En la actualidad, más de 830 millones de habitantes viven en la pobreza extrema en el mundo, pero ¿quiénes son y qué sabemos de su vida cotidiana? Comprender de manera más profunda las características de las personas y los hogares que se encuentran en la pobreza extrema puede ayudarnos a diseñar políticas más eficaces. Para obtener esa información, necesitamos datos clave.
Una reciente actualización de la Base de Datos de Seguimiento Mundial (GMD) del Banco Mundial —la mayor compilación de datos armonizados de encuestas de hogares del mundo— nos proporciona esa oportunidad.
La GMD es el pilar de la labor en materia de medición de la pobreza que lleva a cabo el Banco Mundial, ya que sirve como el material principal para las estimaciones de pobreza que se publican en la Plataforma de Pobreza y Desigualdad (i), y cada dos años en el Informe sobre la pobreza, la prosperidad y el planeta (i). La base de datos abarca más de 150 países, que representan el 69 % de la población mundial y el 97 % de los habitantes que viven en las economías de ingreso bajo y mediano. A continuación, presentamos cinco conclusiones clave que hemos extraído de los últimos datos.
1) La proporción de personas en situación de pobreza extrema en los países de ingreso bajo casi se ha duplicado en la última década
A nivel mundial, la pobreza ha disminuido en la última década, y se ha producido un cambio significativo en el perfil geográfico de la pobreza extrema. Cuando se utiliza la clasificación de grupos de ingreso más reciente del Banco Mundial, surge un patrón claro: las economías de ingreso mediano bajo impulsaron gran parte de los avances a nivel global, en tanto que la pobreza se ha concentrado más en las economías de ingreso bajo.
El cambio es sorprendente. La proporción de la población mundial que vive en los países de ingreso bajo aumentó solo ligeramente, de alrededor del 8 % en 2013 al 9 % en 2023. Sin embargo, el porcentaje de personas extremadamente pobres casi se duplicó, pasando del 23 % al 44 %. Hace una década, la mayor parte de las personas afectadas por la pobreza en el mundo vivían en las economías de ingreso mediano bajo. Hoy en día, la pobreza —si bien es menor en términos generales— está cada vez más arraigada en los países más pobres. Casi la mitad de las personas extremadamente pobres del mundo vive ahora en las economías de ingreso bajo, en comparación con menos de la cuarta parte hace 10 años.
Nota: La clasificación (i) de ingresos se basa en el último ejercicio de 2026, actualizado en junio de 2025.
2) La pobreza extrema se concentra cada vez más en África subsahariana
La pobreza extrema ha disminuido en casi todas partes —en Asia meridional, Asia oriental y América Latina—, excepto en dos regiones: Oriente Medio y Norte de África, Afganistán y Pakistán (MNAAP), y África subsahariana. En 2013, la mitad de las personas en situación de pobreza vivía en Asia meridional y en Asia oriental y el Pacífico. En 2023, esa proporción se había reducido al 15 %. África avanzó en la dirección opuesta: hace una década, en la región vivían 4 de cada 10 habitantes en situación de pobreza; hoy son 7 de cada 10 personas. En la actualidad, 7 de cada 10 personas en situación de pobreza viven en África, en comparación con solo 4 de cada 10 en 2013.
3) A pesar de los avances, la pobreza mundial sigue siendo predominantemente rural
A nivel global, la pobreza ha disminuido tanto en las ciudades como en el campo, pero los mayores avances se han producido en las zonas rurales, donde la pobreza extrema se redujo en casi un tercio, bajando del 26,7 % en 2013 al 17,4 % en 2023. La pobreza urbana también bajó, pero de manera más modesta, del 7,6 % al 6 %. A medida que continúa la urbanización, la población mundial se divide casi en partes iguales entre las zonas rurales y urbanas. Aun así, la pobreza sigue siendo abrumadoramente rural: casi las tres cuartas partes de las personas en situación de extrema pobreza viven en comunidades rurales.
En África, este desequilibrio es aún más marcado: de cada 7 personas en situación de pobreza 5 viven en zonas rurales, y solo 2 en zonas urbanas. Y, a diferencia de otras regiones, la pobreza tanto rural como urbana ha aumentado en África. La pobreza urbana, en particular, se incrementó en 4 puntos porcentuales a lo largo de la década, lo que hizo que 50 millones más de personas enfrentaran pobreza extrema en las ciudades. En África, 50 millones más de personas cayeron en situación de pobreza extrema en las ciudades en la última década, a pesar de que la pobreza urbana disminuyó en otros lugares.
Tasas de pobreza (USD 3,00 por día, PPA de 2021), por ubicación, mundial y regional
4) Más de la mitad de la población en situación de pobreza extrema vive en las zonas rurales de África
Estas tendencias llevan consigo consecuencias importantes para la distribución de la pobreza en el mundo. Las zonas rurales de África subsahariana representan solo el 10 % de la población mundial, pero ahora concentran más de la mitad de las personas que se encuentran en la pobreza extrema, pasando del 33 % en 2013 al 53 % en 2023. Al mismo tiempo, la proporción de personas en situación de pobreza extrema que viven en las ciudades de África se ha duplicado con creces, subiendo del 7,4 % al 18,4 %, a pesar de que la población urbana de la región representa solo el 7,4 % del total mundial. En la actualidad, las zonas rurales de África albergan a más de la mitad de la población del mundo en situación de pobreza extrema, a pesar de que solo representan 1 de cada 10 personas a nivel global.
La otra región donde la pobreza afecta de manera desproporcionada a las zonas rurales es MNAAP, donde alrededor del 7 % de las personas que se encuentran en situación de pobreza extrema viven en el campo, a pesar de que representan solo el 4,4 % de la población mundial. No obstante, este desequilibrio es mucho menor en comparación con África.
5) Los niños constituyen la mitad de todas las personas que viven en la pobreza extrema
La composición demográfica de la pobreza también ha experimentado cambios importantes. La proporción de niños como porcentaje de la población total se ha mantenido relativamente estable durante la última década, pero los niños representan ahora una proporción mayor de quienes viven en hogares extremadamente pobres. En 2023, el 46 % de las personas afectadas por este problema eran niños menores de 15 años. En otras palabras, de cada 2 personas en situación de pobreza extrema 1 es un niño.
La pobreza disminuyó en todos los grupos, pero la concentración aumentó entre los niños (de 0 a 14 años) y los jóvenes (de 15 a 24 años). Los niños menores de 15 años siguen teniendo las tasas más altas de pobreza extrema, y su tasa de pobreza es significativamente más elevada que la de los adultos mayores de 25 años.
Notas: El análisis no registra las desigualdades dentro del hogar. Incluye a los niños que viven en hogares pobres, que se clasifican como pobres en función del ingreso per cápita o el consumo per cápita del hogar.
De cara al futuro
La historia de la pobreza en la última década se caracteriza tanto por logros como por la falta de avances. En términos generales, la pobreza mundial ha disminuido y en muchas regiones se han registrado reducciones significativas. Sin embargo, el progreso ha sido desigual, y África y las economías de ingreso bajo se ven cada vez más afectadas por la pobreza. Las comunidades rurales, los niños y los jóvenes siguen experimentando este problema de manera desproporcionada.
Estos cambios ponen de manifiesto una prioridad urgente para el desarrollo mundial: abordar la pobreza arraigada donde es más profunda y garantizar, al mismo tiempo, que la próxima generación no se vea atrapada en privaciones por motivos geográficos, demográficos o estructurales. La pobreza está disminuyendo en el mundo, pero no con la rapidez suficiente entre los niños y los jóvenes, y en las zonas rurales, especialmente en África subsahariana.
La cantidad de datos que se necesitan para crear un perfil completo de las personas en situación de pobreza es inmensa. Por ejemplo, quizás se dispone de información sobre los ingresos o el consumo general de los hogares, pero es posible que no haya otros datos demográficos sobre los hogares. A veces esta información no se recopila en las encuestas; en otras ocasiones, los encuestados optan por no proporcionarla. Por consiguiente, la lista de países considerada en este análisis difiere del conjunto de países que se utiliza en las estimaciones de la pobreza mundial en la Plataforma de Pobreza y Desigualdad del Banco Mundial (i).
Los autores agradecen el apoyo financiero del Gobierno del Reino Unido a través del Programa de Investigación de Datos y Evidencia para Abordar la Pobreza Extrema (DEEP).
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