En busca de nuevas ideas sobre las alianzas público-privadas y la reducción de las pérdidas de agua

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Chris Shugart es gerente de premios de la iniciativa Dreampipe Challenge.

Crédito: Banco Asiático de Desarrollo.

Dos preguntas que vale la pena debatir son si podremos ver pronto un resurgimiento de las alianzas público-privadas (APP) en el área del suministro y servicios de agua urbanos, y si las APP son una buena vía para que las empresas del sector en los países en desarrollo reduzcan el impactante nivel de pérdidas de agua.

Estos temas apremiantes exigen nuestra atención debido a que una cantidad excesivamente alta de pérdidas de agua —hasta un 50 % del agua que ingresa en el sistema de distribución— afecta a las empresas del sector y a sus clientes en los países en desarrollo. Más precisamente, la causa es el “agua no facturada (NRW, por sus siglas en inglés)”: (i) que incluye tanto las pérdidas físicas (fugas y rupturas) como las pérdidas comerciales (bases de datos deficientes de los clientes, inexactitudes de los medidores y conexiones ilegales).

El consenso es que no hay falta de soluciones técnicas para el problema del agua no facturada. En las sesiones de clausura de una reciente conferencia sobre las pérdidas de agua, organizada por la Asociación Internacional del Agua (IWA) y que se efectuó en Bangalore, India, entre el 1 y el 3 de febrero, los expertos se refirieron a que es necesario un “cambio en la mentalidad” si se espera que los políticos y los gerentes de las empresas de servicios públicos presten suficiente atención al problema del agua no facturada. Es cierto, pero ¿cómo exactamente se hace eso?

Dreampipe Challenge
 
La iniciativa Dreampipe Challenge (i) es un nuevo premio a la innovación, que podría ayudar a responder ambas preguntas. Con el financiamiento del Departamento para el Desarrollo Internacional (DFID) del Reino Unido, Dreampipe ofrecerá atractivos premios —tres en la segunda fase de alrededor de £ 400 000, o USD 580 000 cada uno— para las ideas novedosas o mejoradas, presentadas por cualquier persona, sobre maneras de aumentar el financiamiento de las empresas de servicios públicos que les permita reducir el agua no facturada.
 
¿Por qué el enfoque de Dreampipe se centra en el financiamiento? Es cierto que muchas empresas de agua todavía tienen mucho trabajo pendiente en materia de reorganización y preparación, pero algunas están listas y con ganas de avanzar, y ya han hecho todo lo que pueden con el dinero disponible. Lo que necesitan ahora es financiamiento externo para inversiones con el fin de llevar a cabo un programa serio de reducción del agua no facturada. Las compañías que tengan éxito podrán servir de ejemplo para las demás.
 
Las instituciones financieras internacionales no tienen recursos ilimitados y sus procedimientos pueden ser lentos. El banco local cercano será reacio a prestar si no existe una garantía en forma de un activo físico; no puede desenterrar las tuberías y venderlas si la empresa de agua no paga el préstamo.

En principio, los programas de reducción del agua no facturada deberían poder pagar ellos mismos (incluyendo el costo de financiamiento) con el flujo de caja generado por la reducción de costos y los ingresos adicionales. El periodo de recuperación del costo de la primera serie de intervenciones, y de valores más altos, podría ser de solo cinco a siete años.

La iniciativa Dreampipe Challenge no se limita a las ideas relacionadas con las APP (y no se inclina a favor o en contra de las mismas), pero las soluciones ofrecidas por estas alianzas son sin duda una fuerte posibilidad. Esto nos lleva de nuevo a la pregunta de si habrá un renovado entusiasmo por las APP en este sector.

Mirar hacia atrás para mirar hacia adelante

Hace una década, después de un auge inicial caracterizado por objetivos demasiado ambiciosos, se desvaneció el interés en formas intensivas de APP en el sector del agua, en especial las concesiones totales. La atención se trasladó a las APP relacionadas con la gestión, la operación y el mantenimiento, y servicios de alcance más limitado. (No todas ellas pueden calificar legalmente como APP en algunos países; el término “APP” se usa aquí en un sentido amplio. Para obtener información sobre detalles y definiciones estándar, visite: https://pppknowledgelab.org/ppp-cycle). (i)
 
En los últimos 10 años, el énfasis y el diseño de los llamados “contratos basados en el desempeño” han evolucionado, y a menudo han sido definidos por las circunstancias locales. Algunos han tenido éxito y otros han fracasado, muchas veces sin dejar lecciones claras para que otros sigan.

Sin duda, las APP para la reducción del agua no facturada no son fáciles. Investigar los factores que influyen en la no facturación del agua y la solución de ellos involucra de manera profunda al asociado del sector privado en las actividades centrales de la empresa de suministro de agua y puede poner en peligro los intereses creados. En algunos casos, afrontar las pérdidas comerciales puede ser políticamente sensible y se corre el riesgo de exponer prácticas de corrupción.

Todavía quedan muchas preguntas. ¿Debería un contrato basado en el desempeño de una empresa de abastecimiento de agua centrarse básicamente en la reducción del agua no facturada, o debería adoptar un enfoque más integral para el mejoramiento del desempeño? ¿Cuán rígido debería ser el contrato, y cuán abierto a realizar ajustes constantes o renegociaciones? ¿Qué lecciones se pueden extraer del modo en que comúnmente se estructuran y financian los contratos de desempeño en materia de energía (relacionados con empresas de servicios energéticos)?

Los que trabajamos en este campo esperamos con interés la publicación de un libro de la IWA en octubre de 2016, en el cual se examinarán las experiencias recientes con varias formas de contrato basado en el desempeño en el sector hídrico urbano, y no solo para la reducción del agua no facturada. Se dice que el texto concluirá que se han logrado grandes avances en los últimos 10 años en cuanto al diseño de estos contratos, pero que los resultados han sido desiguales y todavía quedan muchos desafíos. Se formularán recomendaciones sobre lo que funciona y lo que no funciona. La fecha de publicación del libro se ajusta bien a la segunda etapa de la iniciativa Dreampipe Challenge (el plazo de presentación de propuestas para dicha fase sería a fines de 2017).

Para poder leer el futuro se necesitaría una bola de cristal, pero me gustaría apostar a que veremos una nueva ola de mejores mecanismos basados en APP en el sector hídrico de las zonas urbanas en los próximos años, muchos de las cuales incluirán a la reducción del agua no facturada como un importante objetivo de desempeño.

En el sitio web de Dreampipe (i) se puede encontrar mayor información. El plazo para la presentación de propuestas en la primera etapa, en que se requiere una breve nota conceptual, vence el 17 de abril de 2016.

Autores

Chris Shugart

Independent Consultant

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