La respuesta al fuerte aumento de la inseguridad alimentaria en los países más pobres

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Los impactos de la pandemia de COVID-19 han aumentado de manera dramática la inseguridad alimentaria (PDF, en inglés) en los países más pobres y vulnerables que reciben asistencia de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) del Banco Mundial. ¿Qué significa esto para el tipo de apoyo que necesitan estos países y qué está haciendo la AIF para abordar esta crisis emergente?

En primer lugar, es importante entender la escala de este aumento de la inseguridad alimentaria y lo que está en juego.

Según el Programa Mundial de Alimentos, otros 96 millones de personas cayeron en una situación de inseguridad alimentaria aguda en 2020 en 54 países de la AIF. Si se suman los 137 millones que ya sufrían inseguridad alimentaria aguda a fines de 2019 en esos países, el total llega a 233 millones de personas a finales de 2020. Las personas que viven en entornos frágiles y afectados por conflictos corren especial riesgo. Las proyecciones del Banco Mundial (basadas en la aplicación de los resultados de un modelo estocástico para predecir la inseguridad alimentaria [i]) indican que esta cifra podría aumentar aún más, hasta alcanzar unos 330 millones en 2021.

Es probable que el fuerte aumento de la inseguridad alimentaria aguda haga retroceder gran parte de los avances obtenidos en las últimas décadas en materia de nutrición materna e infantil.  El aumento del número de niños con retraso del crecimiento comprometerá su capital humano y productividad económica en el futuro.

En segundo lugar, es fundamental comprender las raíces de la crisis alimentaria provocada por la COVID-19.

A diferencia de la crisis alimentaria de 2008, impulsada por perturbaciones en los mercados mundiales, la actual crisis es fomentada por alteraciones en los mercados locales de trabajo y de productos. Las grandes pérdidas de ingresos y remesas han reducido la capacidad de los hogares urbanos y rurales de comprar alimentos.  Además, las interrupciones del suministro a los mercados locales han disminuido la disponibilidad de alimentos y han aumentado los precios de los alimentos locales.

Las economías que dependen de las importaciones enfrentan dificultades adicionales debido a que las depreciaciones monetarias han elevado el costo de los alimentos y otras importaciones esenciales.  Las alteraciones del suministro incluyen: las restricciones a la circulación que impiden el comercio de alimentos, el cierre de 'mercados húmedos', la menor disponibilidad de mano de obra, la falta de liquidez (especialmente para los grandes comerciantes de alimentos), el cierre de empresas informales así como de microempresas y pymes frágiles (que dominan las cadenas de valor agrícolas en la mayoría de los países de la AIF), y el acceso limitado a insumos agrícolas para la producción de la próxima temporada. Como resultado de estas interrupciones del suministro, la inflación de los precios de los alimentos en los países de la AIF aumentó significativamente y más rápido que la inflación general, afectando en particular el precio de los alimentos perecederos y de mayor valor nutritivo en comparación con los cereales.

Estos impactos se suman a las múltiples causas subyacentes de la tendencia al alza del hambre en el mundo desde 2014 (PDF) observada antes de la pandemia de COVID-19. Esta tendencia ha sido considerablemente más pronunciada y comenzó antes en los países de la AIF que en el resto del mundo.

Las causas de fondo del aumento a largo plazo del hambre incluyen el clima, los conflictos, las enfermedades zoonóticas y las plagas, así como las crisis económicas.

En África al sur del Sahara, por ejemplo, la frecuencia de las crisis climáticas en la producción de alimentos per cápita aumentó de 1 vez cada 12,5 años entre 1982 y 2006 a 1 vez cada 2,5 años entre 2007 y 2016. Mantener el crecimiento de la producción de alimentos per cápita a largo plazo es cada vez más difícil con estos contratiempos causados por condiciones meteorológicas más frecuentes.

Los conflictos violentos han aumentado desde 2010, siendo la inseguridad alimentaria tanto una consecuencia como una causa de los conflictos. La inseguridad física ha reducido los incentivos para las inversiones y la violencia ha alterado el transporte a los mercados y destruido la infraestructura esencial para aumentar los ingresos y la seguridad alimentaria. Al mismo tiempo, la inseguridad alimentaria, impulsada por las crisis climáticas, la volatilidad de los precios de los alimentos, la exclusión y la falta de oportunidades económicas, ha incrementado el riesgo de conflictos.

La frecuencia y el impacto de otros brotes de enfermedades zoonóticas −enfermedades infecciosas transmitidas de los animales a los seres humanos− más allá de la COVID-19, como la gripe aviar, el SRAG, el SROM y el ébola, han aumentado en las últimas dos décadas. Las plagas de los cultivos, como la reciente plaga de langostas, agravan los impactos. Las crisis macroeconómicas también han hecho subir los precios de los alimentos y la inflación general en varios países de la AIF.

Según el último consenso entre asociados del Mecanismo de Acción contra la Hambruna (i), los “puntos críticos” de inseguridad alimentaria aguda durante los próximos 12 meses se concentran en 12 países de la AIF: Afganistán, Burkina Faso, República Democrática del Congo, Etiopía, Haití, Níger, Nigeria, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Yemen y Zimbabwe.

Es por esta razón que la respuesta de la AIF se ha centrado tanto en las necesidades alimentarias inmediatas como en las causas subyacentes a largo plazo de la inseguridad alimentaria.

La AIF comprometió USD 5300 millones en nuevo financiamiento para encarar la seguridad alimentaria durante seis meses hasta fines de septiembre de 2020. Aproximadamente la mitad de esta respuesta se dirigió a satisfacer las necesidades inmediatas de seguridad alimentaria y la otra mitad para abordar los factores a largo plazo que impulsan la inseguridad alimentaria.

Las respuestas para satisfacer las necesidades alimentarias inmediatas han sido importantes: duplicar el monto total de financiamiento del Programa de Respuesta a la Crisis Mundial de los Alimentos entre 2008 y 2011. Este incluye fondos para ampliar los programas de redes de protección social, mantener la circulación de alimentos, distribuir y mejorar el acceso a los alimentos, proteger el empleo y los medios de subsistencia, apoyar a las agroindustrias y los pequeños emprendedores (y la producción de alimentos de la próxima temporada) y mitigar los impactos y la propagación de langostas para reducir los efectos acumulativos en los hogares.

Pero si no se presta atención a los factores de largo plazo, las crisis alimentarias se repetirán.  En Haití (i), por ejemplo, la AIF combina asistencia a corto y largo plazo: a fin de contrarrestar las pérdidas de ingresos, proporciona a los agricultores semillas y fertilizantes para salvaguardar las cosechas futuras, apoyando al mismo tiempo pequeñas obras de riego que aumentan la resiliencia a largo plazo frente al cambio climático.

Las respuestas para abordar los factores subyacentes de la inseguridad alimentaria se basan en el historial de la AIF durante la última década.

Desde 2008, la AIF ha triplicado su apoyo anual destinado a la agricultura y la protección social, centrándose al mismo tiempo cada vez más en mejorar la resiliencia al cambio climático, reducir el riesgo de conflictos, abordar el riesgo de enfermedades zoonóticas a través del enfoque Una salud (i) y ampliar las oportunidades económicas. Por ejemplo, una donación de USD 60 millones de la AIF (i) ayuda a los países africanos a fortalecer la resiliencia al cambio climático de sus sectores agrícolas incorporando estudios del Grupo Consultivo sobre Investigaciones Agrícolas Internacionales (CGIAR) (i) en esta zona. La AIF también ha hecho hincapié en mejorar la nutrición para desarrollar capital humano.

En todos estos ámbitos, es importante alinear mejor las políticas y el gasto público para lograr mejores resultados en el área de la seguridad alimentaria. Esta alineación es fundamental para atraer mayor inversión privada y promover el cambio tecnológico. Una mejor logística y tecnologías digitales también pueden ayudar a aumentar la eficiencia, la resiliencia y la inclusión de los mercados y las cadenas de valor agrícolas.

Las respuestas en materia de seguridad alimentaria implementadas en situaciones frágiles y afectadas por conflictos deben abordar cada vez más las características convergentes que limitan el desarrollo en estos entornos. Esto incluye reducir los riesgos de conflicto, mejorar la cohesión social y la percepción ciudadana de la legitimidad del Estado, desarrollar el sector privado y crear empleo, y proporcionar medios de subsistencia a los desplazados y refugiados, todo lo cual puede ayudar a mejorar aún más la seguridad alimentaria.

El programa de seguridad alimentaria es amplio y urgente, y abarca a todos los sectores, regiones y segmentos de la sociedad.  La AIF enfrenta el desafío trabajando con una coalición de diversos asociados, que incluye organismos de las Naciones Unidas (ONU), organizaciones humanitarias e instituciones de investigación, para enfrentar la inseguridad alimentaria en múltiples frentes, abordando los problemas en la agricultura, las redes de protección social, la salud, el agua y la estabilidad macroeconómica. Una respuesta oportuna al fuerte aumento de la inseguridad alimentaria en los países más pobres supone un futuro mejor para todos. 

Este blog forma parte de una serie de artículos (i) sobre las formas de garantizar una recuperación resiliente de la COVID-19 en los países más pobres del mundo. Para saber las últimas novedades, siga a @WBG_IDA y #IDAWorks.

ENLACES RELACIONADOS

La respuesta del Grupo Banco Mundial a la pandemia de COVID-19 (coronavirus)

Informe: Respuesta a la nueva crisis de seguridad alimentaria (PDF, en inglés)

 

Autores

Robert F. Townsend

Economista principal, Departamento de Prácticas Mundiales de Agricultura, Banco Mundial

Madhur Gautam

Economista principal, Departamento de Prácticas Mundiales de Agricultura, Banco Mundial

ROMULO FERNANDEZ MEDINA
04 de Marzo de 2021

Relevante el análisis de la demanda alimentaria.
Sugiero a los autores de los artículos seguir escribiendo , ahora enfocando desde la agricultura familiar y solidaria como soporte a la crisis alimentaria.

Patricio Oportus Romero
04 de Marzo de 2021

Estimados colegas.

Interesante la publicación.

Algunos puntos importantes a tener presente:
a) Los países menos adelantados (PMA) deberían ser liberados de su deuda, esto sería un gran alivio para facilitar precisamente a los gobiernos acceder a recursos destinados a la alimentación de la población.
b) Estudios e investigaciones prospectivas deberían de identificar necesidades en términos de alimentos, energía, agua y otros en el periodo de tiempo 2021-2030 y posteriormente definir políticas que permitan focalizar esfuerzos para producir un punto de quiebre en la necesidades proyectadas.

Gricelda Hernandez Bojorge
04 de Marzo de 2021

Felicidades por la labor que realizan,y me alegro que tomen en cuenta a Nicaragua.porque la parte del Caribe fue la más afectada por los uracanes ,la verdad es que todos estamos mal economía gracias por su atención y ayuda.

Jaime Bermúdez Barrera
04 de Marzo de 2021

La Asociación Internacional de Fomento debe hacerle seguimiento con veedurías a los recuerdos que distribuyen en estos países.

Rosa del Carmen Posadas Rodriguez
04 de Marzo de 2021

El Covid ha acentuado la inseguridad alimentaria en los paises mas pobres porq se han quedado sin trabajo y no tienen formas de poder alimentar a su familia y los gobiernos no han llevado la ayuda a los grupos marginados mas necesitados

Francisco González Cruz
04 de Marzo de 2021

En Venezuela la situación es gravísima, la pobreza generalizada golpea a los productores del campo y a los consumidores, creando diversos círculos viciosos. Sumar a esto la escasez de combustible que hace difícil la producción y la comercialización. La crisis del gas está provocando una deforestación generalizada. La dependencia externa de los insumos es casi total. En fin, caso grave el de Venezuela.

Dr Pedro Mussa
04 de Marzo de 2021

Somos una organizacion si fines de lucro deseamos integrarnos a los programas que ustedes tienen de subvencion para mitigar el hambre en nuestros pueblos

Edgar Luis
04 de Marzo de 2021

Sería interesante saber si los privados, por ejemplo asociaciones locales de ganaderos, pueden acceder a recursos para promover soluciones en el marco de los programas de seguridad alimentaria de la AIF

Katiuska
04 de Marzo de 2021

Todo es un Derecho Humano. Hacia adelante ✡️???

Teodoro
04 de Marzo de 2021

Es una situación preocupante la que viene desde mucho antes de la pandemia.

Elba Miguel.Buznego
04 de Marzo de 2021

Preocupante informe..en mi país Argentina, en vez de estimular esta potencial industria AGRO INDUSRIAL GANADERA , las medidas incoherentes del Gobierno tienden a frenar, desacelerar su desarrollo y capacidad de producción Y crecimiento..INCREIBLE!!???

Alfredo Moretti Maceda
04 de Marzo de 2021

Es muy de caso, aprovechar las ideas generales.
Atte
Alfredo

Raúl Murillo Anchia
04 de Marzo de 2021

Es un problema que cada año que pasa aumenta mas, combinado con el cambio climático por la reducción de bosques, escases de agua, tierras gastadas y secas y la contaminación de ríos, mares y lo peor de botaderos clandestinos de todo tipo de deshechos y basura. Claro esta como ustedes mencionan muy claro las guerras y conflictos sociales en esos pases y la corrupción que impera que afecta mas a la clase media hacia abajo.
Pienso que muchos paises no toman muy en serio como reducir la contaminación de la capa de ozono, aunque en el papel lo tengan muy bien definido. Es muy duro la la escases de alimento que hay en muchos paises y de agua y siento que se ha empezado muy tarde por disminuir esos problemas. El tema es muy amplio y delicado, pero pienso que una idea buena seria puede ser el incluir en la escuela desde primer año hasta tercer ciclo por lo menos y luego retomarlo en el colegio por lo menos 2 o 3 ciclos es como materia de examen el cuido de nuestro planeta, donde abarque temas como la capa de ozono. el calentamiento global, reciclaje real ,tala indiscrimada de arboles, como convivir con el medio ambiente y con los animales y un sin fin de temas de suma importancia para detener la contaminación del medio ambiente. Una practica que debería ser muy eficiente es la obligación de sembrar arboles en cada comunidad, arboles donde produzcan humedad y por ende agua, arboles con frutos para las aves y otros animales y muchos ideas mas. me dirán esto no tiene que ver con pobreza, pero si por que todo se relaciona y cuando el ser humano empiece a vivir en armonía con la naturaleza, los paises y por ende las comunidades crearan diferentes fuentes de empleos y se incentivara para que los niños estudien y se forjen una carrera con valores para vivir en armonía con el entorno donde viven o donde vayan.

genaro condori
04 de Marzo de 2021

El tema que se plantea el Banco Mundial es de suma importancia. yo solicitaría a esa institución Internacional que se incorpore temas de alimentación de los pueblos indígenas. Su realidad productiva y la alimentación que tienen los habitantes comunidades campesinas e indígenas que viven en áreas rurales

JOSH IMELASACO
04 de Marzo de 2021

hola

José Luis Tenango Gámez
09 de Marzo de 2021

Me interesa saber más sobre apoyo a proyectos productivos agropecuarios y como pueden acceder las comunidades a estos apoyos.

Amira molina maza
12 de Marzo de 2021

Buen artículo sobre la crisis en afectación alimentaria que a dejado el covid 19 Colombia es un pais con alto indice de pobreza y no se escapo de esta crisis.
Cartagena Bolivar es una ciudad que tiene el mayor indice de pobreza extrema asi era antes con el covid 19 quedo mas pobre.

Senen urriola
16 de Marzo de 2021

Estamos buscando mal, enseñar a cultivar, hay mucha tierra fertil, para producir mas granos, hablar con personal de los gobiernos en colombia alcaldes y gobernadores lideres sociales comuneros, se bota mucha comida no la recogen, plantaciones inmensas de alimentos frutas y verduras cultivadas o crecimiento natural es de conciencia

Elizabeth Enciso
16 de Marzo de 2021

Importante artículo, cuáles son las alternativas....apoyos económicos para la agricultura

Jose Villela
12 de Abril de 2021

Deseo el informe de los 5 pilares en Español y saber que líneas de Créditos y Donaciones hay para los Países de CA. Gustemala