De una crisis prolongada hacia un crecimiento dinámico, inclusivo y sostenible

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Retrato de tres miembros de una familia frente a la vivienda precaria en El Salvador.
El Banco Mundial reforzará su compromiso con Centroamérica para apoyar a las comunidades más pobres a superar la crisis

Creíamos que de la crisis por la pandemia pasaríamos a una recuperación relativamente rápida. En cambio, hemos entrado en una nueva crisis. Después de una emergencia sanitaria sin precedentes en 2020, hemos pasado este año a ver cómo los precios mundiales de los alimentos, combustibles y energía suben sin parar. El panorama, sin duda, luce sombrío.

Toda la población en América Central y la República Dominicana sufrió, muy fuertemente, los efectos negativos de la crisis provocada por la COVID-19. Para mitigarlos, desde el Banco Mundial apoyamos los esfuerzos de los países de la región para:

  • proteger la salud y la vida de sus ciudadanos,
  • apoyar el ingreso de hogares y empresas durante la crisis, y
  • fomentar una recuperación económica inclusiva y sostenible.

El apoyo del Banco Mundial desde inicios de 2020 ha incluido la preparación, aprobación e implementación de 35 proyectos  en salud y educación, compra de vacunas, apoyo al ingreso, respuesta ante emergencias, desarrollo de la primera infancia y recuperación económica en Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y la República Dominicana.

Al mismo tiempo, el Banco Mundial lleva a cabo 51 iniciativas de asistencia técnica, asesoría y análisis para los países y a nivel regional. Estos programas de cooperación no reembolsable se enfocan en fortalecer temas como gobernanza, innovación, resiliencia climática, salud, educación, protección social, facilitación de comercio, producción agrícola y rural, desarrollo digital, inclusión social y gestión de recursos naturales.

Enfoque en resultados

Una de las características del apoyo es que se enfoca en verificar y medir los resultados concretos obtenidos. Por ejemplo, los proyectos para hacer frente a la COVID-19 han apoyado, entre otros, la compra de cerca de 9,2 millones de dosis de vacunas en El Salvador y 4,25 millones de dosis de vacunas en Panamá . También han ayudado a la compra de equipos médicos, insumos y equipos de protección para personal de salud y a fortalecer las capacidades de los sistemas públicos de salud en Costa Rica, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá.

En Costa Rica, se está apoyando a 5.000 mil acuicultores (entre ellos a 1.000 mujeres) con activos, asistencia técnica y capacitaciones para la gestión sostenible y mayor productividad del sector pesquero . Además, se busca que 250.000 hectáreas de zonas marinas incluyan planes de manejo sostenible con la participación directa de comunidades pesqueras locales.

En República Dominicana, el apoyo del Banco Mundial abonó a la entrega temporal de transferencias monetarias para 899.554 hogares en vulnerabilidad (603.081 de ellos encabezados por mujeres) , como parte del programa “Quédate en casa”, y para 342.511 hogares vulnerables beneficiarios del programa “Comer es primero”. En Guatemala, el apoyo técnico del Banco Mundial -en conjunto con UNICEF- permitió la ampliación del programa de transferencias “Bono familia” para proveer ayuda monetaria de emergencia para cerca de 2 millones de hogares durante los primeros meses de la crisis en 2020.

En El Salvador, los proyectos para el desarrollo integral de la primera infancia beneficiarán a más de 230.000 niñas y niños y sus familias con enseñanza y atención de calidad y mejores entornos educativos . También ayudarán a promover la salud de calidad para todas las niños y niños de 0 a 7 años y de sus madres.

En Panamá, un proyecto del Banco Mundial asegura que 50.000 estudiantes de escuelas públicas utilicen soluciones de tecnologías educativas para reforzar su aprendizaje  y que 5.000 hogares agricultores (de los cuales 40% son de pueblos indígenas y un porcentaje similar encabezados por mujeres) sean beneficiados por el Fondo Nacional para la Agricultura Familiar.

En Honduras, nuevos proyectos mejorarán el suministro de agua para 360.000 hogares en zonas urbanas y aumentarán el acceso a agua para 167.000 personas en el Corredor Seco . De igual manera, apoyo adicional al programa de Competitividad Rural (Comrural), que ya ha dado asistencia técnica y financiera a más de 12.800 productores rurales, permitirá ampliar el modelo a todo el país y beneficiar directamente en zonas rurales a 22.500 hogares e indirectamente a 66.000 familias con oportunidades productivas y empleos.

Compromiso a largo plazo

El mundo enfrenta ahora una nueva crisis y los desafíos que tienen los países, como pobreza y desigualdad persistentes, empeoran en el contexto actual. Hasta antes de la pandemia, alrededor de 1 de cada 3 centroamericanos vivía en pobreza y, con excepción de República Dominicana y El Salvador, los países de América Central están entre los diez países más desiguales de la región de América Latina y el Caribe .

Estamos comprometidos a seguir trabajando ahora y a futuro con gobiernos, socios de desarrollo y todos los sectores para avanzar hacia un mejor crecimiento económico : un crecimiento dinámico, inclusivo y sostenible. Un crecimiento con esas tres características requerirá:

  • empresas y trabajadores más productivos, empleos formales y de mejor calidad, mayor innovación, mejor entorno para negocios e inversiones y menores barreras para el comercio,
  • acceso más amplio a educación, salud y servicios básicos de calidad, que reduzca las brechas de conocimientos, habilidades y capacidad innovadora de la fuerza laboral, y una mayor participación de jóvenes y mujeres en el mercado laboral,
  • comunidades, ciudades y economías con capacidades para adaptarse y resistir adversidades, como choques económicos o climáticos, y
  • gobernanza fortalecida, cada vez con más transparencia y mayor solidez en la calidad y capacidades de las instituciones.

Solo así tendremos un crecimiento que permita y promueva mayor participación y más beneficios para toda la población, particularmente para los más pobres. Solo así conseguiremos una recuperación dinámica, inclusiva y sostenible.

 

Autores

Michel Kerf

Director para Centroamérica y República Dominicana, América Latina y el Caribe

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