El impacto desigual de la COVID-19 y sus repercusiones en el mercado laboral paraguayo

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Profesionales de la salud en Paraguay
Los profesionales de la salud del Paraguay fueron esenciales para contener el contagio del virus, dando como resultado un número de casos, y de muertes, por debajo del promedio regional

América Latina es la región más golpeada por la pandemia, sin embargo Paraguay se ha mantenido entre los países con menor número de contagios y muertes por COVID-19. A nivel global, la pandemia afectó a los hogares de diversas formas pero sobre todo a través de pérdidas de empleo, reducción de ingresos, interrupciones en el acceso a servicios y cambios de precios de bienes de primera necesidad. 

A pesar de los resultados obtenidos en salud, los hogares paraguayos han sentido los golpes de las restricciones relacionadas con las medidas implementadas por el gobierno especialmente al inicio de la pandemia . Estas medidas han sido efectivas para contener el contagio del virus, dando como resultado un número de casos, y de muertes, por debajo del promedio regional. 

Pero más allá de estas buenas noticias, el impacto económico no se ha podido evitar, especialmente tratándose de un país con un nivel de informalidad que roza el 75 %, donde no existe un seguro de desempleo, y el hacinamiento sigue siendo una realidad para muchos hogares, principalmente en áreas rurales. 

La crisis ha logrado visibilizar las desigualdades presentes en el mercado laboral paraguayo . Por un lado, los asalariados de los sectores que requieren presencia física son los que han tenido mayores dificultades para mantener sus empleos y aquellos que se desempeñan en funciones intensivas en contacto físico, características del sector informal de la economía. Según una encuesta realizada por el Banco Mundial entre Mayo y Agosto del 2020 para estimar los impactos del COVID-19 en los hogares de varios países, se estima que en Paraguay, el 28 % de los trabajadores que perdieron sus empleos en mayo se desempeñaban en el sector de servicios personales, 18 % en el sector de comercio y 10 % en el sector de manufacturas. 

Por otro lado, y más preocupante aún, es que se observa que la pérdida de empleo en Paraguay ha sido casi 3 veces más alta para las mujeres y casi 30 % mayor para aquellos hogares con presencia de niños en edad escolar desde el inicio de la pandemia.  Este dato refleja el desequilibrio en el reparto de las tareas de cuidado dentro del hogar, las cuales recaen en mayor medida en las mujeres. Con esto, la crisis puede tener efectos duraderos sobre las brechas de género en el mercado laboral afectando las ganancias que se tuvieron en los últimos años. 

Gráfico de impacto del empleo

Esfuerzos para frenar la caída de ingresos

Con respecto a los ingresos de los hogares la encuesta muestra que en la primera etapa de la pandemia (mayo) un 64 % de los hogares experimentó una reducción, principalmente debido a una caída en la actividad del negocio propio o familiar, salarios laborales y remesas. Para agosto, un 36% de los hogares seguían reportando una pérdida del ingreso familiar, y un 45% de estos hogares mostraban una reducción en el ingreso por el negocio familiar o propio y 32% reportó una reducción en los salarios. 

El gobierno de Paraguay ha respondido de forma rápida, con medidas destinadas a contener la reducción de los ingresos de los hogares y proteger a las empresas y sus trabajadores . Algunos de los programas de protección social se han complementado con beneficios adicionales, con la implementación de programas como Pytyvo, destinado a trabajadores informales que han sido afectados por la crisis y Ñangareko, para personas en la informalidad que no están cubiertas por ningún otro programa de protección del gobierno. Así también, la creación de Fondos de Garantía para pequeñas y medianas empresas, la habilitación de un fondo para enfermedad y un fondo para cubrir la suspensión temporal de trabajadores del Instituto de Previsión Social. 

Aun así, estimaciones preliminares muestran que la pobreza en 2020 volvería a niveles observados en 2017 A esto se suma que desde el inicio de la cuarentena, muchos hogares han registrado una caída en el consumo de alimentos y una proporción importante no ha podido acceder a los alimentos básicos debido principalmente a su aumento de precios. 

Es necesario e importante seguir apuntando esfuerzos hacia programas de fortalecimiento del capital humano y frenar así los impactos de largo plazo de los efectos y las desigualdades que se observan en el empleo, la reducción de ingreso y acceso a servicios. Los trabajadores con peores remuneraciones y con menores niveles de educación son los más vulnerables a shocks externos como la pandemia. 

Asimismo,  es necesario estimular la discusión sobre la implementación de políticas que brinden servicios de cuidado y que promuevan la distribución del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado entre hombres y mujeres . Abordar la carga de cuidado y del trabajo doméstico no remunerado irá de la mano con el avance de la mujer en el mercado laboral. Un paso claro en la dirección correcta es el proyecto legislativo, actualmente en fase de diseño, para brindar opciones públicas de cuidado infantil a través de la Política Nacional de Cuidados.

A pesar de los esfuerzos del gobierno de Paraguay para contener la propagación del virus de forma anticipada, las consecuencias sin precedentes de esta crisis destacan la necesidad de revisar la agenda de políticas públicas  para proteger a los hogares más vulnerables y lograr así una recuperación económica más equitativa. 

En ese sentido, se hace importante aprovechar los avances realizados durante la emergencia para otorgar protección de manera más focalizada a los hogares más impactados por la crisis y al mismo tiempo, no dejar de lado los problemas estructurales que afectan al mercado laboral paraguayo, como son las altas tasas de informalidad. 

Autores

Flavia Sacco Capurro

Consultant in the Poverty and Equity Global Practice

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