Transición de exámenes de alto impacto en línea: Cinco puntos a considerar

Disponible en:
adolescente tomando examen adolescente tomando examen

Conforme se han implementado medidas de distanciamiento social para prevenir la propagación del coronavirus (COVID-19), gobiernos, universidades y organizaciones de evaluación educativa en todo el mundo han tenido que decidir si continúan la administración de exámenes de alto impacto a estudiantes. A diferencia de otras evaluaciones educativas, estos exámenes de alto impacto se utilizan comúnmente para tomar decisiones en torno a los estudiantes, como la selección al siguiente nivel educativo o la certificación de conocimientos y habilidades para el ingreso al mercado de trabajo; por lo tanto, los resultados de los exámenes afectan directamente a la vida y el futuro de los estudiantes. Cuando se diseñan y administran adecuadamente, los exámenes de alto impacto pueden mejorar la equidad al expandir el acceso de oportunidades educativas a estudiantes de diversos orígenes. Del mismo modo, estos exámenes también pueden aumentar la transparencia en los procesos de certificación o selección de los estudiantes. 

Antes de la pandemia de COVID-19, los exámenes de alto impacto tendían a administrarse en persona, generalmente en formato impreso, con los estudiantes y los profesores físicamente presentes en una escuela o un centro de evaluación. En el contexto actual, los gobiernos y las organizaciones de evaluación educativa han tenido que determinar hasta qué punto es factible la implementación de exámenes en persona, teniendo en cuenta medidas de salud y seguridad. Así como la inversión contenidos digitales de aprendizaje ha aumentado significativamente en los últimos meses, esto también ha sucedido con la administración de exámenes de alto impacto en línea para evaluar estudiantes desde sus hogares minimizando riesgos de exposición al COVID-19. 

Algunas organizaciones de evaluación educativa en los Estados Unidos han introducido versiones en línea de los exámenes para admisión a la universidad, para la obtención de créditos de cursos o para certificación, como el Graduate Records Examination (GRE), los Advanced Placement Exams (AP) y el Test of English as a Foreign Language (TOEFL). Antes del COVID-19, estos exámenes se administraban en persona en escuelas o centros de evaluación siguiendo protocolos de alta seguridad para prevenir situaciones de copiado o robo de exámenes. Del mismo modo, algunos estados dentro los Estados Unidos, como California, han decidido pasar los exámenes de certificación profesional a un formato en línea. Asimismo, como una medida de prevención ante COVID-19, Arabia Saudita puso en práctica su Prueba de Admisión de Logros Estándar (SAAT) en línea por primera vez utilizando tecnología de Inteligencia Artificial (IA). Algunas universidades de Europa también han puesto en práctica exámenes finales en línea. Por ejemplo, el Imperial College de Londres administró un examen cronometrado a libro abierto en línea a sus estudiantes de licenciatura en medicina. La Universidad de Ámsterdam puso en práctica exámenes finales en línea al mismo tiempo que planea continuar con la enseñanza en línea en el futuro próximo. 

Para administrar un examen de alto impacto en línea que se pueda tomar desde el hogar, es necesario contar con una serie de factores para asegurar que el examen produzca resultados válidos, confiables y justos. Los examinandos deben tener acceso a un dispositivo electrónico (por ejemplo, una computadora de escritorio, una computadora portátil o una tableta) que sea compatible con el programa informático para la realización del examen. Asimismo, los examinandos deben tener una conexión a Internet estable y segura. El formato y el contenido del examen deben ser aptos para su presentación en línea, lo que es particularmente importante para la visualización en pantalla de pasajes de lectura, imágenes, gráficos, figuras y formas geométricas. Con el fin de producir resultados válidos del rendimiento de los estudiantes, el examen en línea debe diseñarse de tal manera que los examinandos sean evaluados por el contenido y conocimientos que se están evaluando, en lugar de su manejo del software utilizado para administrar la prueba o por el uso de un dispositivo electrónico en específico.

La supervisión a distancia durante la administración del examen también es fundamental para vigilar el comportamiento de los examinandos a fin de evitar malas prácticas; por ejemplo, algunos programas informáticos de vigilancia de exámenes en línea pueden acceder a la cámara web, el micrófono, la actividad del navegador, el teclado y el ratón de los examinandos para vigilar su comportamiento durante el examen, y cualquier comportamiento sospechoso se comunica a los administradores de los exámenes para someterlo a revisión. 

Si bien todos estos factores son necesarios para asegurar la administración adecuada de los exámenes de alto impacto en línea desde el hogar, muchos países en desarrollo requerirían importantes inversiones específicas para lograr cumplir con estas condiciones. Las cinco consideraciones siguientes para trasladar los exámenes de alto impacto a un formato en línea para el hogar, si bien no proporcionan una lista exhaustiva, apuntan a la necesidad de una importante reflexión para realizar esta transición, en particular para los países en desarrollo.

En primer lugar, en muchos países en desarrollo (e incluso desarrollados), no todos los estudiantes tienen acceso a un dispositivo adecuado o a una conexión a Internet en su casa para realizar un examen en línea. Además, los estudiantes que viven en hogares con hacinamiento pueden no tener el espacio o las condiciones apropiadas para tomar un examen de alto impacto que probablemente sea muy importante para su futuro. Para hacer frente a esta situación, algunos gobiernos y organizaciones locales de los Estados Unidos han puesto en marcha iniciativas de préstamo o donación de computadoras portátiles y han facilitado la disponibilidad de puntos de acceso público a Internet (manteniendo al mismo tiempo el distanciamiento social) para apoyar a los examinandos que no pueden realizar exámenes en línea en sus hogares. 

En segundo lugar, incluso con la infraestructura y el espacio adecuados en casa, pueden llegar a producirse fallos de funcionamiento del software utilizado para administrar el examen. Es necesario dedicar tiempo y esfuerzo adecuados a la prueba de los programas informáticos, proporcionar directrices para la solución de problemas y garantizar la disponibilidad de asistencia técnica en tiempo real antes y durante la administración de los exámenes en línea. Con respecto a la supervisión remota en particular, si un software de supervisión automatizada en línea no funciona adecuadamente, debe haber supervisores capacitados listos para monitorear el comportamiento de los estudiantes durante el examen en línea. 

En tercer lugar, la supervisión remota ha enfrentado problemas legales en relación con el intercambio de datos, la confidencialidad de la información personal y el uso de tecnologías para la vigilancia del comportamiento de los estudiantes. En los Países Bajos, por ejemplo, se han presentado litigios legales, argumentando que la vigilancia en línea va en contra de los derechos de privacidad de los estudiantes. El Tribunal de Distrito de Ámsterdam ha dictaminado que el uso de programas informáticos para la supervisión de examinados no constituye una violación de la privacidad de los estudiantes; sin embargo, la decisión del Tribunal reafirmó la importancia de que los proveedores de programas informáticos de supervisión durante la administración de exámenes cumplan las leyes europeas de privacidad para proteger la recopilación y el intercambio de información personal de los estudiantes. 

En cuarto lugar, en el caso de los exámenes que anteriormente se administraban en papel, no basta con poner los reactivos del examen en un formato digital sin tener en cuenta otros aspectos críticos del proceso de evaluación. Con los cambios en el formato de entrega de los exámenes, los reactivos deben ser piloteados, evaluados y ajustados para cumplir con los estándares de contenido y psicométricos. Por ejemplo, el cambio en el formato podría facilitar o dificultar algunos reactivos en línea en comparación con el formato de papel, o simplemente cambiar la resolución y calidad de las imágenes, gráficos u otros estímulos; estos cambios sutiles sólo pueden ser evaluados mediante estudios piloto para asegurar la calidad del examen y su contenido.

En el caso de los exámenes que requieren que los examinandos realicen determinadas tareas para demostrar su dominio de determinadas habilidades (por ejemplo, tocar un instrumento musical o realizar un experimento científico), los organismos de evaluación y las organizaciones encargadas de los exámenes de alto impacto deben elaborar reactivos que permitan medir rigurosamente las habilidades deseadas mediante el formato de prueba en línea.

En quinto lugar, al igual que otras evaluaciones del aprendizaje, los exámenes de alto impacto deben adherirse a los principios de diseño universal para permitir que todos los estudiantes tengan las mismas oportunidades de demostrar con precisión lo que saben y pueden hacer. De hecho, las organizaciones de evaluación y los organismos gubernamentales de muchos países dedican recursos considerables para garantizar que los exámenes puedan adaptarse a estudiantes con discapacidades. Las versiones en línea de los exámenes de alto impacto también deben garantizar que todos los estudiantes puedan recibir las adaptaciones necesarias; por consiguiente, la supervisión en línea debe tener en cuenta las adaptaciones a las necesidades individuales de los estudiantes con discapacidades, como la ampliación del tiempo para realizar el examen, el uso de tecnologías de asistencia y la presencia de profesionales que puedan ayudar a los estudiantes a leer las preguntas y registrar sus respuestas si es necesario, entre otras cosas.

Ciertamente, los retos de la administración de exámenes en línea no son triviales, y se seguirán identificando más retos conforme más países y organizaciones de evaluación educativa exploran soluciones en línea para evaluar lo que los estudiantes saben y pueden hacer. A medida que los gobiernos y las organizaciones de evaluación trabajen para mejorar los exámenes de alto impacto, será imperativo garantizar que cualquier solución cumpla con las propiedades de validez, fiabilidad y equidad de cualquier evaluación con alta calidad, especialmente si se espera que tenga un impacto significativo en la vida de los estudiantes.

Aviso: Los recursos de este artículo se proporcionan sólo con fines informativos. El Banco Mundial no respalda ninguna de las herramientas, empresas o aplicaciones mencionadas en el artículo.
 


Autores

Diego Luna-Bazaldua

Especialista en Educación Senior

Julia Liberman

Senior Education Specialist

Únase a la conversación

Este contenido no se mostrará públicamente
Caracteres restantes: 1000