Respuesta a la COVID-19, las langostas del desierto, nueva primera economista y otros temas

|

Disponible en:

Actualización de fin de semana del 22 de mayo de 2020

Esta semana fue significativa para el Grupo Banco Mundial, y me gustaría destacar brevemente algunos acontecimientos clave de los últimos días:

  • Los programas sanitarios de emergencia del Grupo Banco Mundial relacionados con la COVID-19 ya han llegado a 100 países en desarrollo. Iniciamos un mecanismo específico de financiamiento rápido hace menos de 50 días para proporcionar una respuesta amplia a esta crisis sin precedentes.
Banco Mundial

 

  • Este mes, cuando una segunda oleada mucho más grande de langostas desciende sobre África oriental, estamos aumentando el financiamiento y la asistencia técnica para ayudar a los países afectados a controlar los enjambres, prevenir futuros brotes y ayudar a los hogares afectados a sobrevivir y, en última instancia, a superar la crisis. Durante la fase inicial del Programa de Respuesta de Emergencia frente a la Plaga de Langostas recibirán asistencia Djibouti, Etiopía, Kenya y Uganda, que se encuentran entre los países más afectados. Estamos dando prioridad a la ayuda de emergencia para las comunidades y los hogares que han sufrido los mayores impactos.
  • Tuve el gusto de nombrar a Carmen Reinhart como vicepresidenta y primera economista del Grupo Banco Mundial. Su experiencia, conocimientos y liderazgo intelectual serán fundamentales para nuestros esfuerzos de recuperación de la crisis provocada por la COVID-19, a fin de restablecer un crecimiento sostenible y de base amplia y aumentar la transparencia de la deuda y las inversiones. ¡Bienvenida, Carmen!
  • A principios de esta semana, participé en una conversación muy provechosa con la canciller alemana Angela Merkel, y me sumé a una reunión de jefes de instituciones internacionales, entre ellos la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva. Durante esas reuniones, destaqué que el alivio de la deuda y la transparencia eran fundamentales en los países más pobres para la recuperación de la COVID-19. Es importante que mantengamos el sector privado, para que podamos ver un retorno más rápido a la creación de empresas y al crecimiento después de que la pandemia haya pasado. El dinero debe llegar directamente a la gente.
  • También mantuve una conversación positiva con el primer ministro de Jordania, Omar Razzaz. El Grupo Banco Mundial espera apoyar los esfuerzos de Jordania para hacer frente a la COVID-19, las redes de protección social, el apoyo a los refugiados y los programas del sector educativo, entre otros. Valoré haber tenido esta conversación, y seguiremos trabajando con el primer ministro Razzaz para lograr buenos resultados de desarrollo en Jordania.

A lo largo de esta semana, el personal del Grupo Banco Mundial ha demostrado una vez más su dedicación, incluso en estos tiempos difíciles, para lograr buenos resultados que beneficien a los más pobres del mundo. Tenemos aún un largo camino por recorrer, pero me reconforta ver que nuestro equipo sigue comprometido con utilizar todos los recursos y conocimientos especializados de que disponemos para proteger las vidas y los medios de subsistencia de los más pobres del mundo en medio de esta pandemia mundial.

Este blog se publicó originalmente en LinkedIn (i).


ENLACES RELACIONADOS

Sitio web: La respuesta del Grupo Banco Mundial a la COVID-19
Apoyo para 100 países en respuesta a la COVID‑19 (coronavirus)
Video: La plaga de langostas: Una crisis dentro de otra crisis
Comunicado: Financiamiento de USD 500 millones para combatir la plaga de langostas, preservar la seguridad alimentaria y proteger los medios de subsistencia
Comunicado: Carmen Reinhart fue nombrada primera economista por el Grupo Banco Mundial
 

Únase a la conversación

Yolanda Capdevila
29 de Mayo de 2020

No sé que piensa hacer el Presidente cada día estamos más pobres los jubilados dan los dies mil pesos algunos lo merecen otros no porque no le dan un bono a los jubilados. que no los alcanza para pagar los impuesto o están esperando que los viejos se mueran de hambre