Países afectados por el ébola piden ayuda a naciones congregadas en Reuniones Anuales

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Repetición del evento: Perspectiva de los países sobre el impacto de la crisis de ébola


Los presidentes de los tres países más afectados de África occidental emitieron una petición de ayuda para luchar contra el ébola en una reunión de alto nivel sobre la crisis, realizada el jueves en vísperas de las Reuniones Anuales del Grupo Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Nuestra gente está muriendo”, dijo Ernest Bai Koroma, presidente de Sierra Leona, al participar en el encuentro desde su país a través de una videoconferencia. Señaló que el ébola ha afectado casi todos los aspectos de la vida y sectores de la economía. Y agregó que desde que el virus apareció por primera vez en abril, ha infectado a más de 2500 personas, dejando 530 sobrevivientes.

“Esta mesa redonda es muy importante para nosotros […] sin ustedes no lo lograremos”, manifestó Koroma.

Más de 8000 personas se han contagiado con ébola en África occidental, más de 3879 han muerto, y la epidemia sigue propagándose rápidamente en Guinea, (i) Liberia, (i) y Sierra Leona. Las autoridades de esos países dijeron que el ébola ha puesto a prueba de manera grave sus sistemas de salud y está erosionando el crecimiento económico y el progreso social que se han logrado con tanta dificultad.

La presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, señaló que su país había alcanzado “progresos indudables” en cuanto a crecimiento, inversiones, infraestructura, empoderamiento de las mujeres, paludismo y mortalidad infantil cuando el ébola atacó en marzo.

“Nuestro programa de desarrollo ha sido interrumpido por el brote de ébola”, dijo Sirleaf. “Debido a la limitada comprensión de la enfermedad, la baja capacidad humana y una respuesta internacional lenta, la enfermedad superó rápidamente nuestra capacidad para contenerla”.

“Esta es una amenaza internacional que merece una respuesta internacional”, indicó Alpha Condé, presidente de Guinea.

El Grupo Banco Mundial convocó a la reunión de alto nivel para debatir temas y necesidades fundamentales y posibles soluciones a la crisis, y además conseguir apoyo de la comunidad internacional (i) y los países asociados para acelerar el fin de la epidemia.

“A menos que podamos frenar y detener rápidamente esta epidemia de ébola, nada menos que el futuro de África está en juego”, dijo Jim Yong Kim, presidente del Grupo Banco Mundial, a los ministros de Hacienda y otros representantes de más de 20 países y organismos internacionales de asistencia y de salud.

El Grupo Banco Mundial publicó esta semana un informe que estima que las pérdidas económicas de la epidemia podrían llegar a US$32 600 millones en dos años si no se contiene rápidamente y si se infectan de manera significativa personas de otros países. El Grupo Banco Mundial ha movilizado un paquete de financiamiento de US$400 millones para ayudar a los tres países más afectados por el ébola, de los cuales ya se han entregado US$117 millones: US$58 millones a Liberia, US$34 millones a Sierra Leona y US$25 millones a Guinea.

Christine Lagarde, (i) directora gerente del FMI, instó a todas las instituciones internacionales y los donantes bilaterales a “unirse en torno a estos tres países para ayudarlos a luchar contra la crisis”. El FMI ha comprometido US$130 millones para Guinea, Liberia y Sierra Leona, y está dispuesto a hacer más, dijo Lagarde. “El FMI no dice esto a menudo: es bueno aumentar el déficit fiscal” en esta situación, agregó.

“Los habitantes de África occidental tienen miedo. Ellos necesitan nuestra ayuda urgente. Es por eso que estamos aquí”, dijo Ban Ki-moon, (i) secretario general de las Naciones Unidas. Este convocó a una reunión de alto nivel con el presidente Obama y otros líderes durante la Asamblea General de la ONU de finales de septiembre. “Necesitamos una rapidez y una movilización de recursos 20 veces superior”.

Bruce Aylward, subdirector general de emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), dijo que “debemos llegar a un propósito común muy, muy rápidamente” y propuso que la comunidad internacional se comprometa con tres cifras: 70 % de entierros seguros, 70 % de aislamiento de casos en 60 días.

Tom Frieden, director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, señaló que los tres países de África occidental necesitan laboratorios, personal de salud pública capacitado, sistemas de seguimiento, respuestas de emergencia y control de infecciones, agregando que urge apoyo especialmente a nivel local. “Allí es donde la batalla se librará y se ganará”, concluyó.

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