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Sri Lanka

Bhután: La economía del desarrollo en el Himalaya

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Los aterrizajes en Paro (Bhután) implican realizar una maniobra con forma de signo de interrogación y, al mismo tiempo, disminuir la altura rápidamente para evitar que el ala del avión toque las montañas de la cordillera del Himalaya que rodean el valle de Paro donde también está situada Timbu, la capital del país. Otro pasajero me informa que hay solo nueve pilotos en el mundo capacitados para hacer este tipo de descenso. Uso una de mis raras oraciones para rogar que sea uno de esos nueve pilotos el que está dirigiendo nuestro vuelo en este momento. Yo creo que es la falta de frecuencia de las oraciones lo que las hace tan eficaces; nuestro avión desciende suavemente y se posa en la pista de aterrizaje.

Durante mi visita de cuatro días, me reuní primero con estudiantes de economía de Bhután y de los países vecinos —India, Bangladesh, Sri Lanka, Pakistán, Nepal y Afganistán— a los que les ofrecí una conferencia. Ellos estaban congregados como parte de un programa auspiciado por el Banco Mundial, cuyo objetivo es impulsar la cooperación intelectual y el intercambio de conocimientos dentro de la región. Mi visita concluyó con una cena y una mesa redonda durante la cual conversé con encargados de formular políticas, líderes de opinión y ejecutivos empresariales del país. Entre estos eventos de apertura y de clausura, tuve dos reuniones con el interesante primer ministro, Tshering Tobgay, acerca de los desafíos que enfrenta Bhután y la región; me junté con el ministro de Hacienda así como con funcionarios de la autoridad monetaria central; conversé con el director del Centro de Estudios sobre Bhután, Dasho Karma Ura, y tuve una memorable charla con el quinto rey de Bhután, Su Majestad Jigme Khesar Namgyel Wangchuck. 

Revivir el tsunami ocurrido el día después de Navidad en 2004

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Luego de la devastación causada por el tsunami, la carretera costera fue reconstruída con el apoyo del Banco Mundial. © Chulie de Silva

Mi madre, Manel Kirtisinghe, resumió lo que significaba la pérdida de un ser querido en el tsunami, cuando escribió en su diario: “Lo que posees profundamente en tu corazón, no te lo puede arrebatar la muerte. El 26 de diciembre de 2004, Prasanna se fue, dejando para mí un vacío que perdura y una silenciosa pena que duele mucho”.
 
Prasanna era mi hermano y este año cuando realicemos los rituales religiosos en su memoria, mi madre no estará allí con nosotros. Nos dejó a comienzos de este año. Prasanna era nuestro baluarte y el trauma de su muerte se hizo sentir con tanta intensidad que nos tomó siete años reconstruir nuestra querida casa y volver a ella. Mi mamá estaba feliz de regresar a la casa a la que había llegado como una novia en 1944, pero se negó obstinadamente a ir a la veranda trasera o a caminar por la playa, algo que realizaba dos veces al día antes del tsunami.

Unir fuerzas para acabar con la violencia contra las mujeres en Asia meridional

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77% de los hechos de violencia contra las mujeres en Nepal ocurre dentro del entorno familiar.

La violencia de género causa la muerte de más mujeres de entre 19 y 44 años que las guerras, el cáncer o los accidentes automovilísticos en todo el mundo. En Asia meridional, (i) este problema afecta a muchas personas y persiste en muchas formas, como lo muestran las siguientes estadísticas:

• En Bangladesh, (i) cada semana más de 10 mujeres sufren un ataque con ácido.
• En India, (i) 22 son asesinadas diariamente en actos violentos relacionados con la dote.
• En Sri Lanka, (i) el 60% de las mujeres denuncia haber sufrido abuso físico.
• En Pakistán, más de 450 mujeres y niñas mueren cada año en los denominados “homicidios de honor”.
• Y en Nepal, (i) esclavizar a las niñas es una práctica muy extendida. Los padres venden a sus hijas –normalmente entre los 6 y 7 años– para que trabajen como sirvientas.

No podemos permitir que esto continúe.