Los inversionistas no se alejan de las oportunidades; se alejan de la incertidumbre. En muchas economías en desarrollo, las regulaciones poco claras, la aplicación impredecible de la ley, y los riesgos jurídicos pueden frenar las inversiones antes de que comiencen, y cuando la inversión se paraliza, también se estanca la creación de puestos de trabajo. El empleo es la vía más segura para salir de la pobreza, de ahí que la creación de puestos de trabajo es el elemento central de la estrategia de desarrollo del Grupo Banco Mundial.
El desafío es más urgente que nunca: en la próxima década, 1.200 millones de jóvenes alcanzarán la edad de trabajar en los países en desarrollo, pero las proyecciones indican que se creará menos de la mitad de esa cantidad de empleos. Para reducir ese déficit, se necesitan inversiones del sector privado que apoyen a las empresas y los empresarios, responsables de generar casi el 90% del total de puestos de trabajo. Ante todo, se requiere la confianza de los inversionistas.
Los inversionistas buscan cuatro cosas: oportunidades de mercado, reglas fáciles de entender, instituciones confiables y riesgos manejables. Cuando faltan esas condiciones, o simplemente existen dudas, el capital se va a otra parte, al igual que los empleos. Por lo tanto, configurar un entorno empresarial que promueva la inversión es un pilar indispensable de la creación de empleo. En el centro de todo esto se encuentra el sistema jurídico, es decir, las normas, las instituciones y los procesos mediante los cuales se promulgan, implementan y aplican las leyes y regulaciones de manera justa, eficiente, predecible, transparente, ética y responsable. Cuando estos funcionan bien, las inversiones llegan. Cuando no funcionan, incluso las oportunidades de mercado sólidas se desaprovechan. Es fundamental, entonces, que las economías emergentes creen entornos legales y regulatorios que impulsen la confianza de los inversionistas con reglas claras y resultados predecibles, gestionados por instituciones gubernamentales —administrativas, regulatorias y judiciales— competentes e íntegras.
Nuestros asociados indispensables: Los ministros de Justicia y los fiscales generales
A medida que avanzamos en nuestro programa de empleo, el Grupo Banco Mundial (GBM) colabora con una amplia gama de asociados clave para ayudar a diseñar un mejor diálogo sobre políticas, estrategias, planes y resultados. No hay socios más importantes para esta labor que los ministros de Justicia, los fiscales generales y otros líderes jurídicos de alto nivel de nuestros países miembros.
En su calidad de principales funcionarios jurídicos de sus Gobiernos, los ministros de Justicia y los fiscales generales dirigen los regímenes legales y regulatorios de los países y numerosos sistemas y procesos para aplicar y hacer cumplir la ley. Asesoran a sus Gobiernos sobre políticas y regulaciones en general, y sobre proyectos en particular. Son responsables de redactar leyes nacionales e implementar marcos regulatorios. Sus responsabilidades y decisiones afectan a todo, desde el registro de empresas y la concesión de licencias comerciales hasta la ejecución de contratos y la resolución de disputas y, en última instancia, la administración de justicia que sustenta la confianza pública y de los inversionistas. Además, aportan el liderazgo y los conocimientos institucionales acumulados que son necesarios para poner en práctica los compromisos en materia de políticas y reformas.
Sobre la base del éxito de la reunión de ministros de Justicia y fiscales generales en nuestra Semana de la Ley, la Justicia y el Desarrollo 2025 (en inglés), el Departamento Jurídico del GBM se enorgullece de poner en marcha el Foro de Asociaciones Público/Privadas para Acelerar la Colaboración y la Transformación (PACT) de los Fiscales Generales. En el marco de esta nueva labor regional se convocará a los ministros de Justicia y los fiscales generales para que analicen e identifiquen esfuerzos específicos de colaboración que lleven a crear entornos propicios para la actividad empresarial en los países y los sectores establecidos por sus países como prioridades de desarrollo.
Nuestro primer foro se llevará a cabo del 5 al 7 de mayo de 2026 en Kigali (Rwanda), organizado conjuntamente con el Ministerio de Justicia y la Oficina del Fiscal General de la República de Rwanda, bajo el liderazgo de Emmanuel Ugirashebuja, ministro de Justicia y fiscal general de Rwanda.
Alineados para apoyar la creación de empleo
La iniciativa PACT está alineada con la estrategia de empleo de tres pilares del GBM:
1. Invertir en infraestructura física y humana básica que es crítica para la creación de empleo, desde carreteras, puertos, electricidad y acceso digital a atención médica, nutrición, educación y capacitación.
2. Apoyar reformas normativas y regulatorias que establezcan un entorno propicio, incluido un ecosistema jurídico favorable para respaldar la confianza de los inversionistas y fomentar la creación de negocios, la inversión y la expansión de las empresas.
3. Movilizar inversiones privadas a gran escala proporcionando financiamiento, capital, garantías y seguros contra riesgos políticos.
Sobre la base de estos pilares, el GBM aprovecha la experiencia y los aportes de una amplia gama de asociados. Convocamos a nuestros países miembros a participar en un diálogo sobre políticas para que den a conocer sus prioridades de desarrollo y sus objetivos, es decir, nuestro enfoque de desarrollo impulsado por los propios países. Posteriormente, respaldamos esas prioridades con conocimientos, análisis de datos, financiamiento e inversiones, asesoramiento y fortalecimiento de la capacidad.
Aprovechar los conocimientos y los servicios de asesoría en la última fase de las reformas jurídicas
Esta labor se basa en la experiencia de todo el GBM y combina los conocimientos de los países, la visión del sector privado y el análisis de datos.
- Equipos con sede en los países que fomentan relaciones estrechas con los países clientes y los participantes del mercado, y que constituyen una fuente de conocimientos y experiencia sobre el terreno en materia de sectores, perspectivas, prácticas y oportunidades.
- IFC y MIGA, las instituciones del GBM dedicadas al sector privado, entienden las demandas de los clientes, las perspectivas del mercado, las estructuras de financiamiento e inversión y la evaluación de riesgos.
- Economistas y especialistas de todo el GBM en los sectores clave que generan la mayor cantidad de empleos: energía, transporte, agricultura, turismo, manufacturas con valor agregado, atención de la salud y educación.
- Datos y análisis extraídos de nuestro Banco de Conocimientos y de productos de todas las instituciones del GBM, que incluyen diversos estudios del GBM (en inglés), diagnósticos, e informes —como el informe Business Ready (B-Ready) (en inglés)— que proporcionan orientación e información basadas en datos.
Los equipos jurídicos del GBM también interactúan periódicamente con las partes interesadas y los pares de otros bancos multilaterales de desarrollo, organizaciones no gubernamentales, organismos de las Naciones Unidas, instituciones académicas y la sociedad civil para aprovechar las experiencias y perspectivas internacionales y coordinar enfoques, aprovechar los recursos colectivos y mejorar nuestras capacidades para una prestación de servicios eficiente. Los consejos asesores del sector privado, creados recientemente y compuestos por participantes del mercado, también entregan información sobre el terreno sobre las oportunidades de inversión, los desafíos y las soluciones.
Sobre la base de estos recursos de conocimientos y actividades, nuestros equipos jurídicos elaboran herramientas de diagnóstico para ayudar a los países a identificar los obstáculos legales y regulatorios que desincentivan la inversión, las reformas específicas que tienen más probabilidades de abordarlos, el impacto real de esas reformas, si se implementan, y la probabilidad de éxito en su consecución.
Avanzar juntos hacia el futuro
Las reformas jurídicas rara vez aparecen en los titulares noticiosos. Pero sus efectos sí: en la apertura de empresas, en el cumplimiento de contratos, en las inversiones y en la creación de empleo. Nada de esto sucedería sin los ministros de Justicia y los fiscales generales que establecen las reglas, impulsan su aplicación y promueven las reformas y los resultados desde el interior de los Gobiernos. Su colaboración —y su apoyo a esta agenda— es indispensable para nuestra misión común, y determinará en gran medida el éxito de nuestro objetivo de poner fin a la pobreza extrema e impulsar la prosperidad compartida en un planeta habitable.
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