos conducentes a un mayor bienestar personal. La promoción de la salud y la prevención de enfermedades es un ejemplo concreto.

En un taller de evaluación del impacto en el VIH, que realizamos en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) en 2009, escuché a Nancy Padian, investigadora médica del Women’s Global Health Imperative (i) que presentó un análisis sistemático de ensayos de control aleatorios para probar la eficacia de las campañas de prevención del VIH.

En el estudio (i) se explicó cómo tres docenas de campañas de prevención del VIH no habían logrado cambiar el comportamiento sexual ni reducir la incidencia del VIH.

Esta presentación nos dio que pensar. El estudio descartó las campañas comunicacionales como un medio eficaz para cambiar las conductas y disminuir el ritmo de la epidemia del VIH.

Un examen más detenido reveló que las campañas carecían de historias inspiradoras, y se difundían a través de medios anticuados y poco interesantes, como carteles y folletos.

La pregunta que nos hicimos entonces fue: ¿podemos hacer esto de otra manera?

Atención quirúrgica: un servicio que se subvalora en los sistemas de salud

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Unos 5000 millones de personas —dos tercios de la población mundial— carecen de acceso seguro y asequible a servicios de cirugía, anestesia y obstetricia, aunque en un tercio de la carga mundial de morbilidad se necesita tomar decisiones o aplicar tratamiento quirúrgico o anestésico. Los servicios de cirugía y anestesia son un elemento importante en los tratamientos de los enfermos. A pesar de la enorme carga de morbilidad, se suele pasar por alto la atención quirúrgica, anestésica y obstétrica segura y asequible. (i)
 
¿Por qué ocurre esto? Puede ser porque la cirugía y la anestesia no son servicios patológicos. (i) Son modalidades de tratamiento que abordan una amplia gama de enfermedades humanas, tales como infecciones y afecciones y lesiones no transmisibles, maternas, infantiles, geriátricas y traumáticas, y los organismos de desarrollo internacional han puesto énfasis en programas verticales centrados en una sola enfermedad.
 
Antes de 2015, prácticamente no existían datos mundiales sobre procedimientos quirúrgicos, anestésicos y obstétricos. Sobre la base de la noción que “no  se puede gestionar lo que no se mide”, la Comisión Lancet sobre la Cirugía Global (i) desarrolló seis indicadores sobre cirugía, obstetricia y anestesia (abordados en este blog) (i) y recopiló información sobre ellos. El análisis de estos datos muestra grandes brechas en estas áreas en los países de acuerdo con el grupo de ingreso.

En los países de ingreso alto hay 70 veces más trabajadores quirúrgicos por cada 100 000 personas que en los países de ingreso bajo.

La fuerza laboral de “especialistas quirúrgicos” (cirugía, anestesia y obstetricia) es extremadamente pequeña en los países de ingreso bajo (1 especialista por cada 100 000 habitantes) y en los países de ingreso mediano bajo (10 por cada 100 000 habitantes), mientras que hay 69 por cada 100 000 habitantes en los países de ingreso alto. Las diferencias existentes entre los países de ingreso alto y los países de ingreso bajo y de ingreso mediano son aún mayores en la densidad de especialistas quirúrgicos que en la densidad de médicos. (i)
 

El enfoque “Una salud” es fundamental para eliminar los riesgos para la salud humana, animal y ambiental

Juergen Voegele's picture
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Foto: © Trevor Samson / Banco Mundial


Como muchos, nos sentimos aliviados en noviembre del año pasado cuando el Gobierno de Madagascar y la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunciaron que el brote de peste neumónica o pulmonar había sido contenido en ese país. La peste es una enfermedad causada por la bacteria Yersinia pestis, (i) que la transmiten normalmente los roedores a través de las pulgas que los parasitan, pero también se puede transmitir de persona a persona. Desde el inicio del brote a principios de agosto de 2017, se informaron 2300 casos humanos de peste, que condujeron a 207 muertes (actualización de la OMS). (PDF, en inglés) La OMS instó a realizar una vigilancia continua hasta el final de la temporada de la peste a fines de abril, ya que es posible que se produzcan más casos de peste bubónica que podrían provocar un resurgimiento de la peste pulmonar. El presidente de Madagascar también se comprometió a establecer una “unidad de peste” permanente a nivel de la oficina del primer ministro para trabajar en la erradicación de la plaga, dado que la experiencia nos indica que abordar los riesgos en la interfaz de la salud humana, animal y ambiental es un desafío.

La agricultura podría ofrecer soluciones contra la obesidad, un problema creciente de malnutrición

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El aumento de la tasa de obesidad es noticia y hay un mayor reconocimiento de la importante función que cumplen la agricultura y los sistemas alimentarios en esta epidemia. Como economistas agrarios que tenemos interés en la nutrición humana, quisimos averiguar cómo se entrelaza todo esto, entender de qué manera la agricultura y los sistemas alimentarios forman parte del problema y parte de la solución. Mientras realizábamos las investigaciones para un informe reciente, (i) algunos datos nos llamaron la atención.

Antes de pasar a lo que encontramos, es importante señalar que la mayoría de los países en desarrollo se enfrenta a la “doble carga de la malnutrición”. Soportan los costos y los desafíos del sobrepeso y la obesidad, y al mismo tiempo luchan contra las elevadas tasas de desnutrición, dos formas que habitualmente se vinculan con la deficiencia de micronutrientes. Vale aclarar que la malnutrición abarca la sobrealimentación, la desnutrición y la deficiencia de micronutrientes.
 

Ser parte de la generación que pone fin a la mutilación genital femenina

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© UNFPA
© UNFPA

La mutilación/ablación genital femenina es una realidad cotidiana para millones de niñas y mujeres en todo el mundo. Ya no me sorprende cuando una mujer me confía que ha sido “cortada”, o me cuenta sobre las consecuencias con las que tiene que vivir. Hace poco, tuve el privilegio de reunirme con sobrevivientes de esta práctica que son también activistas, y están luchando para eliminarla en el curso de una generación. Esto me recordó que una persona puede marcar la diferencia en la eliminación de la mutilación/ablación genital femenina.

Con ocasión del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, el 6 de febrero, apoyamos el movimiento #EndFGM (Fin a la mutilación genital femenina), encabezado por una sobreviviente, y que cobra ímpetu y fuerza en todo el mundo.

La mutilación/ablación genital femenina, conocida como “corte”, es una forma de violencia que afecta al menos 200 millones de niñas y mujeres por todo el mundo. Alrededor de 6000 mujeres y niñas son víctimas de mutilación genital a diario, padeciendo consecuencias prolongadas e irreversibles durante toda su vida.

La práctica se relaciona estrechamente con el fin de la pobreza extrema; las niñas que la sufren tienen mayores probabilidades de ser obligadas a casarse a temprana edad y de ser pobres y permanecer pobres, y menos probabilidades de tener acceso a educación. Más allá de los datos y las estadísticas, investigadores han indicado que la mutilación genital femenina priva a las mujeres de tener una buena salud sexual y psicológica.


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