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Estadísticas de la deuda internacional 2019: saldos de deuda externa ascendieron a más de USD 7 billones a fines de 2017

ImageAcaba de publicarse el informe Estadísticas de la deuda internacional (IDS) 2019. (i)

Esta incluye datos y análisis sobre la deuda externa y los flujos financieros (deuda y capital) para las economías de todo el mundo durante 2017. Proporciona también más de 200 indicadores de series cronológicas que abarcan el periodo entre 1970 y 2017 para la mayoría de los países que aportan información. Para tener acceso al informe y otros productos relacionados, puede:

 La edición de este año se publicó solo 10 meses después del periodo de referencia de 2017, por lo que las estadísticas de deuda se pusieron a disposición con una rapidez nunca vista. Incluye datos completos de saldos y flujos para países individuales y para agrupaciones regionales y analíticas.
 
Además de los datos publicados en diferentes formatos digitales, el informe IDS incluye un análisis conciso sobre el panorama mundial de la deuda, que se ampliará mediante una serie de boletines de la deuda durante el próximo año.

Estos datos se producen como parte del trabajo que realiza el Banco Mundial al monitorear la capacidad crediticia de sus clientes, y son ampliamente usados por otros actores con fines analíticos y operacionales. Las crisis recurrentes en materia de deuda, incluida la crisis financiera mundial de 2008, ponen de relieve cuán importante es medir y controlar los saldos y flujos de la deuda externa, y gestionarlos de manera sostenible. A continuación, se presentan aspectos destacados del análisis presentado en el informe IDS 2019:

La afluencia neta de flujos financieros (préstamos y capitales) hacia los países de ingreso bajo y mediano aumentó 61 % en 2017, el nivel más alto en tres años, impulsada por un repunte en los flujos netos de deuda.
 
Los flujos financieros netos aumentaron a USD 1,1 billones en 2017, un nivel visto por última vez en 2013. El repunte en los flujos financieros netos agregados fue impulsado por los préstamos netos que aumentaron de USD 181 000 millones en 2016 a USD 607 000 millones en 2017, superando la afluencia neta de capitales por primera vez desde 2013. Un fuerte aumento en los flujos de deuda a largo y a corto plazo contribuyó al incremento. La afluencia de inversión extranjera directa (IED), considerada durante mucho tiempo como el componente más estable y resiliente de los de por sí volátiles flujos financieros, se contrajo por segundo año consecutivo, cayendo otro 3 % en 2017. En contraste, el flujo de inversión de cartera en acciones aumentó a USD 57 000 millones, un incremento de 29 % con respecto a 2016.

La deuda externa total de los países de ingreso bajo y mediano aumentó 10 % en 2017 hasta llegar a USD 7,1 billones, una acumulación de deuda más rápida que el incremento de 4 % registrado en 2016.  

Las tendencias regionales de la acumulación de deuda externa variaron en 2017. Los países de África al sur del Sahara acumularon deuda externa a un ritmo más rápido que los países de ingreso bajo y mediano de otras regiones: el saldo de deuda externa combinado aumentó 15,5 % con respecto al año anterior, y llegó a USD 535 000 millones. Gran parte de este aumento fue impulsado por un fuerte crecimiento de los préstamos en dos de las economías más grandes de la región, Nigeria y Sudáfrica, donde el saldo de deuda externa aumentó 29 % y 21 %, respectivamente.

En las economías de Asia meridional los saldos de deuda externa aumentaron 13,3 % en promedio, principalmente en Bangladesh (23 %) y Pakistán (17 %). En la región de Oriente Medio y Norte de África estos saldos aumentaron 11,7 %, dado que un incremento de 23 % en Egipto se compensó con un aumento de 5 % en el Líbano. En los países de la región de Asia oriental y el Pacífico, excepto China, los saldos de deuda externa aumentaron en un promedio de 9,3 %. Este incremento llegó a 2,5 % en Europa y Asia central y en América Latina y el Caribe.

 

Las entidades del sector público en los países más pobres del mundo contrajeron préstamos externos a gran escala en 2017 a pesar de las crecientes inquietudes acerca de la sostenibilidad de la deuda. Los nuevos compromisos de préstamos para el sector público en los países prestatarios de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) sumaron USD 43 000 millones. Si bien los acreedores oficiales siguen representando la mayor parte (alrededor del 75 %) de los saldos de deuda externa a largo plazo, contraer préstamos de acreedores privados es el componente que aumenta más rápidamente. Las obligaciones externas con acreedores privados aumentaron a USD 83 000 millones a fines de 2017, monto equivalente al 26 % de la deuda externa a largo plazo. Los acreedores multilaterales siguieron siendo el mayor grupo de acreedores, sin embargo, su participación en la deuda externa a largo plazo disminuyó de 53 % en 2008 a 43 % a fines de 2017. De los 59 prestatarios de la AIF, 12 países representaron el 65 % del saldo de deuda externa a fines de 2017. Bangladesh fue el mayor prestatario con un saldo de deuda externa de USD 47 200 millones a fines de 2017, seguido de Etiopía (USD 26 000 millones), Ghana (USD 22 000 millones) y Sudán (USD 21 700 millones).

En los próximos meses publicaremos más contenido sobre el informe IDS 2019 en este blog y en la cuenta @worldbankdata de Twitter. Si tiene alguna pregunta respecto del informe IDS u otros productos de datos, visite nuestro centro de consultas. (i)


Autores

Evis Rucaj

Economista superior/estadística del Banco Mundial

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