Planificar la recuperación económica tras la COVID-19 (coronavirus): lista de verificación de la sostenibilidad para los responsables de formular políticas

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Mientras dura la pandemia del coronavirus (COVID‑19), Gobiernos y servicios de emergencia están centrados en las necesidades inmediatas: aumentar la capacidad de los hospitales, hacer frente al hambre y proteger a familias y empresas frente a desalojos y quiebras. Buena parte de los fondos que en estos momentos fluyen desde el Banco Mundial, el FMI, otros bancos regionales de desarrollo o los bancos centrales se destinan a proporcionar recursos para equipos de protección en los hospitales, estabilizar las instituciones financieras, pagar a las empresas para que suministren bienes y servicios a los trabajadores esenciales o prestar apoyo monetario directo a los hogares.

Al mismo tiempo, en algunos países se han iniciado ya los trabajos preliminares sobre cómo debe ser la próxima fase de recuperación y sobre la función que debe desempeñar una acción pública enérgica para impulsar la demanda, proporcionar ingresos de sustitución y facilitar nuevas inversiones. En un artículo anterior señalamos que la fase de recuperación puede ayudar a crear prosperidad y resiliencia al contribuir al potencial de los países en su camino hacia el desarrollo, así como a su sostenibilidad a largo plazo. Algunos países transmiten señales alentadoras, entre ellos China (i), Alemania (i) y Corea del Sur (PDF, en inglés), donde los factores medioambientales se están considerando como parte de la recuperación.

Las decisiones que tomen los Gobiernos para volver a poner en marcha su motor económico —entre ellas las referidas a los beneficios sociales, económicos y ambientales combinados a largo plazo que tratan de lograr mediante sus inversiones de estímulo— tendrán repercusiones trascendentales a la hora de garantizar que se pueda volver a construir mejor y con mayor solidez.

 

Una lista de verificación de la sostenibilidad

Son muchos los factores que los Gobiernos deben sopesar a la hora de elaborar su paquete de estímulos: las necesidades inmediatas, la capacidad institucional local, las condiciones del mercado, el margen de maniobra para obtener préstamos y el legado de las decisiones de inversión en infraestructura adoptadas en el pasado. Otros criterios que se deben evaluar en las intervenciones o inversiones de estímulo son su potencial de creación de empleo, el tiempo que lleva la puesta en marcha del proyecto, la posibilidad de que los fondos públicos ayuden a movilizar financiamiento privado para seguir apoyando un proyecto y el impacto en la trayectoria del carbono a largo plazo del país.

Tener en cuenta la sostenibilidad en su sentido más amplio significa también incluir criterios a más largo plazo como, entre otros, la descarbonización, resiliencia y capacidad de adaptación duraderas,  y el impacto en el capital físico, natural y humano. Para proporcionar esta orientación más detallada a los responsables de formular políticas hemos elaborado un borrador de una lista de verificación de la sostenibilidad (que se perfeccionará en los próximos meses) que los ministerios pueden utilizar para evaluar o clasificar las propuestas de estímulo.

La lista, en esencia, plantea las cuestiones que los Gobiernos deberían tener en cuenta al evaluar proyectos y concentrarse en los más prometedores.  Muchos Gobiernos cuentan ya con elaborados protocolos de toma de decisiones, por lo que esta lista debe considerarse como una orientación complementaria, parte de nuestra contribución a los debates en curso sobre las vías de recuperación sostenible.

Este listado de verificación se basa en gran medida en los análisis de la crisis económica de 2008 y, en particular, considera si son necesarios cambios normativos o institucionales complementarios para garantizar que los proyectos estén listos para su implementación. Una de las principales enseñanzas (PDF, en inglés) de los programas de 2008-09 fue que el hecho de no promulgar reformas básicas del mercado o políticas de apoyo colocó a muchos proyectos ecológicos en situación de desventaja con respecto a tecnologías preexistentes o los dejó sin el impulso necesario para modificar enfoques de desarrollo vigentes desde hacía tiempo.

Se puede aplicar a cualquier lista de proyectos o políticas que se propongan como parte de un conjunto de medidas de estímulo, desde transferencias de efectivo hasta inversiones directas en nueva infraestructura.  Puede aplicarse a listados de proyectos existentes —por ejemplo planes nacionales de desarrollo, planes maestros de transporte o de recursos hídricos, o las contribuciones determinadas a nivel nacional en el marco del Acuerdo de París— o a propuestas nuevas creadas específicamente para los estímulos posteriores a la COVID‑19. Abarca dos escalas temporales: la de las necesidades a corto plazo para crear el mayor número posible de empleos, ingresos y demanda económica lo antes posible, y la de las necesidades a largo plazo para lograr un crecimiento y una prosperidad sostenibles.

A corto plazo, hay tres consideraciones principales:

  • Creación de empleo, en la que se toma en cuenta el número de trabajos creados por cada dólar invertido, pero también los tipos de trabajos creados y quiénes se benefician de ellos, así como la adecuación entre las aptitudes necesarias y las disponibles en la fuerza laboral a nivel local.
  • Impulso a la actividad económica, centrada en el efecto multiplicador económico (i) que puede aportar cada intervención, la capacidad de un proyecto para sustituir directamente la demanda que falta y sus repercusiones en los niveles de importación o en la balanza comercial nacional.
  • Oportunidad y riesgo, en la que se evalúa si el proyecto genera beneficios en el estímulo y el empleo a muy corto plazo y si son duraderos incluso ante la posible reimposición de medidas locales de cuarentena.

A largo plazo, un proyecto también debe brindar su apoyo a los países en tres dimensiones diferentes:

  • Potencial de crecimiento a largo plazo, en la que se considera su impacto en el capital humano, natural y físico. Por ejemplo, algunos proyectos funcionan mejor en el perfeccionamiento del capital humano, al fomentar las aptitudes y la salud futuras de la población, especialmente si se puede reducir la contaminación del aire y el agua, o mejorar el acceso al agua potable. Otros pueden promover el uso de tecnologías más eficientes, proporcionar importantes bienes públicos como modernas fuentes de energía o saneamiento, o abordar las deficiencias del mercado, como subsidios que distorsionan el mercado y que son obstáculos para el crecimiento a largo plazo.
  • Resiliencia frente a perturbaciones futuras, con intervenciones para fortalecer la capacidad de las sociedades y las economías para hacer frente a las perturbaciones externas y recuperarse de ellas, como la actual COVID‑19, pero también otras formas de desastres naturales y los futuros efectos del cambio climático.
  • Trayectoria de descarbonización y crecimiento sostenible, con medidas de apoyo y difusión de tecnologías verdes, como inversiones en redes que faciliten el uso de energía renovable y vehículos eléctricos, u opciones de baja tecnología como la reforestación y la restauración y ordenación de paisajes y cuencas hidrográficas. De especial importancia será asegurar que en los próximos decenios las inversiones de los paquetes de estímulo no impongan a la economía grandes costos de activos bloqueados porque, por ejemplo, apuestan por tecnologías en declive o ubican proyectos en zonas de alto riesgo de inundación.

 

Orientar a los responsables de las políticas en materia de recuperación

Los Gobiernos que pretendan aplicar este marco tal vez deseen utilizarlo en dos fases.

En primer lugar, puede utilizarse como una evaluación rápida del tipo “sí, no, tal vez”, mediante la que se identifica a los “peores candidatos”. El objetivo es que los Gobiernos no inviertan en proyectos que puedan resultar atractivos por sus características de estímulo pero que sean perjudiciales a largo plazo.

En una segunda fase, los indicadores propuestos pueden ayudar a los encargados de la adopción de decisiones a establecer prioridades entre los proyectos restantes, a través de la identificación de los “mejores de su clase” que aportan múltiples beneficios a la sociedad.

Los responsables de formular políticas tienen mucho que hacer en estos momentos, y los planes de recuperación económica no pueden avanzar más rápido que los esfuerzos para abordar la actual crisis sanitaria. Sin embargo, mientras los Gobiernos están centrados en la recuperación, las decisiones que tomen los países definirán cómo será el mañana y si somos más capaces de gestionar las futuras crisis mundiales. Esperamos que esta lista de verificación haga un poco más fácil la adopción de esas decisiones.

 

Descargar la Lista de verificación de la sostenibilidad para evaluar las intervenciones de recuperación económica.

Imagen
Lista de verificación
Sonia Heckadon
12 de Mayo de 2020

identificar medidas importantes para jovenes.

Armando Ballesteros
12 de Mayo de 2020

Buena orientación me ha ayudado mucho en el curso de Políticas Públicas estoy pasando en la Controlaría General del Estado

Elena Posada
12 de Mayo de 2020

Pienso que el artículo está muy completo. De acuerdo con esta propuesta. Cada país debe trabajar por una economía circular. Pero, en países subdesarrollados como Colombia, son países que nunca saldremos del subdesarrollo. Cuando en el artículo dice "las decisiones que tomen los Gobiernos para volver a poner en marcha su motor económico —entre ellas las referidas a los beneficios sociales, económicos y ambientales combinados a largo plazo que tratan de lograr mediante sus inversiones de estímulo— tendrán repercusiones trascendentales a la hora de garantizar que se pueda volver a construir mejor y con mayor solidez”, también estoy de acuerdo; pero en Colombia, mientras exista corrupción en el sector público y privado, los beneficios sociales y económicos van a ser para los amigos de la rosca (amigos de los políticos, amigos de quienes dirigen las empresas y no sueltan el poder). En cuando a lo ambiental, Colombia es un país que le apuesta al petróleo, el campo y los sectores productivos no existen acá y muy difícilmente dejarán gobernar a alguien que realmente quiera impulsar al país al desarrollo del mismo.

Luis Salas Ochoa
12 de Mayo de 2020

Importaante todo lo que se plantea en la lista de verificación. Dos elementos quiero destacar: la vivienda en un concepto más amplio que el tradicional conocido de "residencia". El otro asunto es el empleo. En Latinoamérica la nómina de trabajadores (incluyo todas las estructura y niveles) en general, está sobrecargada y esa condición es de las causas principales del elevado gasto público. El otro tema es la informalidad del empleo. Hay que abordar esos dos temas con mucha fuerza y propuestas viables y factibles.

Abraham A. Gavidia
12 de Mayo de 2020

Stephen y Stéphane ustedes afirman "que los gobernantes responsables de formular políticas tienen mucho que hacer en estos momentos, y los planes de recuperación económica no pueden avanzar mas rapido que los esfuerzos para abordar la actual covid-19". Hace poco le escribe a la Directora Gerente del FMI Kristalina Georgiera en su artículo en Dialogando a Fondo "Una crisis mundial como ninguna otra necesita una respuesta mundial como ninguna ootra". Considerando que el covid-19 producirá a ojos vista una crisis sin precedentes, leida solo en los pasajes biblicos segun el Secretario General de las NN.UU. sería un error dejar la solución a gobernantes cada cual en su país. Esta crisis es global y como tal hay que tratarla, y las instituciones y organismos internacionales así como los lideres del Grupo-7 Deben lkiderar. Se aproxima una CRSIS ECONOMICA: falta de liquidez en los países en vías de desarrollo para hacer frente a los gastos en el área de salubridad y padres de familia sin generar ingresos "quedate en casa" la misma que conllevará a una CRISIS SOCIAL: la gente sale a comprar y no encuentra los productos basicos por la inactividad productive y puede llevar a una explosion social sin precedentes. SOLUCION: Propongo desarrollarla en dos etapas. 1ra. Etapa.- Propongo aplicar mi mecanismo contable-financiero-tributario (cero0.com) que beneficiará a los países en vías de desarrollo sin perjudicar a sus acreedores. todos ganan nadie pierde y sin aportar dinero alguno. El objetivo sería dejar dinero cash en su Banco Central y hacer frente a gastos inmediatos de salubridad. 2da. Etapa.- Saneada la deuda externa en su totalidad, hay que reactivar la industria y el comercio al pais saneado, otrogandoles préstamos "por crisis excepcional" a cero por ciento los dos primeros años y negociar con el FMI este monto a tasas preferencilaes.

Hernan Vilo Sanchez
12 de Mayo de 2020

Felicitaciones por este excelente trabajo de Planificion...

Victor
12 de Mayo de 2020

Leo interesante reflexiones en marco de emergencia, tocando los puntos sensibles...pero hay otro tema que es notorio la emergencia de corrupción al interior de los países y la poca preocupación de las autoridades regionales y municipales.Puede haber iniciativas como lo recomienda.. pero los puntos que explique... ya son pandemia... y otro punto la frigidez de los poderes económicos con rostro humano es decir la camiseta lo sudan todos.Saludos

BYRON RAMÓN
12 de Mayo de 2020

Que importante planificar la realidad del presente con miras al futuro, esto permite que los gobernantes salgan del impacto y generen una planificación para el desarrollo comensando de 0.

hadiguera integridad humana a.c
12 de Mayo de 2020

fondos para donatarias a nivel internacional para salud y alimentacion y generacion deempleos

alcizar cañola
12 de Mayo de 2020

Barajar para repartir de nuevo, es la gran oportunidad que presenta la actual recesión. Cuando estas jugando cartas y tienes un mal juego, pero el garitero se equivoca y hay necesidad de repartir nuevas cartas, se siente un respiro y hasta un suspiro se deja escapar. Esta oportunidad es única, reformular los modelos económicos que acompañan el precario desarrollo en los paises emergentes es una prioridad inaplazable. Si dejamos pasar esta oportunidad, más temprano que tarde el mundo sucumbe ante el hambre y otras pandemias horrorosas. Los planificadores tienen la gran oportunidad de mostrar caminos de equidad y consensos más que modelos subyugantes de producción. Tanta "comodidad" para unos privilegiados tiene en vilo la suerte de muchos. Si así insisten en mantener las desigualdades, pronto no habrá paz para los unos ni seguridad para los otros.

Jorge Enrique
12 de Mayo de 2020

como podemos nosotros losvenezolanos, aplicar y utlizar estas herramentas para el futuro??? sera que alguien nostomara en cuents...

SANTIAGO LEBEDINSKY
12 de Mayo de 2020

Se refiere a planificar la recuperación económica. Muchos paises no tienen organismos o instituciones de planificación. El primer paso para planificar es tener capacidades de planificación. Algo habria que decir al respecto.

Marcos Velez
12 de Mayo de 2020

Lo más indicado y rapido para mover el dinero es comenzar desde abajo mediante los microempresarios, agro y transporte ya que son los motores principales de esta pandemia para mantener abastecidos al pueblo ya que los grandes centros comerciales o almacenes están cerrando y x aquellos pequeños negocios abiertos como tiendas y vendedores ambulantes es que se están abasteciendo los hogares

Daysi Gòmez
12 de Mayo de 2020

Una lectura muy interesante, tomando en consideración que la mayoría de Gobiernos Iberoamericanos se encuentran centrados en la problemática de la pandemia como tal, y probablemente un par de países estén trabajando en una segunda etapa como la recuperación post-pandemia. Probablemente un factor que caracteriza a los países iberoamericanos es que cuentan con una política de gobierno y no de Estado; por lo que, cada 5 0 4 años se tiende a reiniciar todas las propuestas, programas, proyectos, entre otros, generando un retroceso, y esto no permite el seguimiento de políticas publicas que permitan afrontar este tipo de crisis o situaciones de emergencia.

Celia Pigueron
12 de Mayo de 2020

Es esencial aprovechar esta oportunidad para insertar la agenda de biodiversidad, sustentabilidad, economía regenerativa, cambio climático en los nuevos modelos de desarrollo, tanto en empresas como en política pública (mainstreaming) tal como lo plantea el artículo. ¡Excelente!

Paula hernandez
12 de Mayo de 2020

Nosotros necesitamos a yuda pero en fin hay que sobre vivir quédate en casa

Ezequiel Zamora santiago
29 de Junio de 2020

Como podría yo tener acceso a todos estos apoyos y ayudar ami comunidad a enfrentar estos nuevos retos.

Katia Martìnez
29 de Junio de 2020

Debido a la influencia del covid-19, los mercados financieros están presentando una clara recesión e inestabilidad debido a la poca fluidez, será cuestión de esperar a que finalice esta pandemia para que podamos analizar que tanto afectó la economía mundial y cuánto tiempo nos llevará recuperarnos de este golpe imprevisto

Katia Martinez
26 de Mayo de 2020

Debido a la influencia del covid-19, los mercados financieros están presentando una clara recesión e inestabilidad debido a la poca fluidez, será cuestión de esperar a que finalice esta pandemia para que podamos analizar que tanto afectó la economía mundial y cuánto tiempo nos llevará recuperarnos de este golpe imprevisto

Tito
29 de Junio de 2020

Estoy interesado
Saludos y gracias

ILEANA ROGEL
15 de Julio de 2020

Me parece muy bien el planteamiento da ideas para poder ir al diseño de políticas y estrategias, solo recomiendo que debe de pensarse en la orientaciones a los gobiernos municipales, considerando que es el representante político más cercano a la gente y que a través de los gobiernos locales se podría impulsar una estrategia construida a partir de las capacidades instaladas y las vocaciones productivas de cada territorio.

Laura Martínez
26 de Agosto de 2021

Los bancos centrales también formulan política pero, ¿estas propuestas inciden en ellos aunque parezca más política fiscal? Gracias

Roberto Marcano
26 de Agosto de 2021

Es difícil mantener una postura conservadora entre la vida de miles de compatriotas y la economía de un país, la cual de la misma manera, nos afecta directa e indirectamente. Hoy en día, un año después de haber empezado la pandemia, podemos ver los efectos por el debacle económico y aunque muchos acá mencionan que no se debieron haber tomado medidas tan fuertes de cierre, pareció ser la mejor alternativa. Como economistas y conocedores en el área, sabemos que también hay otras formar de hacerle frente a una crisis, en mi caso, optamos por contactar a una empresa llamada Foster Swiss y nos ayudaron a aperturar una cuenta offshore en Panamá, para así proteger el capital de nuestra compañía. Y aunque no estábamos seguros si hacerlo, resultó ser la mejor decisión.