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Sí, las ciudades sobrevivirán a la COVID-19 (coronavirus), pero deben adecuar su geografía económica

Desarrollo sostenible Desarrollo sostenible

Construir un futuro equilibrado” es una nueva serie del Banco Mundial en que se presentan enseñanzas derivadas de la COVID-19 y opiniones de expertos acerca de cómo crear un mundo inclusivo y sostenible que sea más resiliente a las crisis.
 

La pandemia de coronavirus (COVID-19) ha puesto de manifiesto, por primera vez, las evidentes disparidades sociales y espaciales presentes en las ciudades. Uno de los principales motivos de preocupación es la geografía económica de las ciudades; es decir, la interrelación que existe entre el entorno económico y el físico.

Por ejemplo, muchos habitantes de zonas urbanas de África y Asia viven en barrios marginales y asentamientos informales. Incluso en las mejores circunstancias, estos entornos se ven afectados por condiciones de hacinamiento, limitaciones en el espacio público y una prestación deficiente de los servicios públicos. Pero, en el contexto de una pandemia mundial como la de la COVID-19, estas condiciones generan un foco de propagación del virus.

Las medidas de mitigación como el lavado de manos y la autocuarentena son muy limitadas. ¿Cómo se puede mantener una distancia segura de otras personas cuando el espacio es escaso o las instalaciones comunitarias promueven el contacto estrecho con los vecinos? Por ejemplo, resulta sobrecogedor pensar en el riesgo de contagio que presentan 68 400 personas hacinadas en 1 kilómetro cuadrado de tierra, sin grifos ni baños en sus hogares. Sin embargo, esa es exactamente la situación actual de los barrios marginales de Dharavi en Mumbai, India.

Comúnmente se cree que existe una estrecha relación entre la densidad urbana y el riesgo de contagio. Pero, de hecho, eso es un mito urbano. Es la geografía económica, no la geografía física en sí, la que determina la manera en que las ciudades responden a esta crisis de salud pública y, en última instancia, emergen de ella. 

Corona pandemic on city's economic geography
Fotografía© Dominic Chavez/Banco Mundial

La geografía económica es el principio rector para todas las iniciativas del Banco Mundial tendientes a apoyar a los dirigentes municipales en su lucha contra la pandemia. Por ejemplo, hemos desarrollado una metodología (i) simple y susceptible de ampliación que aplica los principios de la geografía económica para identificar posibles zonas críticas de riesgo de contagio y asignar recursos donde más se necesitan. Permite evaluar las inversiones en infraestructura y vivienda, la disponibilidad de servicios públicos y las probabilidades de contagio de los barrios. En conjunto, estos factores nos indican los lugares y la forma en que vive la gente. Esta innovadora herramienta triangula datos obtenidos de fuentes de datos a nivel mundial y local, y aplica el conocimiento de los expertos con la finalidad de delimitar aún más las predicciones relativas a las zonas críticas. Hasta el momento, hemos implementado esta metodología en 15 ciudades importantes de países en desarrollo.

En entornos en los cuales se carece total o parcialmente de registros de hogares con respecto a las redes de protección social, esta herramienta puede utilizarse como un sustituto confiable y guiar la toma de decisiones relativas a las crisis. Tomemos como ejemplo la República Democrática del Congo. Su capital, Kinshasa, está implementando esta metodología junto con datos de telecomunicaciones para determinar las zonas en las que se deben priorizar las transferencias monetarias de emergencia. Los dirigentes municipales están trabajando con urgencia para identificar alrededor de 250 000 hogares necesitados; es decir, las familias que se encuentren en el primer tramo de vulnerabilidad (20 % más vulnerable), sin la ayuda de un mapa de pobreza o registro social detallado.

Las zonas críticas no se limitan a los lugares en los que vive la gente. También se encuentran en los lugares en los que la gente se reúne. Es por ello que el equipo del Banco Mundial en Kinshasa ha complementado su metodología con datos de OpenCities (i) y nuestra Iniciativa de Relevamiento Geográfico para Facilitar el Seguimiento y la Supervisión (i) a fin de localizar con precisión paradas de autobuses, mercados, baños públicos y bebederos, así como sitios de eliminación de desechos. Esta información nos ayuda a comprender mejor diversos puntos de datos, como la cantidad de personas que se reúnen en cada sitio, la disponibilidad de agua o jabón, la cantidad de espacio disponible para el distanciamiento social, el tipo de mercado y el horario de atención, y la frecuencia con la que salen los autobuses.

La COVID-19 ha dejado al descubierto enormes desigualdades. Los barrios vulnerables desde el punto de vista económico son los más afectados; por lo tanto, la pandemia intensifica la urgencia de que las ciudades reestructuren su geografía económica. 

Entonces, ¿cuáles son las medidas prioritarias? Una medida práctica que debe tomarse de inmediato consiste en la planificación, la protección y la expansión del espacio público. Resulta crucial reflexionar sobre la magnitud, el diseño y la distribución espacial de dicho espacio, incluidos los parques, las aceras, los espacios abiertos y las instalaciones públicas, tales como bibliotecas y centros comunitarios. Esto es particularmente importante en barrios concurridos, en los cuales la superficie cubierta de los hogares es escasa y, por lo general, las familias son numerosas. Si bien la inversión en viviendas y propiedad privada aumenta a la par del desarrollo económico a nivel nacional y sigue una trayectoria en forma de S (véase el gráfico 1 a continuación), las autoridades municipales competentes y facultadas pueden realizar una mejor asignación del espacio público.

Inversión en viviendas y etapas del desarrollo económico: Una curva con forma de S
Fuente: Dasgupta, Lall y Lozano-Gracia (2014) sobre la base del conjunto de datos de inversión en viviendas, datos de cuentas nacionales y los Indicadores del Desarrollo Mundial. Aquí se muestra el gráfico de regresión local.
Nota: El producto interno bruto (PIB) per cápita se mide en términos del PIB según la paridad de poder adquisitivo (PPA) en dólares internacionales de 2005.

En un artículo exhaustivo, que acabamos de publicar con Sameh Wahba (i), describo cuatro medidas adicionales. Se trata de la primera parte de una nueva serie sobre cómo transitar hacia la “nueva normalidad” surgida a partir de la pandemia. ¡No deje de consultarla!


Autores

Somik Lall

Asesor sénior del economista en jefe del Grupo Banco Mundial

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