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La inversión público-privada puede ayudar a reducir el déficit de infraestructura

TransMilenio buses near the Simon Bolivar station in Bogotá, Colombia. © Dominic Chavez/World Bank

El desarrollo de infraestructura se vuelve más interesante en un mundo en que la mayor parte de las principales economías registra un lento crecimiento y tasas de interés muy bajas. Construir infraestructura de buena calidad ayuda a estimular la actividad económica y la creación de empleos en el corto plazo y a aumentar el potencial y la capacidad de crecimiento de los países en el mediano plazo. También contribuye a elevar los niveles de confianza, un aspecto fundamental para la estabilidad macroeconómica.

En la actualidad, el sector privado aún proporciona solo un pequeño porcentaje del total de las inversiones en infraestructura en los mercados emergentes, a pesar del importante rol de los operadores privados en numerosos países, especialmente en aquellos lugares donde existen marcadas restricciones fiscales para el financiamiento de inversiones públicas.

El interés en la infraestructura de los inversionistas de renta fija, en particular, está claramente por debajo de su potencial. Esto se debe en parte a una falta de información y una aparente disparidad en los beneficios ajustados en función del riesgo. Proyectos de buena calidad e instrumentos innovadores de mitigación del riesgo pueden ayudar a solucionar este desajuste y liberar nuevas fuentes de financiamiento para obras de infraestructura.

Las causas más comunes de preocupación de los inversionistas institucionales que invierten en países en desarrollo son la inestabilidad política, los obstáculos regulatorios, la volatilidad del mercado, las fluctuaciones de divisas y las asimetrías de información. Existen muchas maneras para mitigar estos riesgos, entre las cuales se pueden mencionar los programas integrales de inversiones públicas con características estandarizadas que reducen los costos de recopilar y procesar la información para los inversionistas. Esto es lo que Colombia ha hecho con el respaldo del Grupo Banco Mundial e instituciones financieras privadas.

Ayudar a hacer realidad esta estrategia es un objetivo de la Plataforma Global de Infraestructura (GIF), (i) cuyo Consejo Asesor realizó su tercera reunión el 6 de junio en Changsha, China.

La GIF congrega a instituciones financieras, empresas constructoras y operadoras de infraestructura, así como a Gobiernos y bancos multilaterales de desarrollo, con el objetivo de mejorar la preparación de los proyectos, los documentos de licitación y otros elementos esenciales del financiamiento de las inversiones en infraestructura. Para ello, la GIF usa una capitalización inicial de USD 100 millones durante los primeros tres años de su etapa piloto.

Ha habido importantes avances en la cartera de proyectos en tramitación de la GIF el año pasado. La GIF está ayudando a reducir el déficit de infraestructura en todo el mundo, y sus contribuciones abarcan desde la entrega de asistencia programática a un programa de infraestructura de logística en Brasil (i) hasta el apoyo al último tramo de una planta hidroeléctrica en las Islas Salomón, (i) que generará más de dos tercios de las necesidades energéticas del país.

Ciertamente, la GIF está demostrando su extraordinario potencial (i) de desarrollar mejores prácticas para el diseño y la implementación de los proyectos de infraestructura, así como de movilizar la participación de las entidades o los inversionistas comerciales y las institucionales bilaterales y multilaterales que integran su Consejo Asesor, que administran en conjunto activos por valor de más de USD 12 billones.

Para movilizar los trillones de dólares necesarios para reducir la brecha en este sector, además de proyectos de mejor calidad, se deberán adoptar medidas en otras etapas de la cadena de valor de las inversiones en infraestructura. Cuando se escucha a las partes interesadas, queda claro que el trabajo en las fases inicial, intermedia y final de esta cadena debería incluir:

  • Fase final: seguir influyendo en el entorno en el cual los proyectos operan y los mecanismos a través de los cuales se resuelven las desavenencias; mejorar la preparación de los proyectos y el uso de los seguros de construcción, y uniformar y poner a disposición de los inversionistas la información sobre los proyectos en plataformas o centros de datos.
  • Fase intermedia: impulsar el uso de garantías por parte de las instituciones financieras multilaterales, así como de productos híbridos que integren el grado de tolerancia al riesgo de los bancos para riesgos de la construcción con el horizonte a largo plazo de los fondos de pensiones, abordando al mismo tiempo los riesgos de refinanciamiento; promover la posibilidad de estandarizar y comparar los contratos y los documentos financieros de los proyectos y de los instrumentos financieros relacionados.
  • Fase inicial: desarrollar y difundir herramientas tales como índices de instrumentos de renta fija para financiar la infraestructura, y comprender las limitaciones regulatorias y las responsabilidades fiduciarias de las empresas de gestión de activos y sus mandantes.

Este enfoque que abarca tres aspectos nos ayudará a disminuir el déficit de infraestructura que hay en el mundo, dando lugar a una estrategia para poner fin a la pobreza extrema e impulsar la prosperidad compartida. Algunos estudios de organismos de calificación indican que los bonos para infraestructura habitualmente tienen un mejor perfil de riesgo durante su periodo de vigencia que los bonos de empresas privadas, y que a menudo tienen menos probabilidades de incumplimiento y tasas de recuperación más elevadas, incluso en los mercados emergentes.

Y lo más importante es que la reducción del déficit de la infraestructura junto con un flujo de ingresos constante para los inversionistas significaría que miles de millones de personas que viven sin servicios básicos —desde electricidad y caminos transitables todo el año a agua potable y saneamiento— podrían tener acceso a la infraestructura que necesitan para salir de la pobreza.


Autores

Joaquim Levy

Former Managing Director and World Bank Group Chief Financial Officer

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