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Los recursos hídricos se encuentran en un momento crítico

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Entre los asuntos mundiales, el sector del agua está llegando a un momento crítico. Durante las próximas dos décadas, los esfuerzos en el mundo encaminados a lograr la seguridad alimentaria y energética y la urbanización sostenible crearán una demanda sin precedentes de agua.

Nuestro mundo es un mundo donde los sectores de la agricultura y de la energía necesitan agua y compiten con las necesidades de recursos hídricos de las ciudades. Al mismo tiempo, el cambio climático puede potencialmente empeorar la situación al aumentar el estrés por la escasez de agua así como también los fenómenos meteorológicos extremos. Por lo tanto, el vínculo entre el agua y el clima ya no puede ser más un tema secundario en las conversaciones mundiales sobre el clima. Todo esto está ocurriendo mientras el importante esfuerzo por alcanzar el acceso universal a los servicios de agua y saneamiento —a pesar de los impresionantes avances en las últimas décadas— sigue siendo un programa inconcluso.

El objetivo de desarrollo sostenible relacionado con el agua reconoce la naturaleza única e interconectada de este recurso, con un objetivo general que reúne enfoques anteriormente dispares. Este afirma: “Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos”. El reto para todos los países es la implementación.

Tres cuestiones importantes caracterizan este desafío.

En primer lugar, construir y reparar tuberías no es suficiente. Los esfuerzos deben concentrarse en mejorar las instituciones que arreglan las tuberías y sus estructuras de gobierno con el fin de hacer realidad el acceso universal y sostenible a los servicios de agua y saneamiento. Esto también significa tener en cuenta conocimientos sobre la conducta en las políticas y programas relacionados con la infraestructura.

Viet Nam ha proporcionado acceso a agua potable a 1,3 millones de personas en cuatro provincias del delta del río Rojo , incluyendo al 100 % de las personas pobres que viven allí, comprendiendo mejor y empoderando a las comunidades. El suministro de agua ha sido entregado por empresas innovadoras, que cuentan con una gestión y capacidad de operación apropiadas. Las comunidades tienen una participación del 10 % en estas empresas, lo que ha asegurado un fuerte sentido de propiedad comunitaria y compromiso, así como también una gran participación de la comunidad en las tareas de planificación, supervisión, construcción, operaciones y mantenimiento.

Además, a través de un fondo rotatorio administrado por el Sindicato de Mujeres, los hogares recibieron acceso a préstamos con bajo interés para construir o rehabilitar más de 48 000 retretes e instalaciones de saneamiento, promoviendo al mismo tiempo comportamientos de higiene, aumentando el porcentaje de hogares con retretes sanitarios de 25 % a 87 %. La asociación entre el Gobierno y el Banco Mundial (i) fue financiada con aproximadamente US$110 millones y debido a su éxito, se otorgaron recursos adicionales para expandir y ampliar las experiencias positivas en un Programa Nacional, dirigido a 240 comunas en otras ocho provincias.

En segundo lugar, en el contexto de la seguridad hídrica, más que nunca es esencial la fijación del precio y la valoración del agua. Hoy en día, el mundo está tratando de fijar el precio del carbono, pero hay incertidumbre sobre cómo valorar el agua. La fijación del precio desempeñará las funciones de apoyar la eficiencia hídrica y reducir el desperdicio; facilitar la asignación del agua entre necesidades que compiten; fomentar la rendición de cuentas de los proveedores de servicios hídricos; cumplir con las necesidades ambientales, y garantizar el acceso universal y la asequibilidad. Un precio único no puede cumplir con estos distintos objetivos, pero no fijar un precio o fijarlo por debajo de su valor conduce a la ineficiencia, la inequidad y la mala gestión. De hecho, el agua más cara, especialmente para la gente pobre, es el agua gratuita. El tiempo y los estudios han demostrado que los subsidios para el agua son aprovechados a menudo por personas más ricas, mientras que los flujos de ingresos modestos para los proveedores de servicios socavan su responsabilidad y capacidad de universalizar los servicios, dejando a los hogares pobres sin servicios formales de agua. El nudo gordiano de fijar el precio del agua solo puede ser cortado en el contexto de una reforma de las instituciones, la gestión del sector, y la garantía de que el vínculo con el Estado puede permitir que se aborden los objetivos de distribución a través de redes de seguridad eficaces financiadas de manera separada y segura.

En tercer lugar, tenemos que aunar fuerzas con aliados mundiales, organizaciones clave de la sociedad civil y otros para que el agua sea un tema prioritario en la esfera internacional, incluso en reuniones como las conversaciones sobre el clima en París (COP 21) y otros encuentros. El cambio climático es un cambio hídrico, ya que se manifiesta en la forma de inundaciones, sequías y fenómenos meteorológicos extremos. Debemos trabajar de manera conjunta con el fin de garantizar el apoyo necesario para ayudar a los países a crear ciudades y comunidades resilientes.

Un ejemplo de lo que podemos hacer es el Proyecto de Conservación del Agua de Xinjiang Turpan en China, (i) el cual ayuda a mejorar la gestión de los recursos hídricos en la cuenca de Turpan, el lugar más caluroso y seco del país. Hasta el momento, se ha reducido el exceso de extracción de agua subterránea (un recurso ya limitado) en casi 25 millones de m3 —equivalentes a 250 000 piscinas olímpicas— en tanto que 42 100 metros de canales de riego han sido rehabilitados. Entre otras medidas, un novedoso sistema de gestión integrada del agua basado en la evapotranspiración (i) permite a las autoridades evaluar, planificar y distribuir el agua, con el apoyo de las últimas tecnologías de teledetección, que se usan para medir la evapotranspiración. (i) Esto ya está permitiendo aumentar los ingresos de los agricultores.

Para algunos “un mundo donde la seguridad hídrica esté garantizada para todos” es una aspiración. Para nosotros es un imperativo. Lo que está en juego es nuestra lucha por acabar con la pobreza extrema y aumentar la prosperidad compartida.

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