ODM 1: Avance desigual en la reducción de la pobreza extrema, el hambre y la malnutrición

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Esta es la primera de una serie de publicaciones sobre los datos relacionados con los objetivos de desarrollo del milenio (ODM), basados en la edición 2015 de los Indicadores del desarrollo mundial.

El objetivo de desarrollo del milenio número 1 es "Erradicar la pobreza extrema y el hambre" y se asocia con tres metas: a) Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, el porcentaje de personas cuyos ingresos sean inferiores a US$1 al día; b) Lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos, y c) Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, el porcentaje de personas que padecen hambre.

Las últimas estimaciones muestran que la proporción de personas que viven con menos de US$1,25 al día se redujo de 43,6 % en 1990 a 17,0 % en 2011. Las previsiones basadas en las tasas de crecimiento específicas de cada país en los últimos 10 años indican que la tasa de pobreza extrema caerá a 13,4 % en 2015, lo que equivale a una disminución de más de dos tercios en comparación con el valor de referencia de 1990.

También se prevé que el porcentaje de la población que vive con menos de US$1,25 al día se reduzca a la mitad en 2015 en todo el mundo en comparación con su nivel de 1990. El número de personas que vivían en pobreza extrema se redujo de 1900 millones en 1990 a 1000 millones en 2011, y, según las previsiones, 175 millones de personas adicionales saldrán de la pobreza extrema en 2015.

Esto significa que sobre la base de las tendencias actuales, casi la mitad de los países en desarrollo ya han alcanzado el objetivo de desarrollo del milenio número 1 (ODM 1) de reducir a la mitad la proporción de la población que vive en pobreza extrema, cinco años antes del plazo de 2015.

La mitad de los países logrará el objetivo relacionado con la pobreza, pero el 20 % está muy rezagado

Sin embargo, a pesar de este logro notable en los países en desarrollo en su conjunto, el avance en la reducción de la pobreza ha sido desigual en las distintas regiones y el 20 % de los países está seriamente rezagado. (i) Esto significa que al ritmo actual de progreso no podrán reducir a la mitad sus tasas de pobreza extrema de 1990 ni siquiera en 2030.

Los avances son más lentos en África al sur del Sahara, donde alrededor del 45 % de los países está sumamente rezagado. En comparación con 1990, la población en situación de pobreza extrema se ha reducido en todas las regiones excepto en África al sur del Sahara, donde el crecimiento demográfico superó a la reducción de la tasa de pobreza, aumentando el número de personas extremadamente pobres de 290 millones en 1990 a 415 millones en 2011. Asia meridional es la segunda región del mundo con mayor número de personas en condiciones de pobreza extrema: en 2011 cerca de 400 millones de personas vivían con menos de US$1,25 al día.

Una gran proporción de los países que pueden recibir financiamiento de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) y definidos por el Banco Mundial como frágiles y afectados por conflictos también se encuentran entre los gravemente atrasados.

Disparidades regionales en los avances en el logro de las metas relacionadas con el hambre y la malnutrición

El ODM 1 también aborda el hambre y la desnutrición. En promedio, los países en desarrollo experimentaron una reducción de la prevalencia de desnutrición del 24 % en 1990-92 al 13 % en 2012-14. El descenso ha sido constante en la mayoría de las regiones en desarrollo en la última década, aunque la situación parece haber empeorado en Oriente Medio y Norte de África, si bien a partir de una base inicial baja. Las estimaciones de 2013 muestran que Asia oriental y el Pacífico así como América Latina y el Caribe han alcanzado la meta de reducir a la mitad la prevalencia de desnutrición en 2012-14 en comparación con su nivel de 1990.

Según una predicción realista de un crecimiento lineal, los países en desarrollo en su conjunto alcanzarán la meta relacionada con la desnutrición en 2015, aunque probablemente no sea así en el caso de Oriente Medio y Norte de África, Asia meridional y África al sur del Sahara.

Otro indicador del hambre es la prevalencia de niños con peso inferior al normal (malnutrición infantil). La malnutrición en los niños menores de 5 años en los países en desarrollo se ha reducido significativamente, del 28 % en 1990 al 17 % en 2013. A pesar de un avance considerable, Asia meridional todavía registraba en 2013 la prevalencia más alta con un 32 %. En dicho año, Asia oriental y el Pacífico, Europa y Asia central, y América Latina y el Caribe lograron reducir a la mitad la prevalencia de niños menores de 5 años con bajo peso para la edad en comparación con su nivel de 1990. Se prevé que Oriente Medio y Norte de África estará en condiciones de alcanzar dicha meta en 2015, sin embargo no ocurriría lo mismo con los países en desarrollo en su conjunto,  Asia meridional ni África al sur del Sahara.

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