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#Music4Dev del Banco Mundial contrae el “dengue”

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Banda de rock Dengue Fever

La banda Dengue Fever de Los Ángeles comparte su giro al rock camboyano de la década de 1960, un estilo musical que casi fue aniquilado durante la era de los jemeres rojos, y habla de Cambodian Living Arts, una organización sin fines de lucro que conecta a artistas tradicionales con jóvenes como un medio de preservación cultural.

Durante su brutal reinado de 1975 a 1979, los jemeres rojos mataron a aproximadamente 2 millones de personas, especialmente a artistas e intelectuales, incluso a las personas que usaban anteojos. Las artes y la música de Camboya están reapareciendo a través de la educación de las generaciones más jóvenes. Educar y crear conciencia sobre las artes camboyanas también significa empleo para los artistas maestros y, posiblemente, sus estudiantes.

De la crisis a la resiliencia: Ayudar a los países a encarrilarse

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Hace apenas dos semanas, los ciudadanos de Sierra Leona celebraron en su país el fin de la transmisión del ébola (i) con aclamaciones y bailes en las calles de Freetown. Es un hito digno de celebración en un país que sufrió cerca de 4000 muertes por el virus mortífero.
 
Noticias como esta de Guinea, Liberia, y Sierra Leona (i) son un recordatorio de cuán importante es no bajar la guardia frente a brotes futuros y seguir apoyando a los países mientras sus economías se recuperan. Tomemos el caso de Bindeh Kamara, de Sierra Leona, una joven de 22 años, madre de cuatro hijos que perdió a su marido a causa del ébola. Sin su ingreso, Bindeh tuvo que esforzarse para pagar la comida, la ropa, y la matrícula escolar de sus hijos.

Por qué la inclusión es algo bueno y acertado desde los puntos de vista moral y económico, respectivamente

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A slum, known as a 'favela,' rises on the outskirts of Salvador de Bahia, Brazil. © Scott Wallace/World Bank


​​Cuando enseñaba en la Universidad de Indonesia, mi país era el modelo de desarrollo económico. Indonesia experimentaba un crecimiento sólido, del 9 % en la década de 1990. La pobreza se estaba reduciendo. Empero, en Indonesia se habían generalizado la corrupción, el amiguismo, el nepotismo y el miedo bajo el gobierno autoritario del presidente Suharto. En el Parlamento no había un sistema de frenos y contrapesos. No existía rendición de cuentas ni transparencia. El control de la economía estaba en manos de unas pocas familias poderosas. La crisis financiera de 1998 desencadenó protestas estudiantiles en toda la nación, el denominado movimiento "reformasi". Me uní a los estudiantes que reclamaban el cambio. Protestamos hasta que Suharto renunció.

Las múltiples tragedias de las mujeres sirias desplazadas y por qué el G-20 debe prestarles atención

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© ShutterstockAproximadamente la mitad de los más de 60 millones de personas desplazadas del mundo  -19 millones de refugiados y 41 millones de desplazados internos (PDI)- son mujeres. Esta cifra es la más alta registrada hasta la fecha y sigue aumentando. Según Antonio Gutiérrez, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) “estamos presenciando [...] un deslizamiento sin control hacia un momento de nuestra historia en el que la escala del desplazamiento forzado en el mundo, al igual que la respuesta requerida, eclipsan claramente todo lo que hemos visto antes”.

Las mujeres, que ya enfrentan múltiples desigualdades, están expuestas a riesgos significativamente mayores en los desplazamientos de población: discriminación,  acoso y, con frecuencia, violencia sexual y de género. Los países de acogida y de tránsito deben ser conscientes de los peligros específicos que enfrentan las mujeres y tratar de velar por su seguridad y proporcionarles los servicios especiales que requieren, especialmente las más vulnerables, es decir, las mujeres no acompañadas y sus hijos, las familias encabezadas por mujeres, y las mujeres embarazadas, las discapacitadas, y las ancianas. Sin embargo, muchos países están abrumados por la enorme cantidad que enfrentan y no pueden responder adecuadamente a pesar de los esfuerzos de las agencias humanitarias locales e internacionales.

Los diferentes frentes de batalla sobre las líneas de la pobreza

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Madagascar-mujer-niña-pobreza  © Yosef Hadar / World BankTambién disponible en: English

Durante mucho tiempo, primero como profesor universitario y luego como jefe de asesores económicos del gobierno indio, fui un feliz usuario de los datos que el Banco Mundial publica sobre la pobreza global, para seguimiento de tendencias y análisis comparativo entre países. Rara vez me detenía a pensar en cómo se calculan esas cifras. Hace tres años entré como economista principal al Banco Mundial. Fue como si a un cliente, después de años de ordenar la cena en su restorán favorito, un buen día lo invitaran a ir a la cocina y preparar la comida.

La medición de la pobreza es todo un desafío para el Banco Mundial. Si la pobreza disminuye, los críticos nos acusan de querer mostrar nuestro éxito. Si aumenta, dicen que tratamos de proteger nuestra fuente de trabajo. Y si se mantiene igual, nos acusan de querer evitar las otras dos acusaciones.

Felizmente, hay algo de liberador en saber que a uno lo van a criticar pase lo que pase. Sin embargo, cuando nuestro equipo se disponía a definir la línea global de pobreza para este año (de la que depende la incidencia de la pobreza), yo era muy consciente de la advertencia dada por Angus Deaton, premio Nobel de Economía 2015: “No estoy seguro de que sea buena idea que el Banco Mundial se comprometa tanto con este proyecto”.

Ciudades: La nueva frontera de la protección social

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Dominic Chavez/Banco Mundial


​Piense en esto: en el momento en que tomaba el desayuno esta mañana, la población urbana mundial aumentaba en unas 15 000 personas. Esta cifra se incrementará a 180 000 personas para el final del día y a 1,3 millones para el final de la semana. En un planeta con tanta cantidad de espacio, este ritmo de urbanización es como apiñar toda la humanidad en un país del tamaño de Francia.

En las ciudades vive la mayor parte de la población mundial, es donde se producirá cada vez más  crecimiento demográfico y donde pronto se encontrará la mayor parte de la pobreza.

Seis finalistas llegan a la Cumbre de la Juventud 2015 del Grupo Banco Mundial: Soluciones de colaboración masiva para enfrentar el cambio climático

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A través de los años, los jóvenes motivados han probado ser una fuerza valiosa que contribuye a resolver algunos de los desafíos más complejos del desarrollo de la sociedad. Día 2 de la Cumbre de la Juventud del Grupo Banco Mundial: Soluciones de colaboración masiva para enfrentar el cambio climático  expone su potencial con una competencia que invita a las mentes jóvenes más brillantes de todo el mundo a que utilicen su conocimiento y creatividad para formular soluciones al cambio climático que contribuyan al crecimiento y al desarrollo en los países emergentes.

La competencia estaba abierta para equipos de hasta cinco personas, con edades entre 18 y 35 años. Este año recibimos más de 300 ofertas de la juventud de más de 70 países incluyendo Belarús, Haití, Pakistán, Sierra Leona, Etiopía, Macedonia, Chile, Côte d’Ivoire, Japón, Yemen, Tanzanía, Uzbekistan, Bulgaria y España.

Imágenes sobre cómo poner fin a la pobreza relatan una historia impactante

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Radha, una mujer recolectora de basura en Jaipur, India. © Tierney Farrell
Radha, una mujer recolectora de basura en Jaipur, India. © Tierney Farrell


En la fotografía, una hermosa mujer llamada Radha sostiene a su pequeño retoño en un paisaje desolador desparramado de basura. La leyenda de la imagen indica que ella es recolectora de desperdicios en Jaipur (India), una entre los millones de personas que se ganan la vida recogiendo y vendiendo lo que otros desechan. Nos enteramos de que poco tiempo después de haberse tomado esta fotografía, el esposo de Radha murió.  

La imagen y la historia de Radha, captadas por la fotógrafa y artista Tierney Farrell (@tierneyfarrell) en junio de 2014, fue una de las 10 fotografías seleccionadas por National Geographic Your Shot (Tu foto en National Geographic) como ganadoras del concurso #endpoverty hashtag challenge realizado este verano boreal.

El acceso a la energía es una cuestión de justicia social

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© Dominic Chavez/Banco Mundial


Accra, Ghana. En Ghana, el racionamiento de la energía recibe el apodo popular de “dum-sor”, o “encendido-apagado”, una expresión que las personas usan para referirse a los cortes habituales de electricidad en el país. Este es un desafío que enfrenta todo el mundo en desarrollo, al igual que los países de África al sur del Sahara, región donde se pierde un 2,1 % del producto interno bruto (PIB) solo debido a los apagones.

Si bien la falta de un suministro eléctrico constante es uno de los mayores retos económicos de Ghana, la verdad es que el país ha hecho avances en el aumento del acceso a la energía. Hoy en día, aproximadamente el 75 % del país está conectado a la red eléctrica nacional. Esto es muy superior al promedio de la región: solo 1 de cada 3 habitantes de África al sur del Sahara tiene acceso a la electricidad.

La movilización de las finanzas islámicas ayuda a promover el crecimiento y la prosperidad de las pymes

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Shop owners get ready for another day of work in Cairo, Egypt. © Dominic Chavez/World Bank


Tanto en los pueblos rurales más pequeños de Bangladesh como en los grandes y bulliciosos centros urbanos de El Cairo o Estambul, las pequeñas y medianas empresas (pymes) son vitales para las comunidades islámicas de todo el mundo y mantienen a las economías locales en plena forma.
 
Me interesé por primera vez en la posible movilización del financiamiento conforme a los principios del islam para hacer crecer a las pymes cuando encabecé un seminario sobre el tema en 1997. Cerré el círculo casi 20 años después, cuando tuve la oportunidad de hablar la semana pasada en Estambul (Turquía) en la conferencia “Movilizar las finanzas islámicas para promover las pymes”, (PDF, en inglés) organizada por el Grupo Banco Mundial, el Departamento del Tesoro de Turquía, el Banco Islámico de Desarrollo y TUMSIAD, la mayor asociación de pymes del país que agrupa a 10 000 miembros.

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