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La vida en una silla de ruedas

Reflexionando sobre la discapacidad

James Dooley Sullivan's picture



Tiemblo cada vez que pienso en la fuerza externa que se generó cuando choqué con el árbol y cómo esa fuerza recorrió mi tabla de snowboard y subió por mi pierna izquierda, que se quebró, y luego trepó a mi columna vertebral, que se partió por la mitad. Duró solo un segundo, pero nunca dejaré de pensar en esa presión. Ahora, tengo una nueva presión en la que debo meditar: una úlcera por presión. 

Imagínese que regresé de Jamaica y estoy ansioso por producir un film en que mostraré mis aventuras e ideas, y las vidas de las personas que conocí allá. Pero en vez de eso, estoy acostado reflexionando, reflexionando un largo tiempo sobre el tema de la presión.

Recorriendo Kingston

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En diciembre pasado, James Dooley Sullivan empacó su silla de ruedas y viajó a Jamaica. Sullivan, un artista visual y editor de videos que trabaja en el Grupo Banco Mundial, quería ver de manera directa cómo es la vida de las personas con discapacidad en un país en desarrollo. Él comparte su experiencia y su propia historia en un video y una serie de blogs. Puedes acceder a otros blog de esta serie aquí: La vida en una silla de ruedas.
 

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Por suerte, cuando aterrizamos en Kingston, nos recibe la única camioneta de alquiler en toda Jamaica con una rampa para sillas de ruedas. En el vehículo hay espacio para mí, mi silla, mi colega Peter y todas las cámaras con las que documentaremos mis aventuras destinadas a averiguar cómo es el acceso para las personas con discapacidad en el mundo en desarrollo. Pero los amortiguadores no funcionan, y tengo que usar como protección el cojín del asiento mientras Dereck (nuestro chofer) trata de evadir los baches en el camino hacia el hotel.

Cada vez que me registro en una habitación de un hotel tengo que hacer una “evaluación” rápida del lugar. Aquí en Kingston, hay una alfombra gruesa y es difícil transitar sobre ella, mientras que la cama es espaciosa y tiene una altura adecuada. Mi nueva silla de 17 pulgadas de ancho entra justo en el baño, pero el lavabo tiene un bloque de granito que roza mis rodillas. Entre las ventajas, puedo mencionar que hay una ducha de mano que está a mi alcance, y entre las desventajas, puedo mencionar que el inodoro es muy bajo y que tendré que estar concentrado completamente cuando lo use.

Desde las pistas de esquí a una vida en silla de ruedas

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En diciembre pasado, James Dooley Sullivan empacó su silla de ruedas y viajó a Jamaica. Sullivan, un artista visual y editor de videos que trabaja en el Grupo Banco Mundial, quería ver de manera directa cómo es la vida de las personas con discapacidad en un país en desarrollo. Él comparte su experiencia y su propia historia en un video y una serie de blogs. Puedes acceder a otros blog de esta serie aquí: La vida en una silla de ruedas.

© World Bank

La historia de la vida en una silla de ruedas es bastante directa, solo se requiere una serie de verbos para explicarla.

Cada mañana me subo a mi silla para ir al baño. Tras hacerlo, regreso a mi silla y hago maniobras mientras me visto para ir al trabajo. Antes de irme tomo té, y luego uso la rampa que está en las afueras de mi casa para salir a la vereda.

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