¿En qué momento el empleo femenino aumenta las exportaciones en el mundo en desarrollo?

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Vista aérea de un aparcamiento da camiones.
Las exportaciones pueden desempeñar un papel importante a la hora de proporcionar más empleos manufactureros para las mujeres en el sector formal. © Marcin Jozwiak / Unsplash

Durante las últimas dos décadas, la participación de las exportaciones de mercancías en el PIB mundial aumentó del 43 % en 1995 a casi el 60 % en 2017. Sin embargo, la evidencia sobre el vínculo entre el comercio internacional y el empleo de las mujeres se limita a los países desarrollados o a un puñado de países en desarrollo. Un estudio de Amin e Islam (2023) (i) intenta llenar este vacío en la literatura utilizando datos de encuestas a nivel de empresa sobre 29 962 empresas manufactureras privadas registradas en 141 países en desarrollo y emergentes. El estudio va más allá de estimar la relación general entre la participación de las exportaciones directas en las ventas anuales totales de la empresa y la proporción de trabajadoras en la fuerza laboral de la empresa. Explora diversas heterogeneidades en la relación con el objetivo de descubrir los intrincados canales a través de los cuales las exportaciones impactan en el empleo de las mujeres.

Hallazgos principales

  1. Existe una relación positiva, económicamente grande y estadísticamente significativa entre el porcentaje de exportaciones y el porcentaje de trabajadoras en una empresa. Una estimación de referencia es que las empresas que exportan toda su producción tienen, en promedio, unos 6,6 puntos porcentuales más de trabajadoras que las empresas que no exportan en absoluto. Una diferencia más o menos similar surge entre las empresas que exportan más del 50 % de su producción y el resto (gráfico 1). La relación positiva entre las exportaciones y el empleo femenino no puede explicarse por diferencias en el tamaño o la edad de las empresas, la industria, el PIB per cápita o la proporción de mujeres en la población total.
  1. El impacto positivo de las exportaciones en el empleo femenino es mucho mayor cuanto menor es el nivel de competencia en el mercado interno de los países  (gráfico 2). Este es un hallazgo importante por varias razones. La competencia es un importante elemento disuasivo de la discriminación y las fuerzas competitivas pueden generarse a nivel local o internacional a través del comercio. Lo que se descubre es que las fuerzas competitivas del comercio (a través de las exportaciones) son bastante eficaces para atenuar la discriminación, más aún cuando la competencia es débil en los mercados internos. Básicamente, partir de una base más baja de mercados competitivos (baja competencia interna) significa que el impacto de la exposición a mercados competitivos internacionales (a través de las exportaciones) es mucho mayor para reducir la discriminación. Esto es importante ya que aumentar la competencia interna puede ser más difícil para los formuladores de políticas que exponer a las empresas a los mercados internacionales.
  1. Si bien las exportaciones pueden aumentar la demanda de trabajadoras, los factores favorables centrados en la oferta son importantes para afectar el aumento del equilibrio en cuanto al empleo femenino.  De acuerdo con este punto de vista, Amin e Islam (2023) muestran que el vínculo positivo entre las exportaciones y la proporción de trabajadoras en una empresa es significativamente más fuerte cuando las actitudes sociales son más favorables hacia el trabajo de las mujeres fuera del hogar y las leyes sobre movilidad de los trabajadores no discriminan (o discriminan menos) a las mujeres, y hay menos delitos denunciados (ver gráfico 3).

Lecciones clave de políticas

Las exportaciones pueden desempeñar un papel importante a la hora de proporcionar más empleos manufactureros para las mujeres en el sector formal. Por lo tanto, se pueden considerar políticas de promoción de las exportaciones para impulsar el empleo femenino. Sin embargo, como muestran Amin e Islam (2023) (i), es necesaria cierta cautela ante un uso generalizado de las exportaciones para impulsar el empleo femenino. Las exportaciones ayudan a impulsar, pero solo cuando las actitudes sociales hacia el trabajo de las mujeres fuera del hogar son suficientemente favorables, la situación de la ley y el orden es suficientemente buena y las leyes sobre la movilidad de las mujeres no son demasiado discriminatorias. Las exportaciones también son más eficaces cuando la competencia en los mercados internos es baja, pero no mucho cuando es alta. Adaptar políticas específicas del contexto de manera complementaria a la promoción de las exportaciones, puede ayudar a impulsar la participación de las mujeres en los mercados laborales.

Autores

Mamadou Yaya Diallo

Consultor, Unidad de Análisis Empresarial

Asif Islam

Economista superior, Oficina del Economista Jefe, región de Oriente Medio y Norte de África, Banco Mundial

Mohammad Amin

Especialista en desarrollo del sector privado

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