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Mi país no es una causa perdida

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El presidente Jim Yong Kim en el Foro sobre Fragilidad 2013
El presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim, en el Foro sobre Fragilidad 2013 en la ciudad de Washington, con Lara Logan, corresponsal en jefe de asuntos internacionales de CBS News y "60 Minutes".

A fines de la década de 1990, mis padres y vecinos hablaban de cómo nuestros compatriotas nepaleses se estaban matando unos a otros, o de lo inestable que era nuestro Gobierno, o de cómo el país estaba paralizado. Al ser un adolescente que no tenía mucho acceso a los medios de comunicación, no entendía completamente qué significaba todo esto. Solo sabía que a menudo tenía que quedarme en casa debido a las huelgas que organizaban los partidos políticos. Más tarde mi papá me explicaría que el país era afectado por una guerra civil.

En 2006, mientras me preparaba para postular a universidades de Estados Unidos con el fin de obtener una licenciatura, la guerra civil de Nepal, que se había prolongado por una década, estaba llegando a su fin. Más adelante, en una clase de ciencias políticas de pregrado, aprendería que se considera a Nepal un país frágil y afectado por conflictos. Reflexionando sobre este tema, me enteré de que hay muchas otras naciones como Nepal en el mundo.

A la larga, entendí por qué la mayoría de los jóvenes que conocía querían irse de Nepal. Y por qué mi profesor de secundaria me dijo que el país estaba condenado al fracaso. A veces, el pesimismo se convierte en la norma cuando te rodea la pobreza, la inestabilidad y la guerra. Pero ese no tiene que ser siempre el caso, porque, sin importar donde vivamos, todos queremos una vida mejor.

Sé por experiencia personal que, pese al futuro incierto, los ciudadanos de regiones conflictivas son más tenaces en su lucha por un futuro mejor. Los nepaleses están entre este tipo de personas y lentamente van progresando. Por ejemplo, Nepal se las ha arreglado para alcanzar el objetivo de desarrollo del milenio (ODM) relativo a la disminución de la mortalidad materna. También va en camino de conseguir la igualdad de género en la educación; garantizar que las niñas tengan educación es clave para terminar con la pobreza.

Nepal, junto a otros siete países frágiles, ya ha cumplido la meta de los ODM de reducir a la mitad el número de personas que viven con menos de US$1,25 (i) al día. A pesar de los enormes desafíos, Nepal y otros 19 Estados frágiles y afectados por conflictos han alcanzado por lo menos una de las metas establecidas en los ODM, según un nuevo análisis realizado por el Grupo del Banco Mundial.

“Estos logros deberían constituir una llamada de atención para que la comunidad mundial no encasille a estos países en la categoría de causas perdidas”, señaló el presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim, en un comunicado de prensa.

En marzo, él delineó cinco medidas (i) para ayudar a estas naciones. Y el pasado primero de mayo, se comprometió junto a líderes mundiales (i) a proporcionar ideas sobre cómo los países frágiles y afectados por conflictos pueden salir de la fragilidad y cómo el Grupo del Banco Mundial los puede ayudar a terminar con la pobreza extrema y apoyar su desarrollo a largo plazo.

MIRA EL EVENTO COMPLETO (en inglés)

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La Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Banco dedicado a los más pobres, trabaja en al menos 190 proyectos en países frágiles y afectados por conflictos. Y el Banco está preparando una serie de reformas internas para asegurar que asiste de manera eficaz a estos países a salir de la pobreza.

Como alguien que creció durante una guerra civil, puedo entender los desafíos que enfrentan las personas en los países frágiles y afectados por conflictos. Ningún niño debería faltar a la escuela debido a los peligros que supone una contienda armada. Debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para ayudar a que los países frágiles puedan escapar del ciclo de pesimismo, pobreza y nuevos conflictos.

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