Respuesta a los desafíos de la COVID-19 (coronavirus): las adquisiciones como mecanismo de apoyo a la labor del Banco Mundial frente a la pandemia

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El Grupo Banco Mundial se ha comprometido a responder de manera rápida y flexible a la pandemia de la COVID-19 (coronavirus). Para ello, proporciona financiamiento, asesoría sobre políticas y asistencia técnica en todas las regiones y en diversas áreas, que abarcan desde la atención de salud y la educación hasta el comercio y la tecnología. En esta serie de blogs se explora la labor de los diferentes equipos del Grupo Banco Mundial para responder a los desafíos futuros.

1. ¿Cómo afecta la COVID-19 a su esfera de trabajo?

Con el aumento exponencial de los casos de coronavirus (COVID-19), los países clientes han solicitado ayuda y apoyo de emergencia al Banco Mundial para enfrentar la pandemia. La compra urgente de productos médicos, como mascarillas, batas, respiradores, camas de hospital, ventiladores, cilindros de oxígeno y ambulancias, es fundamental. Lo mismo se aplica a la contratación de servicios de consultoría para crear conciencia pública y formular protocolos médicos y de laboratorios, especialmente debido a que muchos hospitales no tienen capacidad para gestionar la gran cantidad de casos y carecen de la organización interna necesaria para prevenir las infecciones intrahospitalarias.

Los especialistas en adquisiciones trabajan sin descanso con las contrapartes de los Gobiernos y los colegas del Banco para evaluar las necesidades y diseñar mecanismos más rápidos y más eficientes que permitan iniciar la ejecución de los proyectos. En este contexto, enfrentan numerosos desafíos, como la disponibilidad de los mercados, los cierres de fronteras y la coordinación con los Gobiernos. Estos profesionales, que siguen gestionando las actividades cotidianas de los proyectos en curso en todos los sectores, ahora deben abordar los desafíos que genera la pandemia, entre ellos la interrupción de las cadenas de suministro, la imposibilidad de los trabajadores de presentarse a trabajar, y las restricciones y demoras en las zonas fronterizas que afectan la capacidad de los proveedores y contratistas para ejecutar los contratos. La mayoría de los especialistas en adquisiciones se encuentran en países donde el Banco Mundial ha establecido la obligación de trabajar desde casa, lo que puede enlentecer la coordinación con otros miembros de los equipos de los proyectos y con las unidades de ejecución.

2. ¿Cuáles son los mayores desafíos que genera este brote?

Uno de ellos es la situación de los mercados de suministros y de la fuerza laboral que son esenciales para contener y combatir la epidemia. Los bienes y servicios no son de fácil acceso, y se observa un alza de los precios a medida que la demanda supera a la oferta en todo el mundo. En circunstancias normales, el mercado mundial se regula a sí mismo, pero hoy nos encontramos ante una situación sin precedentes, en la que no se produce una corrección automática de los mercados ni existe una regulación mundial para abordar los fallos del mercado. Y con la rápida propagación de la COVID-19 se informan nuevos casos en diversos países de todo el mundo, lo que dificulta la evaluación de las necesidades.

Impactos en las operaciones en curso: es posible que debido a la COVID-19 se retrasen o cancelen los procesos de adquisiciones en algunos de los proyectos en curso. Los especialistas del área están asesorando a los países respecto de las medidas a tomar, pero hay una fuerte probabilidad de que los contratos se demoren o se rescindan por situaciones de fuerza mayor, ya que los contratistas y proveedores no pueden cumplir sus contratos debido a los cierres de fronteras o al autoaislamiento.

Impactos en el personal de adquisiciones: el trabajo desde casa (tanto del personal del Banco como de las contrapartes gubernamentales) y la suspensión de las misiones, si bien son medidas necesarias para contener la propagación del virus, plantean enormes desafíos. La mayor atención que actualmente se presta a los procesos de adquisiciones de bienes y servicios críticos incrementa la presión sobre el personal y las contrapartes. Dada la crisis mundial sin precedentes, es más difícil encontrar las soluciones adecuadas y gestionar la dinámica de equipo en un marco de plazos estrictos y una modalidad de trabajo a distancia. Todos nos vemos obligados a reaccionar frente a una situación que cambia rápidamente.

3. ¿Qué está haciendo el Banco para enfrentar estas cuestiones inmediatas? ¿Con qué asociados está trabajando?

Se han implementado diversas medidas para encarar los desafíos. A comienzos de abril, el Banco puso en marcha el mecanismo de desembolso rápido para responder a la COVID-19, y se ha preparado un conjunto de modelos y notas de orientación, que incluyen medidas de adquisiciones aceleradas. El Gobierno de un país ahora puede elegir entre una serie de procesos más simples y más ágiles, y los contratos están sujetos a exámenes ex post para acelerar las adquisiciones. Se puede utilizar financiamiento retroactivo de hasta el 40 % del monto del proyecto. Además, en algunos proyectos, dependiendo del contexto del país, se están introduciendo componentes de desembolso rápido, que permiten a los importadores del sector privado realizar desembolsos contra entrega de documentos aduaneros como prueba de las importaciones realizadas en los últimos 12 meses.

Con la ayuda del Emergency Care Research Institute (ECRI) (i), se ha llevado a cabo un exhaustivo estudio de mercado sobre productos médicos, que se actualiza periódicamente para proporcionar datos mundiales acerca de la disponibilidad de suministros médicos y sanitarios recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se han nombrado puntos focales regionales para las adquisiciones relacionadas con la COVID-19, cuya función será proporcionar orientación y apoyo al personal que está preparando los proyectos de emergencia. Estas medidas de vía rápida y estos documentos han permitido preparar la primera ronda de proyectos para ser presentados en las reuniones decisorias en un plazo extraordinariamente breve.

Nuestros prestatarios disponen de múltiples opciones, entre ellas el uso de métodos sumamente eficaces para casos de emergencia, como la contratación directa o procedimientos competitivos simplificados, con arreglo a los procedimientos nacionales y los contratos marco existentes. El Banco también está ofreciendo apoyo ampliado y directo a la ejecución de los proyectos en todas las etapas del proceso de adquisiciones, que abarca, entre otras cosas, ayuda para identificar al proveedor y asistencia para la licitación y la selección o las negociaciones para la firma del contrato y el seguimiento de la ejecución. Los prestatarios también pueden realizar compras a través de los organismos de las Naciones Unidas, modalidad que se ve posibilitada y acelerada por los procedimientos y los modelos del Banco.

En cuanto a la logística, el personal realiza todas las reuniones de manera virtual y se conecta a diario para estar al tanto de los proyectos relacionados con la COVID-19. Asimismo, se mantiene en contacto permanente, por teléfono o Skype, con las autoridades de los Gobiernos para proporcionar asesoramiento, orientación y ayuda. Los gerentes de prácticas brindan apoyo constante a los funcionarios que se encuentran sobre el terreno y hacen lo posible para motivarlos, manteniéndolos informados y realizando reuniones periódicas a través de WebEx para abordar temas como el bienestar del personal y sus familias, así como soluciones para cuestiones complejas y sensibles relacionadas con las adquisiciones. Todos los oficiales de adquisiciones, en todas las regiones, participan de forma regular en reuniones virtuales para intercambiar información y analizar estrategias. Además, se llevan a cabo reuniones frecuentes con otros departamentos para que la respuesta del Banco sea coordinada y eficaz.

4. ¿Cuál es el enfoque a largo plazo del Banco para prepararse ante estas crisis o mitigarlas?

El enfoque inmediato es concentrarse en los aspectos sanitarios de la pandemia y ayudar a equipar las instalaciones de salud con los medios adecuados para tratar a las personas infectadas y prevenir nuevos casos. La segunda fase de la respuesta se focalizará en las consecuencias económicas y sociales de la COVID-19. La labor de nuestro equipo se centra en ayudar a los países a establecer sistemas confiables y eficaces (incluidos sistemas electrónicos de adquisiciones) que aseguren la continuidad de los procesos y las actividades. Las herramientas desarrolladas en el marco de los proyectos de la COVID-19 seguirán perfeccionándose, a partir de las enseñanzas recogidas, para orientar los instrumentos en futuras situaciones de crisis. El Banco aumentará el uso de la tecnología, la recopilación de datos y el análisis para proporcionar asistencia y respaldo proactivo a los países que enfrentan pandemias y otras emergencias graves.

ENLACES RELACIONADOS

El Grupo Banco Mundial y la COVID-19

Autores

Vinay Sharma

Director de Soluciones e Innovaciones en el Área de Adquisiciones del Departamento de Prácticas Mundiales de Buen Gobierno

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