Crecimiento verde: clave para la recuperación ante la crisis social, sanitaria y climática de Chile

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Chile ha sido un líder global en desarrollo sostenible y con grandes ambiciones para contribuir al diálogo del cambio climático. Banco Mundial. Chile ha sido un líder global en desarrollo sostenible y con grandes ambiciones para contribuir al diálogo del cambio climático. Banco Mundial.

Chile corre una carrera contra el tiempo ante tres crisis simultáneas: una pandemia sin precedentes en los últimos 100 años, una revuelta social que ha puesto en relieve las demandas de la ciudadanía por un modelo de desarrollo sostenible y donde todos sean parte del progreso, y una severa sequía.

¿Cómo puede el país avanzar hacia un desarrollo sustentable?

Cuando están bien diseñadas, las medidas de mitigación, adaptación y resiliencia al cambio climático pueden generar enormes beneficios económicos, sociales y ambientales.  Según un estudio reciente de la OIT y el BID, una recuperación focalizada en la descarbonización podría generar 15 millones de empleos en Latinoamérica. Por lo tanto, es posible avanzar en la creación de nuevos puestos de trabajo y, al mismo tiempo, reducir la presión sobre los sistemas que debemos proteger, como nuestros bosques y recursos hídricos.

Las inversiones que prioricen la productividad, la inclusión y la resiliencia climática pueden conducir a una mayor competitividad e innovación y reconstruir la confianza en el gobierno y las instituciones , así como una renovación del contrato social.

Chile ha sido un líder global en desarrollo sostenible y con grandes ambiciones para contribuir al diálogo del cambio climático. Bajo la presidencia de la COP25, el país entregó su nuevo y ambicioso compromiso climático (NDC) ante la comunidad internacional en el cual contempla lograr cero emisiones netas al 2050. Esto representa un giro con respecto a las tendencias de aumento de emisiones y un desarrollo climáticamente inteligente; así como una importante apuesta a las energías verdes y limpias y cada vez más competitivas que tiene el país; así como una integración de medidas de adaptación en sectores más vulnerables. 

Oportunidad de crecimiento verde

Para entender cuál será el impacto en la economía de Chile de implantar políticas de mitigación para alcanzar la carbono neutralidad al 2050, el Ministerio de Hacienda de Chile lideró un estudio económico con apoyo del Banco Mundial y  NDC Support Facility, un fideicomiso internacional que impulsa la implementación de los compromisos climáticos suscritos por los países bajo el Acuerdo de París.

El estudio evidencia que la implementación del paquete de políticas de mitigación propuesto por los Ministerios de Energía, Medio Ambiente y Agricultura, entre otros, puede tener un impacto general positivo en la economía, tanto en el corto como en el largo plazo. Si Chile alcanzara su meta de descarbonización, podría significar un crecimiento adicional del 4,4% de su PIB al año 2050. Esto se traduciría en alrededor de 31 mil millones de dólares adicionales para el desarrollo económico del país.

La identificación de vías de desarrollo verde y bajas en carbono no implica comprometer los resultados de desarrollo alcanzados hasta el momento, la estabilidad macroeconómica, o la sostenibilidad económica del país . Aún en medio de una difícil situación fiscal producto de los efectos de la pandemia, un futuro verde en Chile puede ser al mismo tiempo una oportunidad para un camino más sustentable y con crecimiento económico; y a su vez, un gran incentivo para reorientar algunos programas que favorezcan un uso sostenible de los recursos naturales, y fomentar actividades de desarrollo bajas en carbono, contribuyendo además a una mayor productividad y competitividad.

Apuesta por la energía renovable

Chile ha sido líder en la implementación de Energías Renovables, que actualmente representan, en promedio, un 20% de la producción total.

Esto demuestra que un cambio radical en la industria de la distribución de energía puede ser real en pocos años.  Además, Chile es uno de los países con mayor potencial para producir el hidrógeno verde más barato del mundo, tal como lo demuestra su recientemente aprobada Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde. Esta es resultado de un trabajo colaborativo de distintos actores y pretende convertir a Chile en un país modelo de descarbonización de su economía, creando 100.000 empleos verdes y 200 mil millones de dólares en inversión sostenible por los próximos 20 años.

Por otra parte, Chile ha liderado una estrategia de electromovilidad, que demuestra que los corredores eléctricos y los buses con tecnologías limpias son más valorados por la ciudadanía y pueden ser económicamente rentables , tal como destaca un reporte del Banco Mundial y el Ministerio de Transportes, también financiado por NDC Support Facility.

Chile está consciente de la oportunidad de reconstruir mejor.  Esto se demuestra en el anuncio por parte del Ministerio de Medio Ambiente,  donde se establece que el 30% de los recursos adicionales del programa de inversión pública -dentro del llamado “plan de recuperación” a los impactos de la Pandemia, se destinarán a proyectos sostenibles y verdes, ratificando el compromiso con sus metas climáticas y un gran liderazgo a nivel regional.

Pero para alcanzar un crecimiento verde verdaderamente inclusivo, se debe prestar atención al proceso participativo del diseño de las políticas. Tal como muestra la experiencia de Chile, las decisiones económicas para fomentar la equidad a menudo requerirán políticas compensatorias, cuidadosamente estructuradas y validadas por procesos participativos amplios y transparentes. Actualmente, el Banco Mundial y la NDC Support Facility se encuentran apoyando al Ministerio de Medio Ambiente en el desarrollo de un proceso participativo de consulta amplio de la Estrategia de Cambio Climático a largo plazo.

Finalmente, también es importante considerar el rol de co-liderazgo que tendrá el sector privado en apoyar la implementación de esta estrategia. El crecimiento verde es clave para el futuro de las economías y los mensajes que transmitan países como Chile pueden iniciar una verdadera revolución hacia una era posCOVID-19  que asegure una recuperación resiliente, limpia, y que impulsa el crecimiento sustentable, con colores verde, azul y café, respetando los océanos, los bosques y la tierra.


Autores

Ana Bucher

Especialista Senior en Cambio Climático en el equipo de Asesoría y Operaciones Climáticas del Grupo de Cambio Climático del Banco Mundial

Francisco Winter

Oficial de Operaciones del Banco Mundial para Chile

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