Eliminar las barreras legales para liberar el poder de las mujeres empresarias

|

Disponible en:

Este blog es parte de una serie que utiliza datos del proyecto Mujer, empresa y el derecho (i). Los datos permiten analizar las dificultades legales y regulatorias que enfrentan las mujeres en las distintas etapas de su vida laboral. En el informe publicado en febrero de 2019 y titulado Women, Business and the Law 2019: A Decade of Reform (i) (Mujer, empresa y el derecho: Una década de reformas) se analizan los datos de los últimos 10 años correspondientes a 8 indicadores en 187 economías.
 

En los últimos 10 años se han incrementado los avances en el desarrollo empresarial (archivo Excel) de las mujeres. Sin embargo, continúan enfrentando numerosos obstáculos: uno de ellos son las barreras que imponen los marcos legales y regulatorios de las economías (i) en las que trabajan. Los datos del informe Women, Business and the Law 2019: A Decade of Reform (PDF, en inglés) (Mujer, empresa y el derecho 2019: Una década de reformas) muestran que en 115 economías aún se impide legalmente a las mujeres dirigir una empresa de la misma forma que los hombres. 

El acceso al financiamiento es uno de los principales obstáculos que enfrentan las mujeres cuando dirigen un negocio.  Parte de estas dificultades puede eliminarse prohibiendo por ley la discriminación por razones de género en el acceso al crédito. Por ejemplo, las investigaciones indican (i) que es posible que la Ley de Igualdad de Oportunidades de Crédito de Estados Unidos haya tenido un efecto favorable en la capacidad de las mujeres de ese país para obtener fondos hipotecarios.

De las 187 economías analizadas en este informe, 115 no prohíben la discriminación en el acceso al crédito en función del sexo o el género.  Por ejemplo, en la región de Oriente Medio y Norte de África, solo Djibouti, Malta y Marruecos, y en Asia meridional (PDF, en inglés) solo Maldivas brindan esa protección a las mujeres emprendedoras. En términos regionales, el 83 % de las economías de África al sur del Sahara, el 72 % de las de Asia oriental y el Pacífico y el 65 % de las de América Latina y el Caribe no protegen a las mujeres de la discriminación por razones de género en el acceso al crédito .

Los datos del informe Mujer, empresa y el derecho muestran que en las economías en las que la ley prohíbe esta discriminación, hay más mujeres con cuentas formales en una institución financiera y tarjetas de débito a su nombre. Asimismo, las empresas propiedad de mujeres pueden contribuir significativamente al crecimiento de una economía (i). No obstante, las investigaciones indican también que solo el 7 % de los fondos de capital privado y de capital de riesgo (PDF, en inglés) se destina a compañías dirigidas por mujeres en los mercados emergentes de todo el mundo. La prohibición legal de la discriminación de género es un primer paso fundamental para brindar a las mujeres empresarias un camino para acceder al crédito. 

Además de la discriminación de género en el acceso al financiamiento, el indicador referido al manejo del negocio también permite analizar otras restricciones a la actividad empresarial de las mujeres, entre las que figuran su capacidad para abrir una cuenta bancaria, firmar un contrato y registrar una empresa de la misma forma que los hombres. Así, en Camerún, Chad, Gabón, Guinea-Bissau y Níger (PDF, en inglés), las mujeres casadas solo pueden abrir su propia cuenta bancaria cuando tienen una profesión aparte. En Pakistán (i) las casadas no pueden registrar legalmente una empresa del mismo modo que los hombres casados, dado que los procedimientos difieren. También se observan diferencias en los requisitos de los procedimientos en Suriname (en neerlandés) y Bhután (PDF, en inglés).

Para lograr un mayor crecimiento financiero en los mercados locales, es necesario llevar adelante reformas legislativas en aquellos países que limitan a las mujeres al momento de poner en marcha una empresa. A fin de generar un entorno propicio que permita el desarrollo de las empresas propiedad de mujeres, es esencial contar con marcos legales amplios que garanticen la prohibición de la discriminación por razones de género y la eliminación de las disposiciones que exigen a las mujeres obtener el permiso de sus esposos para ejercer sus derechos legales.

Únase a la conversación