Demostración de la solidaridad pragmática a través de los deportes y más allá

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Demonstrating Pragmatic Solidarity through Sports and Beyond
Los organizadores del Partido por la Paz presentan las camisetas de fútbol del papa Francisco. Crédito: Partido por la Paz.

El 1 de septiembre, las principales estrellas de fútbol de muchos credos se reunirán para jugar un decisivo Partido Interreligioso por la Paz (i)  apoyado por Connect4Climate (i) del Grupo del Banco Mundial. 
 
En su máxima expresión, el deporte posee el poder de sacar a relucir lo mejor del espíritu humano, especialmente en los momentos en que los atletas exhiben un notable trabajo en equipo y espíritu deportivo. Al reafirmar aspiraciones comunes, la religión y el deporte comparten la gran capacidad de reunir a las personas más allá de las fronteras de raza, nacionalidad, ingresos y otros aspectos. 

Desafortunadamente,  tanto el deporte como la religión pueden servir también como un factor de división, sobre todo cuando se emplean mal o se abusa de ellos para propósitos ideológicos. El Partido Interreligioso por la Paz representa una oportunidad especial para aprovechar el poder inspirador y unificador del deporte y la religión. La iniciativa #Sport4Climate (i) de Connect4Climate está allanando el camino para que el mundo del deporte asuma el desafío del clima, alineándose con las metas de terminar con la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida.
 
Como encargado de la Iniciativa sobre organizaciones confesionales del Grupo del Banco Mundial, tengo el privilegio de participar en muchas actividades esperanzadoras y de transformación de cooperación interreligiosa, destinadas a combatir la pobreza, construir la paz y proteger el medio ambiente. La cooperación y el diálogo interreligiosos han desempeñado una función fundamental en los esfuerzos de consolidación de la paz en todo el mundo, lo que quedó en evidencia hace poco con el valiente liderazgo de dirigentes musulmanes y cristianos que han trabajado para detener la violencia y fomentar la reconciliación en la República Centroafricana. 
 
Organizaciones como Religiones por la Paz (i) y el Parlamento Mundial de Religiones tienen un largo historial en materia de cooperación interreligiosa dirigida a fomentar la paz y abordar muchos de los desafíos más apremiantes en todo el mundo. Los esfuerzos interreligiosos también están cada vez más interesados en la crisis inminente del cambio climático, que amenaza nuestro futuro colectivo. Justo antes de la próxima Cumbre sobre el Clima de las Naciones Unidas, el Consejo Mundial de Iglesias y Religiones por la Paz están organizando una Cumbre Interreligiosa sobre el Cambio Climático, (i) que promete movilizar aún más a las comunidades religiosas. 
 
Durante largo tiempo he estudiado los movimientos sociales y he admirado la forma en que la mayoría de aquellos más exitosos han sido inspirados e impulsados por la fe. La acción interreligiosa jugó un papel clave para estimular la campaña mundial de boicot económico que ayudó a desmantelar el sistema de apartheid y más recientemente inspiró y dirigió la campaña del Jubileo para la cancelación de la deuda. Estos y otros movimientos demuestran el poder de la cooperación y acción de las organizaciones confesionales. 
 
Espero que los espectadores y participantes en el próximo Partido Interreligioso por la Paz atesorarán un notable acontecimiento deportivo y usarán la ocasión para renovar y redoblar su compromiso con actos tangibles de solidaridad pragmática que fomenten la paz en nuestro mundo cada vez más interdependiente. Como Martin Luther King Jr. tan poéticamente nos recuerda: “la injusticia en cualquier parte es una amenaza para la justicia en todas partes”.
 
Conocí el concepto de solidaridad pragmática durante mi primera visita a Zanmi Lasante, una clínica de la organización Partners in Health (PIH, por sus siglas en inglés), (i) ubicada en la meseta central de Haití. PIH fue cofundada por Paul Farmer y Jim Yong Kim, actual presidente del Grupo del Banco Mundial. Basada en un compromiso con la solidaridad pragmática, PIH ha estado manejando este oasis de acceso a la salud en uno de los lugares más remotos y pobres del hemisferio norte durante décadas. 
 
La solidaridad pragmática es, por un lado, el deseo de hacer causa común con los necesitados y, por otro, ofrecer bienes y servicios que puedan disminuir las privaciones injustificadas. Este concepto se basa en uno de los principios fundamentales de la doctrina social católica, que nos pide mostrar una preocupación preferente o una opción por los pobres y los vulnerables. Este interés especial se extiende no solo a nuestros vecinos inmediatos, sino que también a nuestros semejantes en todo el mundo. La solidaridad pragmática siembra semillas de paz y puede ayudar a convertir en amigos a los que percibimos como enemigos. A través de sus humildes acciones de compasión y proféticos llamados en pos de una mayor inclusión y justicia, el papa Francisco ha dado nueva vida y significado al concepto de la solidaridad pragmática. 
 
La gran noticia es que hay una convergencia cada vez mayor en las metas y aspiraciones de los líderes religiosos y las instituciones mundiales. El Banco Mundial y las Naciones Unidas están trabajando estrechamente para promover la paz y luchar contra la pobreza basados tanto en la evidencia como en la convicción de que no puede existir una paz sostenible sin un desarrollo inclusivo y que este es imposible sin una paz duradera. 
 
El Banco Mundial también fijó recientemente dos objetivos: poner fin a la pobreza extrema a más tardar en 2030 y promover la prosperidad compartida en todo el mundo. Conseguir estas ambiciosas metas requerirá el efecto dominó y multiplicador de pequeños y grandes actos de solidaridad pragmática, ya sea mediante la entrega de tiempo y recursos a causas caritativas valiosas o el uso de la voz y poder de influencia para generar una mayor voluntad política y social en favor de la lucha contra la pobreza y la promoción de la paz. El desafío cada vez mayor del cambio climático en el mundo plantea una de las pruebas más fundamentales de nuestro compromiso con la solidaridad pragmática ya que abordar este fenómeno requerirá sacrificio compartido y capacidad de liderazgo.
 
¡Disfrute el partido!: Sígalo en #MatchForPeace (i) y #Sport4Climate. (i)

Autores

Adam Russell Taylor

Lead, Faith-Based Initiative

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