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Sudán del Sur

Dar voz a los pobres: agregar un toque humano a los datos de pobreza en Sudán del Sur

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Solo humanizamos lo que está sucediendo en el mundo y en nosotros mismos cuando hablamos de ello, y es al hablar que aprendemos a ser humanos. - Hannah Arendt
 
Todos sabemos que medir la pobreza es crucial para monitorear los avances y elaborar respuestas normativas eficaces. Pero los números esconden el dolor y el sufrimiento que padecen las personas para llegar a fin de mes. Tomemos el caso de Sudán del Sur. El país ha atravesado tiempos muy agitados, experimentando algunas crisis entre 2015 y 2016. El derrumbe de un frágil acuerdo de paz que condujo a una nueva confrontación militar y la caída simultánea de los precios internacionales del petróleo privaron a Sudán del Sur de su principal fuente de divisas. Esto desencadenó una severa crisis fiscal y económica, que llevó a que los precios subieran desmesuradamente, según los datos registrados en nuestro panel de precios del mercado en tiempo real. (i) Garantizar los medios de subsistencia se ha convertido en algo cada vez más difícil: una nueva cifra récord del 66 % de la población vive ahora en la pobreza.
 
Este porcentaje del 66 % ciertamente resume el nivel de pobreza del país, lo cual es indiscutiblemente útil para las comparaciones y los análisis que fundamentan las políticas y los programas. Sin embargo, esta cifra no revela las dificultades que atraviesan las familias a diario. Para capturar este aspecto y darle un toque humano a la cifra abstracta de la pobreza, hemos comenzado a recoger breves testimonios en video (i) de personas que viven en Sudán del Sur como parte de la encuesta de alta frecuencia:

Capacitación dirigida a las mujeres: Enseñanzas extraídas de la Iniciativa para las niñas adolescentes

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La crisis mundial del empleo ha impulsado el interés en todo el mundo sobre cómo mejorar la calidad de los programas de capacitación para preparar a las personas para el empleo productivo. La Iniciativa para las niñas adolescentes (AGI) (i) ha logrado algunos de los mejores resultados hasta la fecha entre los programas de capacitación que se han evaluado rigurosamente, por lo tanto tiene sentido preguntarse qué hizo posible que sus proyectos piloto fueran exitosos.
 
Entre 2008 y 2015, implementamos proyectos piloto en ocho países, con el objetivo de apoyar la transición de las jóvenes al mundo laboral. La AGI constituyó la primera experiencia de trabajo del Banco con este segmento de la población —adolescentes y mujeres jóvenes— en el tema de la capacitación y el empleo. Aprendimos mucho en el camino, y lo hemos recopilado en una Guía de recursos, (i) que está disponible en línea, para compartir nuestros aprendizajes con otros equipos.

Estancada por largo tiempo, la economía mundial se pone en marcha de nuevo

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La economía mundial está saliendo finalmente de la crisis financiera. A nivel mundial, el crecimiento estimado fue de 2,4 % en 2013, y se espera que aumente a 3,2 % este año. Esto se debe en gran parte a un mejor desempeño de los países de ingreso alto. Se pronostica que las economías avanzadas registren un crecimiento récord de 1,3 % en el año que acaba de terminar, y que luego aumente a 2,2 % en 2014. Mientras tanto, es probable que los países en desarrollo crezcan 5,3 % este año, lo que representa un incremento del crecimiento estimado de 4,8 % en 2013.

La economía mundial puede ser vista como un avión bimotor que voló por cerca de seis años con un solo motor: el mundo en desarrollo. Finalmente, el otro motor –los países de ingreso alto– que estaba detenido se puso en marcha. Este cambio, que se detalla en el informe Perspectivas económicas mundiales 2014  del Banco Mundial, dado a conocer el martes pasado, significa que las naciones en desarrollo ya no son el impulsor principal de la economía mundial. Si bien es posible que hayan terminado los días de auge de mediados de la década de 2000, el crecimiento en el mundo emergente se mantiene muy por encima de los promedios históricos.
 
Los países de ingreso alto siguen enfrentando importantes desafíos, pero el panorama ha mejorado. Varias economías avanzadas aún tienen grandes déficits, pero algunas de ellas han adoptado estrategias a largo plazo para poder controlarlos sin impedir el crecimiento.

También hay un optimismo cauteloso en torno a la zona del euro, donde el crecimiento se recuperó a mediados de 2013, y probablemente se expanda un 1,1 % en 2014 tras dos años de recesión. Teniendo en cuenta las dificultades de Europa en los últimos seis años, incluso un crecimiento modesto transmite un mensaje de esperanza. En Estados Unidos, a pesar de un informe decepcionante sobre el empleo en diciembre, la gran mayoría de los datos económicos parecen sólidos, y esperamos que el crecimiento aumente de 1,8 % en 2013 a 2,8 % este año.