Aprovechar las evaluaciones estandarizadas de aprendizaje para construir un Panamá más inclusivo

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Students from Panama
Students from Panama - World Bank

Cuando visitamos la ciudad de Panamá, quedamos maravillados por la belleza de su moderna infraestructura. Sin embargo, detrás de este lado más visible del desarrollo se encuentra una cruda realidad: el 67 % de los niños en el país no pueden leer y comprender un texto simple a los 10 años.

¿Por qué esto debería importarle al país? Bueno, si las personas de un país no son productivas, su crecimiento económico es limitado. El Índice de Capital Humano (HCI) del Banco Mundial muestra que las pérdidas de productividad debido al bajo nivel de capital humano en el país son significativas. En promedio, un niño nacido en Panamá hoy será solamente el 53% de lo productivo que podría ser si tuviese acceso a una educación de alta calidad y buena salud.

Más que varios países de América Latina, Panamá ha mostrado recientemente un fuerte compromiso con la medición de los aprendizajes de los estudiantes a escala . Desde 2016, el sistema nacional de evaluación educativa ha estado implementando la "Prueba CRECER". Esta prueba es una evaluación estandarizada de los aprendizajes de los estudiantes implementada en forma censal que mide las competencias en lectura, matemáticas y ciencias de los estudiantes en 3ro y 6to de primaria. La frecuencia y la cobertura de las evaluaciones CRECER son impresionantes en comparación con cualquier estándar internacional.

Sin embargo,estas pruebas de los aprendizajes muestran grandes discrepancias entre los resultados de los estudiantes ricos y pobres y aquellos de áreas  urbanas y rurales.  Más de tres de cada cinco estudiantes en Panamá no alcanzan las competencias mínimas de lectura a la edad de 15 años. Esto es equivalente a decir que un estudiante de 15 años en Panamá esta en promedio como cuatro años de estudio por detrás de un alumno de un país rico de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Los estudiantes pobres obtienen calificaciones equivalentes a casi cuatro años de estudio por detrás de los estudiantes ricos. Reflejando las desigualdades geográficas en Panamá, los estudiantes en las áreas rurales obtienen en promedio calificaciones de más de dos años de estudio por detrás que aquellos de las áreas urbanas. Estas cifras sugieren que el sistema educativo de Panamá es uno de los más desiguales en América Latina.

Asimismo, los niveles de aprendizaje de Panamá están por detrás de los observados en países con similares niveles de ingreso. Los estudiantes en Croacia, Rusia y Bulgaria, que son países con similares niveles de ingresos, tienen en promedio mejores calificaciones de más de dos años de estudio que los estudiantes en Panamá (Figura 1). Lo mismo es cierto con relación a los países de América Latina. Los estudiantes de Panamá obtienen en promedio calificaciones que están un año de estudio por detrás que el estudiante promedio en América Latina.

 

Figura 1. Puntajes de lectura de PISA y PIB per cápita, 2018
Figura 1. Puntajes de lectura de PISA y PIB per cápita, 2018
Fuente: Los datos sobre puntajes de lectura provienen de la OCDE (2019). Resultados de PISA 2018 (Volumen I): ¿Qué saben y pueden hacer los estudiantes? Anexo B1. Tabla I.B1.4. Los datos sobre el PIB per cápita provienen de los Indicadores de desarrollo del Banco Mundial.

 

Los datos recopilados a través de CRECER presentan una gran oportunidad para que el país desarrolle estrategias basadas en evidencia que coloquen al aprendizaje (y no la asistencia a la escuela) en el centro de la discusión educativa. La evidencia internacional muestra que el uso diagnóstico de los resultados de las evaluaciones estandarizadas de los aprendizajes de los estudiantes ayuda a las escuelas a mejorar sus resultados , incluso en un periodo de tiempo relativamente corto. Estas evaluaciones pueden ayudar a las escuelas a entender dónde están sus principales desafíos, servir como insumos para la preparación de planes de mejora escolares, y ayudar a los hacedores de política a diseñar programas de capacitación a maestros mas efectivas. Finalmente, las evaluaciones de aprendizaje pueden servir para desarrollar intervenciones educativas focalizadas en las escuelas que presentan los mayores desafíos en los aprendizajes.

Los datos de CRECER pueden usarse también para construir una visión estratégica de la educación de largo plazo que coloque a los aprendizajes en el centro del sistema educativo.  La crisis de los aprendizajes existente en Panamá no solo desperdicia el potencial de la próxima generación de panameños, sino que también perjudica las perspectivas económicas del país. La eliminación de la pobreza de los aprendizajes debería ser una prioridad para el país y las acciones de política educativa deberían estar alineadas con esta urgencia. Aunque la magnitud del desafío es grande, este es posible de abordarse. Establecer objetivos de aprendizaje realistas pero ambiciosos es importante y es también el primer paso para reformar un sistema educativo. Como parte de esto, será necesario alinear a todas las partes interesadas dentro del sistema educativo alrededor del objetivo final de la mejora de los aprendizajes.     
Con un nuevo ciclo político en marcha, Panamá está preparada para una reforma educativa significativa cuyos impactos en el aprendizaje pueden monitorearse bien. El país enfrenta un gran desafío para diversificar y aumentar la competitividad de su fuerza laboral. Para alcanzar un modelo de crecimiento económico más sostenible, Panamá tendrá que invertir más en su gente, dándoles oportunidades para ser más adaptables, competitivos, innovadores y trabajadores. Los datos de CRECER podrían y deberían ser utilizados en el país para colocar a los aprendizajes en el centro del sistema educativo.
 


 

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