Las consecuencias económicas y sociales de la robotización

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Harm Bandholz es un bloguero invitado y actual economista jefe en EE. UU. del Grupo UniCredit.
Un trabajador en una planta industrial de la India. Foto: Banco Mundial.

Los robots constituyen solo una de las últimas etapas en el desarrollo tecnológico. La cantidad de robots que usan las empresas para aumentar la productividad se ha incrementado rápidamente en los últimos años. Y no hay ninguna razón para creer que este ritmo de la robotización empezará a disminuir en el corto plazo.

Por el contrario, la Federación Internacional de Robótica (IFR, por sus siglas en inglés) espera que las instalaciones de robots continuarán creciendo a tasas anuales de dos dígitos por el momento. Ello debido a que el costo para producir estas máquinas sigue bajando, mientras sus capacidades siguen aumentando, y la densidad de robots es todavía relativamente baja en la mayoría de las industrias.

La mayor desigualdad y los lentos avances en materia de productividad pueden ser los principales desafíos económicos en el siglo XXI. Y el uso cada vez extendido de robots podría afectar estos dos aspectos, tanto de manera positiva como de manera negativa. Si bien la bibliografía empírica sobre el impacto de los robots es todavía incipiente, ya existen cada vez más estudios que comienzan a respaldar la idea de que estos aparatos aumentan la productividad, los salarios, e incluso la demanda total de mano de obra, pero sobre todo que benefician a los trabajadores más calificados. Con el aumento del uso de robots, computadoras y otras máquinas, la última serie de avances tecnológicos ahora se produce en gran parte a expensas de los trabajadores de calificaciones y salarios medianos y bajos.

Según estos estudios, el impacto de los robots en la productividad ya se compara con la contribución de las máquinas de vapor en el pasado. Y aunque aún está a la zaga del impacto de las TIC (tecnologías de la información y las comunicaciones), hay que tener presente que el valor total del capital de las TIC excedió con creces al de los actuales servicios de los robots. Algunos de los aumentos en la productividad que se derivan de la densificación de los robots se comparten con los trabajadores mediante el pago de salarios más altos.

 

El problema, sin embargo, es que los distintos grupos de niveles de ingreso y de calificación no se benefician en la misma medida, lo que significa que la robotización aumenta aún más la desigualdad en los ingresos. Para que una porción más amplia de la población obtenga los beneficios de este avance tecnológico, se deberán adoptar dos conjuntos de medidas.

En materia de habilidades y educación
Tenemos que repensar nuestro sistema educativo. Dado que los robots y las máquinas son capaces de hacerse cargo de un número cada vez mayor de tareas, los seres humanos tienen que centrarse en sus ventajas comparativas, que incluyen las habilidades no cognitivas. Además, los países avanzados (en particular Estados Unidos) deben poner fin y cambiar la tendencia de que el ingreso y la riqueza de los padres sea el principal factor determinante de la calidad de la educación que recibe un estudiante, ya que esto sin duda intensifica la espiral negativa de la inequidad. Pero incluso si los políticos implementaran los cambios necesarios en el sistema educativo, los acelerados avances tecnológicos probablemente seguirán llevando a una creciente desigualdad en los ingresos, porque las personas tienen diferentes habilidades, así como distintas situaciones financieras.
 
En materia de ampliación de la propiedad
Debido a esta falta de igualdad, existe una necesidad cada vez mayor de reasignar los ingresos de los ricos a los pobres y/o de los propietarios a los trabajadores. En teoría, hay tres posibilidades para tratar de compensar en parte o mitigar la continua disminución de la participación de los trabajadores en el ingreso: 1) salarios más altos a través de negociaciones colectivas o salarios mínimos, 2) redistribuir la riqueza y los ingresos a través de políticas tributarias y de gastos, y 3) aumentar la participación en la propiedad del capital para garantizar una distribución más equitativa de los ingresos de la industria robótica.
 
Las dos primeras opciones han sido las maneras tradicionales de redistribuir las ganancias por rentabilidad e ingresos, y se usarán sin duda de nuevo esta vez. Sin embargo, hay límites estrictos a lo que se puede lograr a través de ellas. De hecho, si los robots compitieran con trabajadores de baja y mediana calificación, el aumento del salario (mínimo) solo aceleraría e intensificaría la sustitución de la fuerza de trabajo por el capital.

Por consiguiente, estamos de acuerdo con Freeman (2015) (i) en que una de las soluciones más prometedoras para el desafío a largo plazo planteado por las máquinas que sustituyen la mano de obra “es que [...] todos nosotros tengamos una participación sustancial en la propiedad de las máquinas robot [...] A menos que los trabajadores obtengan ingresos procedentes del capital, así como del trabajo, es probable que continúe la tendencia hacia una distribución más desigual de los ingresos, y que el mundo avance cada vez más hacia una nueva forma de feudalismo económico. Tenemos que ampliar la propiedad del capital económico si esperamos evitar tal polarización de nuestras economías”. En nuestra opinión, una de las soluciones más prometedoras para el desafío a largo plazo planteado por las máquinas que sustituyen la mano de obra es que los trabajadores sean dueños de esas máquinas. Esto permite a los trabajadores obtener ingresos procedentes tanto del trabajo como del capital.
 
Nota: Este blog es una versión editada de un informe de una investigación publicado el 31 de agosto con el título Rise of the Machines (El auge de las máquinas). La versión completa se puede encontrar aquí. (i)


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Autores

Harm Bandholz

Chief US Economist, UniCredit Group

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Jorge Jijon Elizalde
15 de Septiembre de 2016

Se trata de una tendencia con mucha fuerza a corto plazo, es muy importante con antelacion que los habitantes del sector industrial robotizado cuenten con una participacion de la propiedad por por obvias razones.
Sdos cordiales

PATRICIO OPORTUS ROMERO
15 de Septiembre de 2016

Estimados(as) Colegas:
La cuarta revolución industrial es una realidad plena y por ende, la robotización es solo uno de los engranajes del desarrollo exponencial, que estamos observando. Habrá que estar atentos a la biología sintética, la biotecnología, la natotecnología, el internet de las cosas, el desarrollo de la exploración submarina y espacial hacia confines, hoy nunca pensados. La robótica, contribuirá en la seguridad del planeta, frente al cambio climático, sin embargo, el gran temor está en la sustitución de la mano de obra; lo que se estima generaría un desempleo a escala global. Efectivamente, el cambio de paradigma tecnológico, de desarrollo y la aparición de nuevas tecnologías disruptivas, debieran brindar la oportunidad a hombres y mujes de planeta, para solucionar problemas tales como las enfermedades incurables, la erradicación de la pobreza y la hambruna entre otras. Si en algo estamos de acuerdo a nivel global, es en términos de visualizar las oportunidades para el desarrollo humano. Muy cordilamente, PATRICIO OPORTUS ROMERO, Consultor Senior Internacional, E-mail: [email protected], CHILE.

Keyla Subero
23 de Mayo de 2019

Excelente su exposición de motivos visto de múltiples enfoques, muy explicito y muy bien argumentado.

Carlos Pérez
16 de Septiembre de 2016

Interesante articulo,es importante que la productividad aumente en las empresas con la implementación de los robot, pero hay que tomar en cuenta un detalle es el reemplazo de la mano de obra por los robot, no todos en el mundo tienen a la educación tecnológica de punta, además la tasa de crecimiento en el mercado laboral disminuirá y el poder adquisitivo de los seres humanos para satisfacer sus necesidades también va a disminuir las empresas se quedarán con un gran porcentaje de sus productos en almacén sin venderse.Lamentable situación que se espera en el futuro del mundo.

Mariana Cadena
16 de Septiembre de 2016

Excelente artículo, sombrío el panorama, preocupante el hecho del avance tecnológico nos conduzca haci un "feudalismo económico". El eterno problema, la desigualdad y la redistribución del ingreso, es necesario que se planteé soluciones viables a estas inequidades.

Francisco
18 de Septiembre de 2016

Muy buen articulo

WADDY CASADO
19 de Septiembre de 2016

REFERENCIA ILUSTRATIVA

nicolas
25 de Mayo de 2018

El tema es complejo, hay que considerar también que desde ya, esta presión es existente, con leyes de redistribución de ganancia, la sociedad empuja cada vez más y de forma más agresiva a que las empresas opten por esta alternativa. Se presiona mucho el tema de la estabilidad laboral y el aumento salarial, que a mediano plazo es insostenible, en mi país una persona sin la minima educacion gana mensualmente más de lo que el producto de su trabajo aplicado la sociedad está dispuesta a pagar, quien corre con los gastos y los riesgos no es el trabajador, pero el empresario y la sociedad como tal.
Por otro lado, el ambiente empresarial se hace cada vez más competitivo y aumenta su presión, o entras en el juego y aprietas todos los tornillos de tu empresa o te haces un puesto en la historia de otro quedado en la brecha.