Aprovechar las tecnologías digitales para la conservación de la Amazonía: tres pilares de acción

Aprovechar las tecnologías digitales para la conservación de la Amazonía: tres pilares de acción Las tecnologías digitales ofrecen un enorme potencial para fortalecer la conservación y promover un desarrollo más sostenible. Foto: CPI-Acre

La Amazonía no solo es el bosque tropical más grande del planeta; también es un pilar fundamental para la estabilidad ambiental global y la conservación de la biodiversidad. Su inmensa extensión regula los patrones de lluvia, almacena enormes cantidades de carbono, alberga una biodiversidad única y constituye el territorio ancestral de más de 420 pueblos indígenas y sus comunidades. Sin embargo, este ecosistema enfrenta amenazas cada vez mayores. Los cambios ambientales, la deforestación acelerada y diversas presiones socioeconómicas la acercan a un punto de no retorno.

 

Cobertura de la Amazonía

Image Fuente: MapBiomas (2023) Notas: En color morado, las áreas sin vegetación; en color amarillo, las áreas destinadas a la agricultura, la ganadería y la silvicultura; en color amarillo oscuro, las formaciones naturales no forestales; y en color verde, los bosques..

 

Frente a estos desafíos, las tecnologías digitales ofrecen un enorme potencial para fortalecer la conservación y promover un desarrollo más sostenible. No obstante, ese potencial solo podrá materializarse si existen condiciones habilitantes, como infraestructura tecnológica, conectividad a Internet y marcos adecuados de gobernanza de datos. El nuevo informe del Banco Mundial, Advancing Amazonian Conservation through Digital Technologies, analiza cómo las herramientas digitales pueden potenciar los esfuerzos de conservación y desarrollo sostenible en la Amazonía y presenta recomendaciones concretas para maximizar su impacto.

Escalar las tecnologías digitales para el monitoreo ambiental

Las tecnologías digitales forman parte de las estrategias de conservación de la Amazonía desde hace varias décadas, y una de las principales conclusiones del informe es que resulta esencial consolidar las soluciones que ya han demostrado ser efectivas, al tiempo que se incorporan de manera estratégica nuevas tecnologías.

Herramientas consolidadas, como las imágenes satelitales y las cámaras trampa, continúan ofreciendo soluciones confiables y costo-efectivas para monitorear la deforestación, la fauna silvestre y los cambios ambientales. Sin embargo, aún persisten barreras importantes para ampliar su uso, entre ellas los elevados costos —en muchos casos asociados a aranceles de importación—, la limitada capacidad técnica y diversos desafíos socioculturales, como interfaces poco adaptadas a los usuarios y la falta de reconocimiento legal de los datos recopilados por las comunidades.

Superar estas limitaciones requiere reducir los costos de acceso a tecnologías esenciales para la conservación, impulsar capacidades locales para su fabricación y mantenimiento, involucrar a los pueblos indígenas y a las comunidades locales en el diseño de las herramientas, e invertir en capacitación para asegurar que estas soluciones sean accesibles, pertinentes y culturalmente apropiadas.

Sobre esa base, tecnologías más avanzadas, como la inteligencia artificial y el ADN ambiental (eDNA), pueden fortalecer el monitoreo casi en tiempo real de la deforestación, la pérdida de biodiversidad, los incendios forestales y los impactos del cambio climático. La combinación de datos provenientes de cámaras trampa y aplicaciones móviles con herramientas de inteligencia artificial también puede facilitar la detección de actividades ilegales y la identificación temprana de riesgos ambientales.

Los beneficios son significativos: una mejor preparación ante desastres, una aplicación más efectiva de la normativa ambiental y un mayor protagonismo de los pueblos indígenas y las comunidades locales a través de mecanismos de monitoreo participativo.

Cerrar la brecha de conectividad

Las herramientas digitales para la conservación —como cámaras trampa, drones y sensores del Internet de las Cosas— dependen de una conectividad confiable para alcanzar todo su potencial. Sin acceso a Internet de calidad, incluso las tecnologías más sofisticadas no pueden transmitir información de manera oportuna ni respaldar la toma de decisiones en el territorio.

Sin embargo, según el análisis del Banco Mundial, apenas el 3,5 % del bioma amazónico cuenta con cobertura de banda ancha fija o móvil. La situación es aún más crítica en los territorios indígenas, donde la cobertura alcanza apenas el 0,69 % de su superficie. Esta brecha responde a la limitada infraestructura disponible, los altos costos y las enormes dificultades geográficas que caracterizan a la región.

 

Cobertura de banda ancha móvil y fija en la Amazonía

Image Fuente: Análisis de los autores. Mapa adaptado por el equipo a partir de Data Basin (Riveros, 2012). No incluye a Venezuela.

 

Existen, no obstante, iniciativas prometedoras. Programas como Norte Conectado, en Brasil, y Conecta Selva, en Perú, están ampliando corredores de fibra óptica para conectar comunidades y usuarios, mientras que la banda ancha satelital permite llegar a zonas de difícil acceso. Asimismo, las redes de área amplia de baja potencia (LPWAN) ofrecen una alternativa eficiente para conectar dispositivos de monitoreo ambiental en lugares donde la demanda de conectividad para usuarios es reducida.

La combinación de estas soluciones, adaptadas a las necesidades de cada territorio, puede ayudar a superar las barreras logísticas. Asimismo, es importante promover las redes comunitarias y desarrollar capacidades digitales que permitan a las propias comunidades operar y mantener la infraestructura de telecomunicaciones.

Fortalecer la gobernanza de los datos para generar confianza

Para que las tecnologías digitales contribuyan de manera efectiva a la conservación, los datos que generan deben ser confiables, interoperables y gestionarse bajo principios éticos. Sin embargo, el ecosistema de datos de la Amazonía continúa siendo fragmentado, con estándares poco armonizados y una coordinación limitada entre actores. A ello se suman desafíos relacionados con la soberanía de los datos de los pueblos indígenas y la protección de la información.

Abordar estos retos exige avanzar en varios frentes. El desarrollo de marcos regionales de gobernanza de datos puede contribuir a armonizar estándares y mejorar la calidad de la información. Asimismo, promover la interoperabilidad y los estándares abiertos facilitará el intercambio de datos, fortalecerá la colaboración entre instituciones y mejorará la toma de decisiones.

Al mismo tiempo, resulta indispensable incorporar de manera explícita los derechos y el consentimiento de los pueblos indígenas en todas las políticas de datos, reconociendo su papel fundamental como guardianes tanto del territorio como del conocimiento tradicional.

Instituciones regionales como la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) pueden desempeñar un papel clave como custodios de los datos, impulsando repositorios públicos e integrados sobre información climática para toda la cuenca amazónica. Al coordinar a las agencias nacionales y promover protocolos comunes para la recopilación, validación e intercambio de información, la OTCA puede reducir duplicidades y mejorar la transparencia y el acceso a los datos para todos los actores.

Conclusión

Las tecnologías digitales tienen el potencial de acelerar la conservación y promover un desarrollo más sostenible en la Amazonía. Sin embargo, para que ese potencial se convierta en resultados concretos, es indispensable fortalecer la conectividad, desarrollar capacidades locales y consolidar una gobernanza de datos sólida.

Lograrlo requerirá una estrecha colaboración entre gobiernos, comunidades, sector privado y bancos multilaterales de desarrollo para escalar soluciones que sean inclusivas, sostenibles y adaptadas a las realidades de la región.

El futuro de la Amazonía dependerá de nuestra capacidad colectiva para aprovechar responsablemente la innovación digital. Cerrar la brecha de conectividad, ampliar el uso de tecnologías que ya han demostrado su efectividad y construir sistemas de gobernanza de datos basados en la confianza serán pasos fundamentales para proteger este ecosistema irremplazable para las generaciones presentes y futuras.


Niccolò Comini

Especialista en Desarrollo Digital

Michel Kerf

Ex director para Centroamérica y República Dominicana, América Latina y el Caribe

Hayley Pottle

Consultora - Digital e Inteligencia Artificial

Únase a la conversación

Este contenido no se mostrará públicamente
Caracteres restantes: 1000