Publicado en Voces

Preguntamos a miembros del personal del Banco Mundial cómo ayudan a las mujeres. Estas son sus emotivas e inspiradoras respuestas

Con ocasión del Día Internacional de la Mujer, hicimos una pregunta muy simple a las mujeres que trabajan en el Grupo del Banco Mundial: “¿De qué manera acabar con la pobreza e impulsar la prosperidad compartida empoderará a las mujeres en todo el planeta?” Esta es una muestra de las respuestas alrededor del mundo.
 

ImageVi de primera mano cómo algo tan sencillo como una conexión de gas podía transformar las vidas de las personas. Una madre de cinco niños en Colombia me contó –con lágrimas en los ojos– cuánto había mejorado su calidad de vida y la de su familia. Sus hijos estaban más sanos y sufrían menos enfermedades respiratorias. Ella podía cocinar de manera segura y comenzar su propio negocio de venta de comida fuera de su casa. 
– Carmen Nonay, directora de programas de la Asociación Mundial para la Ayuda en Función de los Resultados.
 
ImageSi eres una mujer pobre, no puedes tomar decisiones sobre tu vida y el futuro de tus hijos. Ni siquiera piensas en esas cosas tan importantes cuando estás sometida a las presiones cotidianas. Acabar con la pobreza e impulsar la prosperidad compartida permitirá que las mujeres tengan acceso a derechos humanos básicos,  transformen sus comunidades y contribuyan a cambiar el mundo. 
– Maria V. Handal, gerente de la Oficina de Yemen.
 
ImageEn muchos países de Oriente Medio y Norte de África, la tasa de matrícula femenina en las universidades está superando a la tasa masculina. Además, las niñas tienen mejores resultados de aprendizaje en matemáticas que los varones. Y, sin embargo, estas inversiones en capital humano no están siendo aprovechadas en su totalidad. Las mujeres pueden ayudar a aumentar la prosperidad de la región si se usa su potencial productivo y se reducen las barreras para su participación en la economía. 
– Tara Vishwanath, economista principal.

ImageLas mujeres no se convertirán en el blanco de la ira de los hombres, lo que sin duda dará lugar a una vida familiar más tranquila. Ellas podrán criar a sus hijos sin temor a no tener alimentos ni educación. Estos niños, seguramente, conformarán una generación pacífica en el futuro. 
– Nina Herawati, asistente de programas en Indonesia.

 
ImageRecientemente, tuve la oportunidad de visitar un proyecto de eficiencia energética en México y un proyecto de transporte en Colombia, ambos respaldados por el programa de bonos verdes del Banco Mundial. Vi cómo un refrigerador que ahorra energía ayudaba a una anciana mexicana a pagar menos en electricidad, y un sistema moderno de transporte por autobús en Bogotá brindaba a madres jóvenes y familias un medio seguro y asequible para llegar a la escuela y el trabajo, a la vez que protegía el medio ambiente. 
– Heike Reichelt, jefa de Relaciones con los inversionistas y Desarrollo de mercados de capital.
 
ImageAdemás de todas las dificultades que trae aparejada la pobreza, las mujeres no pueden aprovechar su tiempo. Cuando los proyectos de desarrollo se diseñan adecuadamente, pueden ayudarlas a que usen su tiempo en actividades  más productivas, las cuales tienen efectos positivos en sus familias. 
– Tania Lozansky, directiva superior en Hong Kong.

 
ImageLa pobreza, en muchos casos, engendra fanatismo religioso y violencia, factores que limitan los derechos de las mujeres y  su contribución a la sociedad. Como una mujer originaria de Oriente Medio, me enorgullece el doble objetivo del Banco de acabar con la pobreza e impulsar la prosperidad compartida, que contribuirá a reducir la intransigencia y la tensión en mi región y promover los derechos de las mujeres a la educación, el trabajo y la independencia económica. 
– Nada Hamadeh, estadística superior.
 
ImageCuando visité una pequeña organización de mujeres en la zona rural de Uganda, quedé fascinada con el espíritu emprendedor de estas mujeres que invertían de manera productiva los ingresos procedentes de la extracción de la sal. El objetivo final de muchas de ellas era ser económicamente independientes para proporcionar a sus hijos una mejor vida y educación. 
– Jutta Kern, oficial superior a cargo de un país en la región de América Latina y el Caribe
 
ImageAcabar con la pobreza e impulsar la prosperidad compartida es un gran sueño para muchas personas pobres que viven por debajo del umbral de pobreza en un país como Filipinas. Personalmente, me gustaría que los que viven por encima de sus posibilidades puedan recibir atención médica y mantener su dignidad sin pedir dinero para cubrir los costos de salud. Las filipinas valoran mucho la educación, y como madres, su sueño es ahorrar dinero para brindar una buena educación a sus hijos. 
– Maria Liberty M. Cardenas, asistente ejecutiva.
 
ImageMe gustaría saber con certeza que las  jóvenes seguras que conocí en Kenya, India, México y otras partes del mundo tienen las mismas oportunidades y acceso a educación de calidad que sus hermanos y las mismas posibilidades que cualquier otra persona para convertirse algún día en líderes de sus países. Espero que las mujeres trabajadoras y resilientes que conocí en África tengan una esperanza de vida normal ya que pueden acceder a atención de salud materna. Será un mundo sin conflictos por los recursos, que se han librado a costa de los cuerpos de las mujeres y las almas de los niños. 
– Ann-Marie Leroy, primera vicepresidenta y consejera jurídica general.
 
ImagePara mí significa que en mi comunidad no habrá necesidad de elegir entre la enseñanza de los niños y las niñas, porque habrá suficientes recursos para dar educación a todos. 
– Christine Makori, consejera jurídica superior.



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La población en los países en los que trabajo está envejeciendo rápidamente, y la mayoría de los ancianos son mujeres. Mediante la promoción de la prosperidad compartida, no solo ayudamos a estas a tener una vida laboral sino también a sentirse cómodas durante la vejez.    
– Mamta Murthi, directora a cargo de las operaciones de un país en Europa central y los países bálticos.
 
ImageA medida que las mujeres estén más informadas y tengan mayor movilidad, influirán cada vez más en el mundo en desarrollo. Sobre todo, espero que -como conciliadoras por naturaleza-, ayudarán a mantener la paz en el mundo. 
– Elena G. Gontcharova, asistente de programas.


 
ImageLas mujeres representan más del 50 % de la población mundial, pero solo poseen el 1 % de la riqueza, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Las mujeres son las principales cuidadoras, pero la mayoría de ellas no pueden acceder a un préstamo bancario, debido a que no tienen un empleo estable y cuentan con acceso limitado o nulo a los derechos de propiedad. ¡Acabar con la pobreza cambiaría el destino de las mujeres, sus familias, pueblos, ciudades y países y también del mundo!
– Neccah Mary Majisu, asistente de programas en Kenya.

 


Autores

Elizabeth Howton

Senior Communications Officer

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