Cómo las y los guardaparques amazónicos están construyendo mejores empleos en la primera línea de la conservación

Cómo las y los guardaparques amazónicos están construyendo mejores empleos en la primera línea de la conservación  Guardaparques en el Bosque de Protección Alto Mayo, Perú - Foto: Grupo de Viajeros

Cada 31 de julio, el Día Mundial del Guardaparque nos brinda la oportunidad de rendir homenaje a quienes trabajan en la primera línea de defensa de la naturaleza. El tema de este año, Guardianes de un planeta en cambio, refleja una transformación que conoce muy bien cualquiera que trabaje en la Amazonía: las y los guardaparques ya no se dedican únicamente a patrullar zonas remotas. Hoy en día son negociadores, gestores de crisis y mediadores comunitarios que deben tomar decisiones de alto impacto en tiempo real.

Sin embargo, durante décadas, la naturaleza de esta labor quedó rezagada con respecto a sus crecientes responsabilidades. Para que las áreas protegidas sobrevivan a las presiones del clima y la biodiversidad, la conservación en primera línea debe evolucionar hacia una profesión reconocida y resiliente; una que ofrezca carreras profesionales formalizadas, condiciones laborales más seguras y oportunidades equitativas. Generar más y mejores empleos en el sector de la conservación empieza por invertir en las personas que ya están haciendo el trabajo.

Durante los últimos dos años, esta visión cobró forma en siete países de la cuenca amazónica. Entre 2024 y 2026, 169 guardaparques de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Surinam participaron en el Proyecto Regional de Guardaparques del Programa Paisajes Sostenibles de la Amazonía (ASL).

En lugar de enfocarse únicamente en las labores tradicionales de campo, esta iniciativa se centró en las competencias clave que exige el empleo moderno de alta calidad: liderazgo transversal, resolución de conflictos y gestión institucional.

Desarrollar las habilidades que el personal de campo realmente necesita

La base de este esfuerzo surgió directamente del territorio. Tras consultar a más de 500 guardaparques y jefes de áreas protegidas en los siete países, se llegó a una conclusión constante: aunque las competencias ecológicas de campo están cubiertas, el personal carece de acceso a capacitación en gestión de equipos, riesgo operacional y comunicación; herramientas esenciales para enfrentar los desafíos diarios y crecer profesionalmente.

Para cerrar esta brecha, el equipo diseñó un plan de estudios estructurado en cuatro prioridades cotidianas: liderazgo de equipos en entornos aislados, gestión preventiva de riesgos de seguridad, toma de decisiones bajo presión y comunicación efectiva con diversos actores clave.

Ofrecer esta capacitación en siete países requirió adaptarse a las exigentes jornadas de campo y a las limitaciones de conectividad. Los primeros tres módulos se dictaron de manera virtual en español, portugués, inglés y holandés, con interpretación simultánea y materiales optimizados para dispositivos móviles. El módulo final sobre comunicación reunió al personal de manera presencial en un intercambio regional realizado en Lima, Perú, en enero de 2026. 

La respuesta fue contundente: era una oportunidad que el personal venía esperando. Quienes participaron señalaron sentirse mucho mejor preparados para afrontar retos críticos de seguridad y liderazgo, y la totalidad del grupo finalizó el programa con planes concretos para aplicar en su labor diaria.

Herramientas puestas en práctica en el territorio

Cuando las y los guardaparques cuentan con mejores herramientas profesionales, el impacto se refleja de inmediato en operaciones diarias.

En toda la región, comenzaron a aplicar sus nuevos conocimientos sin demora. En Perú, los equipos empezaron a integrar evaluaciones de riesgo proactivas y protocolos de seguridad formalizados directamente en la planificación previa a las salidas a zonas remotas. En Colombia, adoptaron técnicas estructuradas de negociación y escucha activa para lograr consensos locales antes de tomar decisiones sobre el uso del suelo. Mientras tanto, en Surinam, el personal con funciones de supervisión utilizó herramientas de comunicación estratégica para guiar a sus equipos durante periodos complejos de cambio institucional.

El encuentro en Lima también dio lugar a algo poco común en la conservación de primera línea: una verdadera red regional. Reunir a 32 guardaparques líderes de distintos países transformó el aprendizaje individual en un marco de trabajo compartido entre pares, brindando a quienes habitualmente trabajan de forma aislada un canal directo para intercambiar metodologías y abordar juntos los desafíos regionales comunes.

Un cambio fundamental para las mujeres en la conservación

Quizá el resultado más destacado de este esfuerzo tiene que ver con quiénes asumieron el liderazgo. Históricamente, el trabajo de campo en conservación ha estado dominado por hombres, y al inicio del proyecto las mujeres representaban menos del 45% del total de inscritos. Sin embargo, a medida que el programa avanzó, se consolidó una tendencia notable: las mujeres no solo se mantuvieron en el programa, sino que superaron todas las expectativas en cada etapa. 

Para cuando concluyeron los módulos principales, las mujeres representaban la mayoría de quienes completaron con éxito toda la capacitación. Ocuparon más del 56% de los cupos para el intercambio presencial en Lima y, al finalizar el programa, el 62% de los guardaparques con el desempeño más destacado en los siete países fueron mujeres. 

Estos resultados dejan una enseñanza valiosa para la agenda global de empleo: cuando el desarrollo del liderazgo se diseña de manera accesible y equitativa, las mujeres en la conservación de primera línea no solo participan, sino que se destacan. Abrir estas oportunidades crea una ruta directa para que las mujeres dejen el trabajo en segundo plano y asuman roles de supervisión y toma de decisiones en toda la Amazonía.

Institucionalizar la carrera profesional

Una sola iniciativa no puede transformar todo un sector de la noche a la mañana, pero sí puede marcar un nuevo estándar sobre cómo debe ser el apoyo al personal de primera línea.

Para mantener este impulso, el plan de estudios del proyecto se está adaptando actualmente en un curso en línea masivo y abierto (MOOC), gratuito y disponible en español, portugués, inglés y holandés. Una vez en marcha, esta plataforma permitirá a las autoridades de áreas protegidas de América Latina y el Caribe capacitar a sus equipos utilizando estas mismas herramientas de liderazgo puestas a prueba durante el proyecto.

En un sentido más amplio, esta experiencia ofrece a los gobiernos nacionales una hoja de ruta práctica para integrar la capacitación en liderazgo, seguridad y gestión directamente en los marcos de la función pública. Transitar de asignaciones informales y de alto riesgo hacia carreras estructuradas y reconocidas es fundamental para atraer y retener al mejor talento a largo plazo.

Proteger el futuro

A medida que aumentan las presiones sobre la Amazonía, salvaguardarla exige invertir de forma directa en el capital humano responsable de su custodia.

El Proyecto Regional de Guardaparques del ASL demuestra que al mejorar la calidad del empleo, priorizar la seguridad y abrir caminos equitativos hacia el liderazgo, el resultado va más allá de mejorar las condiciones laborales: se logra una primera línea más fuerte y resiliente. En este Día Mundial del Guardaparque, mientras rendimos homenaje a quienes custodian un planeta en cambio, la evidencia es clara: cuando el personal recibe las herramientas, el reconocimiento y el respeto profesional que merece, la conservación no solo gana personas mejor capacitadas, sino también una fuerza laboral más sólida y equitativa para el futuro. 

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Este esfuerzo regional fue posible gracias al Programa Paisajes Sostenibles de la Amazonía (ASL), financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) e implementado por el Banco Mundial. La iniciativa fue ejecutada en territorio por Wildlife Conservation Society (WCS) en conjunto con las autoridades nacionales, WWF Guianas y la Universidad para la Cooperación Internacional (UCI), entidad a cargo del diseño pedagógico.


Aurélie Rossignol

Especialista Ambiental Sénior

Amy Juelsgaard

Científica ambiental - Consultora

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