Syndicate content

Pobreza

¿Por qué nos negamos a ver el desarrollo y los avances humanos? Steven Pinker, de Harvard, tiene una explicación

Dani Clark's picture

Steven Pinker, de la Universidad de Harvard, pinta un cuadro esperanzador con datos. Él cree que una revolución humanitaria ha estado en curso durante generaciones. “Nuestra especie tiene una historia de violencia”, señaló el famoso sicólogo y escritor en el Banco Mundial, pero la humanidad es menos violenta de lo que ha sido en el pasado. Estamos viviendo la era más pacífica en toda la historia. Tomando como base su exitoso libro de 2011 “The Better Angels of our Nature: Why Violence Has Declined” (Los mejores ángeles de nuestra naturaleza: Por qué la violencia ha disminuido), Pinker mostró gráfico tras gráfico para probar esa afirmación.

¿Esclavitud avalada por el Estado? Abolida en todas partes. ¿Pena capital? Abolida en casi todos los lugares. En una gran mayoría de los países, ya no hay duelos, deportes sangrientos, tortura judicial, prisión para los deudores o caza de brujas. Y un “datito” muy interesante: la probabilidad de que una persona en Inglaterra sea asesinada en la actualidad es ínfima (1/50) en comparación con la Edad Media.

Dar voz a los pobres: agregar un toque humano a los datos de pobreza en Sudán del Sur

Utz Pape's picture

Solo humanizamos lo que está sucediendo en el mundo y en nosotros mismos cuando hablamos de ello, y es al hablar que aprendemos a ser humanos. - Hannah Arendt
 
Todos sabemos que medir la pobreza es crucial para monitorear los avances y elaborar respuestas normativas eficaces. Pero los números esconden el dolor y el sufrimiento que padecen las personas para llegar a fin de mes. Tomemos el caso de Sudán del Sur. El país ha atravesado tiempos muy agitados, experimentando algunas crisis entre 2015 y 2016. El derrumbe de un frágil acuerdo de paz que condujo a una nueva confrontación militar y la caída simultánea de los precios internacionales del petróleo privaron a Sudán del Sur de su principal fuente de divisas. Esto desencadenó una severa crisis fiscal y económica, que llevó a que los precios subieran desmesuradamente, según los datos registrados en nuestro panel de precios del mercado en tiempo real. (i) Garantizar los medios de subsistencia se ha convertido en algo cada vez más difícil: una nueva cifra récord del 66 % de la población vive ahora en la pobreza.
 
Este porcentaje del 66 % ciertamente resume el nivel de pobreza del país, lo cual es indiscutiblemente útil para las comparaciones y los análisis que fundamentan las políticas y los programas. Sin embargo, esta cifra no revela las dificultades que atraviesan las familias a diario. Para capturar este aspecto y darle un toque humano a la cifra abstracta de la pobreza, hemos comenzado a recoger breves testimonios en video (i) de personas que viven en Sudán del Sur como parte de la encuesta de alta frecuencia:

Celebran notable descenso de la pobreza en Bangladesh

Donna Barne's picture

La primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina, y el presidente del Grupo Banco Mundial, Jim Yong Kim, celebraron el considerable progreso del país en la lucha contra la pobreza durante un evento especial en Daca el 17 de octubre, con ocasión del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.

 © Dominic Chavez/World BankMás de 20 millones de personas han salido de la pobreza en Bangladesh en las últimas dos décadas. La tasa de pobreza extrema se redujo del 33,7 % en 2000 al 18,5 % en 2010.

 La primera ministra, hablando en bangladés, dijo que la “travesía” de Bangladesh nunca ha sido fácil, pero que el liderazgo y la resiliencia de su población lo han ayudado a convertirse en un país de ingreso mediano bajo y en un modelo a imitar.

Asumamos seriamente la desigualdad

Mario Negre's picture
Mientras trabajábamos en un nuevo informe emblemático del Grupo Banco Mundial que contiene las estimaciones y tendencias más recientes y precisas en materia de pobreza mundial y prosperidad compartida, quedó claro cuál era el título que queríamos: La pobreza y la prosperidad compartida 2016: Asumir la desigualdad. (i)

Esto porque en nuestras mentes resultó evidente que la desigualdad es cada vez más crucial para alcanzar los objetivos del Grupo Banco Mundial de poner fin a la pobreza (i) y promover la prosperidad compartida. (i) De hecho, nos dimos cuenta de que para poner fin a la pobreza extrema hacia 2030 es fundamental abordar el problema de la desigualdad.

Video para poner fin a la pobreza extrema en 2030 (i)

#EsPosible poner fin a la pobreza

Christine Montgomery's picture

Acabar con la pobreza está a nuestro alcance. El porcentaje de personas que viven en pobreza extrema en el mundo ha caído a más de la mitad desde 1990, gracias a los esfuerzos sostenidos de innumerables individuos, organizaciones y naciones.

Show us how #ItsPossible.

Djibouti: el lugar donde confluyen el desplazamiento forzado y la migración

Varalakshmi Vemuru's picture
En el contexto de una próxima reunión de alto nivel de la ONU para analizar los grandes desplazamientos de refugiados y migrantes, este blog ofrece una perspectiva en terreno acerca de la situación de Djibouti con respecto a los flujos de refugiados y migrantes. Para preparar el Proyecto de respuesta de desarrollo a los impactos del desplazamiento, visité el campo de refugiados de Ali Addeh en la región de Ali Sabieh, que ha albergado principalmente a refugiados de Somalia durante más de dos décadas. También visité la ciudad de Obock, que ha acogido a refugiados de Yemen en el campo de refugiados de Merkazi después de la crisis de 2015, y tomé contacto con migrantes del Cuerno de África que viven en la ciudad.
En Ali Addeh, se aprecian dos realidades sorprendentes. La primera se relaciona con las sequías que hicieron disminuir la cantidad de ganado que poseían los pastores de las comunidades de acogida locales. Esto los dejó más vulnerables y empobrecidos que los refugiados en los campamentos. Una refugiada que buscaba leña hizo hincapié en que las comunidades de acogida locales necesitaban urgente apoyo e intervenciones de desarrollo.
El puerto de Obock, punto de partida del viaje. (Foto: Benjamin Burckhart)

La segunda realidad se relaciona con la ausencia casi total de hombres y mujeres de entre 16 y 30 años de edad, tanto en los campos de refugiados como en las comunidades de acogida. En las conversaciones que sostuve, quedó claro que este grupo al ver las pocas oportunidades económicas en el entorno local se había trasladado a la capital en búsqueda de empleos informales, poco calificados y con baja remuneración. Cuando hicimos un seguimiento de estos jóvenes, encontramos que muchos quedaron varados en “Balbala”, un barrio precario contiguo a Djiboutiville, la ciudad capital. Sus pocas habilidades y la falta de recursos los habían dejado más vulnerables que antes. Algunos, por supuesto, habían continuado el viaje hasta Obock para explorar la posibilidad de viajar a Oriente Medio y Europa.

Por qué poner fin a la violencia es un imperativo del desarrollo

Ede Ijjasz-Vasquez's picture

Cada año, alrededor de medio millón de personas son víctimas de homicidios intencionales. Esto significa que se pierde una vida cada minuto debido a la violencia en todo el mundo.
América Latina y el Caribe es una de las regiones más afectadas por la violencia crónica. Hoy, en la región se registra una tasa promedio de 24 homicidios por cada 100 000 habitantes, es decir más del doble del umbral de violencia endémica que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Si la violencia es una epidemia, los jóvenes constituyen, por una gran diferencia, el grupo más grande en situación de riesgo. En América Latina, el índice de homicidios de hombres de entre 15 y 24 años de edad llega a ser de 92 por cada 100 000 habitantes, casi cuatro veces el promedio regional. Los jóvenes de entre 25 y 29 años, predominantemente varones, son también los autores principales de delitos y actos de violencia, según un próximo informe del Banco Mundial.

La violencia endémica se traduce también en menos productividad, peores resultados en materia de salud y elevados costos de seguridad. Los costos acumulados de la violencia son enormes (representan hasta el 10 % del PIB en algunos países), y tienen consecuencias negativas a largo plazo en materia de desarrollo humano, social, económico y sostenible.

Poner fin a la violencia no solo es un deber en los ámbitos del derecho y la justicia, sino también un imperativo del desarrollo.

La buena noticia es que la violencia se puede prevenir. Por ejemplo, ciudades como Medellín en Colombia y Diadema en Brasil lograron reducir considerablemente la tasa de homicidios en las últimas décadas, gracias a soluciones ajustadas a sus situaciones específicas y respaldadas por análisis de datos sólidos y un enfoque que incluye a “toda la sociedad”.

En este video, analizaremos por qué la violencia es una cuestión de desarrollo importante; cómo los países y las ciudades pueden combatir eficazmente la violencia y el delito, y qué iniciativas están llevando a cabo el Banco Mundial y sus asociados a fin de garantizar condiciones de seguridad y oportunidades para todos, en especial los jóvenes y las personas pobres que viven en zonas urbanas.


Enlaces relacionados:
Artículo: Violencia urbana: un problema con proporciones de epidemia
Artículo: La violencia en América Latina: ¿una epidemia peor que el ébola o el sida?
Blog: Obstáculos para el desarrollo: ¿qué datos sobre la fragilidad, los conflictos y la violencia están disponibles?


 

Sensibilizar acerca de los desafíos del desarrollo mediante la realidad virtual

Bassam Sebti's picture


Cuatro niños y sus padres están alrededor de una bandeja de metal redonda. En ella, hay platos llenos de fideos instantáneos, humus, lebne [yogur colado], aceitunas y berenjenas en escabeche. Miro a la izquierda y hay una tetera de plata. Miro a la derecha y veo una bolsa plástica con pan pita.
 
La bandeja está sobre un piso de cemento sin terminar y cubierto con un montón de frazadas de invierno. Las paredes de ladrillos están tapadas parcialmente con sábanas, mientras que piezas de ropa de invierno cuelgan en una cañería de agua.
 
Levanto mi cabeza y veo un foco que pende de un cielo raso de cemento inacabado. Cuando miro hacia abajo, veo a una bebé pequeña que se me acerca para tratar de tocar mis ojos, hasta que me doy cuenta que no estoy realmente ahí y que ella solo está tratando de palpar la cámara de 360 grados.
 

Priorizar las inversiones en infraestructura: El camino de largo plazo de Panamá hacia las APP

Cledan Mandri-Perrott's picture

En Panamá, un entorno económico saludable y un apoyo institucional entusiasta proporcionaron el terreno de prueba ideal para el Marco de Priorización de Infraestructuras (IPF) del Banco Mundial. El crecimiento del PIB del país y el dinamismo económico en 2014 motivaron un ambicioso programa de inversión pública, acompañado de un gran número de propuestas de proyectos de infraestructura  presentadas al Ministerio de Economía y Finanzas. Aunado con el compromiso político de reducir el déficit fiscal, Panamá decidió implementar proyectos seleccionados durante un período estratégico de cinco años.


Pages