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Aumentar el acceso a los beneficios del saneamiento: Salud, dignidad y prosperidad

Aumentar el acceso a los beneficios del saneamiento: Salud, dignidad y prosperidad Instalaciones sanitarias para niñas en escuelas rurales de India. Fotografía: Banco Mundial.

Detrás de una ciudad próspera, una fuerza laboral saludable y una economía en crecimiento hay algo que rara vez le damos reconocimiento: los sistemas de saneamiento que protegen silenciosamente la productividad, salvaguardan los recursos naturales y mantienen la salud de las personas. Cuando estos sistemas funcionan bien, las sociedades progresan. Si siguen sin estar al alcance de las personas, como es el caso de 3400 millones de personas (i) en el mundo, los impactos son inmediatos y profundos.

Este Día Mundial del Retrete es un recordatorio del poder del saneamiento para fortalecer el capital humano, promover la equidad y fomentar comunidades más resilientes, saludables y prósperas. 

Una base para las personas... y para su potencial

El saneamiento seguro (i) es una de las inversiones en salud pública más eficaces que un país puede realizar, pues previene enfermedades que hacen que los niños no vayan a la escuela, debilitan su sistema inmunológico y contribuyen a la malnutrición y el retraso del crecimiento, todo lo cual puede afectar el aprendizaje y los ingresos a lo largo de la vida. Hoy en día, una de cada cinco personas aún bebe agua contaminada con desechos humanos, un problema que causa enfermedades prevenibles y amplía las disparidades sociales. Estas cargas recaen desproporcionadamente sobre las comunidades de bajos ingresos con servicios limitados y alta vulnerabilidad.

Estos impactos se extienden mucho más allá de los hogares. Casi 367 millones de niños asisten a escuelas donde no hay baños, lo que afecta la asistencia, la seguridad y la dignidad, especialmente de las adolescentes durante la menstruación. Mejorar el saneamiento en las escuelas es una de las formas más sencillas de apoyar el aprendizaje, promover la inclusión y permitir que los niños alcancen su pleno potencial.

El saneamiento impulsa el crecimiento económico

El saneamiento no es solo un bien público; es una necesidad económica. Se estima que los países pierden entre el 2 % y el 4 % del producto interno bruto (PIB) cada año por los servicios de saneamiento inadecuados, debido a la menor productividad, los mayores costos de salud, la contaminación y la reducción de la competitividad.

Cuando los países invierten, los beneficios económicos son inmediatos y sostenidos.

Por cada USD 1 millón destinado al saneamiento se pueden generar alrededor de 40 empleos en los países de ingreso bajo y mediano bajo. En África, por ejemplo, un financiamiento apropiado permitiría aumentar el PIB hasta en un 5 %. La lucha contra las enfermedades diarreicas por sí sola ayudaría a ahorrar USD 86 000 millones anuales en todo el mundo. Los sistemas de saneamiento más sólidos hacen que los trabajadores estén más saludables y las economías sean más competitivas, y que las ciudades funcionen mejor.

En qué se puede traducir el progreso

Las ciudades que dan prioridad al saneamiento y lo consideran una infraestructura básica muestran que los beneficios se pueden acumular rápidamente. En Ciudad del Cabo (Sudáfrica), por ejemplo, se prevé que las acciones adoptadas para mejorar el desempeño de las empresas de suministro, gestionar de forma segura las aguas residuales y ampliar la reutilización generarán cientos de millones de litros de agua adicional diarios para 2030, harán más confiables los servicios para las comunidades vulnerables y fortalecerán la resiliencia ante las crisis climáticas. La experiencia pone de relieve una enseñanza más amplia: cuando el saneamiento se integra en la gestión de los recursos hídricos, los beneficios son generalizados.

La misión Swachh Bharat en India muestra lo que se puede lograr cuando el saneamiento se convierte en una prioridad nacional. En solo cinco años, la campaña ayudó a mejorar el saneamiento para más de 500 millones de personas, construir más de 100 millones de retretes para los hogares y reducir la defecación al aire libre a una escala sin precedentes. La existencia de baños en las zonas rurales aumentó de alrededor del 40 % a ser prácticamente universal. La iniciativa también ha salvado miles de vidas jóvenes anualmente. En los distritos donde aumentó el acceso a retretes, la mortalidad infantil se redujo en más de 5 muertes por cada 1000 nacimientos, lo que demuestra que un mejor saneamiento es esencial no solo para la dignidad, sino también para la supervivencia. Las conclusiones de evaluaciones independientes (i) señalan que por cada USD 1 gastado se genera un rendimiento de más de USD 4. Pocas iniciativas de salud pública han impulsado el desarrollo humano con tanta rapidez.

Cómo pueden los países obtener los beneficios del saneamiento

Materializar los beneficios sociales, económicos y ambientales del saneamiento depende de cómo los países planifican, financian y gestionan sus sistemas. En este sentido, tres áreas son centrales:

  1. Una gestión más sólida y un financiamiento más inteligente. Los marcos regulatorios claros, los planes de inversión sólidos y los modelos de financiamiento inteligentes que combinan los recursos públicos con el capital privado crean las condiciones necesarias para prestar servicios de saneamiento sostenibles. Al combinar los fondos públicos con el capital privado, aprovechar el financiamiento climático y utilizar herramientas como los microcréditos, los bonos verdes y el financiamiento basado en resultados, los países pueden movilizar recursos y lograr que los proyectos de saneamiento sean financiables y sostenibles.
  2. Replantear el saneamiento para invertir en soluciones inclusivas que abarquen todo el sistema. La implementación de soluciones de saneamiento resilientes e inclusivas a nivel urbano —que unen las redes de alcantarillado, los sistemas sobre el terreno y la gestión segura de lodos fecales—, junto con tecnologías innovadoras a gran escala, cadenas de suministro eficientes y modelos de servicio, ofrecen formas prácticas y asequibles para aumentar el acceso equitativo en las ciudades. Al integrar el saneamiento con el suministro de agua, el drenaje y la planificación de los residuos sólidos, y adoptar prácticas circulares como la reutilización de aguas residuales y la recuperación de recursos, las ciudades pueden convertir los desechos en oportunidades, aumentar la eficiencia, mejorar los resultados de salud y fortalecer la resiliencia climática.
  3. Invertir en las personas, en nuevas habilidades y en soluciones innovadoras. Ampliar el acceso al saneamiento requiere una fuerza laboral capacitada y herramientas modernas. Los datos, la tecnología, la reutilización segura y los enfoques circulares pueden ayudar a los países a satisfacer la creciente demanda y, al mismo tiempo, proteger el medio ambiente. El saneamiento es un factor fundamental que contribuye a la resiliencia climática y el desarrollo sostenible. A medida que los recursos hídricos enfrentan un creciente estrés debido al cambio climático, los sistemas de agua y saneamiento deben evolucionar y promover soluciones de próxima generación que aborden la escasez de agua, la contaminación ambiental y la economía circular. Este replanteamiento abre la puerta para que los líderes de la industria diseñen soluciones amplias que ayuden a la recuperación de recursos, reduzcan los desechos y creen nuevos modelos de negocio. Al posicionar el saneamiento como un motor de innovación y oportunidades económicas, podemos acelerar la adopción de tecnologías transformadoras y crear una fuerza laboral calificada y preparada para enfrentar los desafíos futuros.

Una alianza para fortalecer los sistemas

El Grupo Banco Mundial y la Fundación Gates comparten el profundo compromiso de ampliar el acceso a servicios de saneamiento seguros e inclusivos. A través de la Alianza Mundial para la Seguridad Hídrica y el Saneamiento (i) y otros esfuerzos de colaboración, hemos trabajado para ayudar a los países a fortalecer las instituciones, generar evidencias, probar nuevos enfoques y movilizar financiamiento para aumentar la escala de lo que funciona.

Si los países invierten en saneamiento moderno e inclusivo, los beneficios serán de gran alcance: familias más saludables, economías más productivas, ciudades más resilientes y vías fluviales más limpias. Al dar más importancia al saneamiento en los programas nacionales de desarrollo y mantener las inversiones en sistemas sólidos, los países pueden generar importantes beneficios en materia de saneamiento que ayudarán a las personas e impulsarán la prosperidad de las próximas generaciones.

 


Saroj Kumar Jha

Director, Práctica Global de Agua

Doulaye Kone

Director, Water, Sanitation & Hygiene at the Gates Foundation

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