Volver a incluir el tema del saneamiento en la agenda (mundial)

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Pese al impacto comprobado y la interrelación entre el saneamiento y el cambio climático, el primero aún no se aborda en las conversaciones sobre el clima. Este tema deber ser incluido, no solo para garantizar la resiliencia de la infraestructura, las comunidades y los ecosistemas de los que dependemos ante una emergencia climática mundial, sino también para aprovechar las posibilidades eficaces e infrautilizadas de mitigar los gases de efecto invernadero y aumentar la resiliencia de las comunidades al proporcionarles acceso a servicios de saneamiento seguros..

Este año nos encontramos a medio camino del plazo para alcanzar muchos de nuestros actuales objetivos de desarrollo mundiales y la Agenda 2030, que incluyen el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 (ODS 6): “Garantizar la disponibilidad de agua y saneamiento para todos.” Es preocupante que, en los últimos siete años, en las políticas y prácticas climáticas globales y nacionales se han descuidado las cuestiones relativas al ODS 6, y el saneamiento en particular, lo que se traduce en un estancamiento de los avances y una falta de recursos y atención para este ODS “fundamental.”

No lograremos el ODS 6, ni ninguno de los objetivos nacionales e internacionales interrelacionados que están intrínsecamente vinculados con el agua y el saneamiento para todos, a menos que este último tema se incluya en la agenda mundial y se retome el camino para lograr el objetivo correspondiente.

El saneamiento no se limita solo a los retretes

En el mundo, dos de cada cinco personas aún no tienen acceso a servicios de saneamiento gestionados de manera segura1. Esto es, instalaciones sanitarias que no se comparten con otros hogares y donde los excrementos se eliminan de manera segura en el mismo lugar o se transportan y tratan en instalaciones externas. Sin embargo, el saneamiento no consiste solo en los retretes y la eliminación higiénica de las heces, a pesar de que muchas comunidades y hogares carecen de estos servicios. Básicamente, el saneamiento también se refiere a la gestión de los crecientes niveles de contaminación relacionada con el saneamiento en nuestros cursos de agua, que se ve agravada por peligros climáticos cada vez mayores, como las inundaciones y el aumento del nivel del mar.

•  El impacto no se limita solo a los seres humanos. Ecosistemas enteros y otras especies sufren como resultado de nuestros sistemas de saneamiento inadecuados.

•  Los humedales y las zonas costeras, incluidos los arrecifes de coral, son particularmente vulnerables a los impactos del saneamiento mal gestionado, y la gestión deficiente afecta a las comunidades y los ecosistemas de los que ellas y todos nosotros dependemos. Si los cursos de agua no se encuentran en buenas condiciones, no podemos prosperar.

  El saneamiento que no ha sido sometido a ningún tipo de gestión no solo incide en los malos resultados en materia de salud y la propagación de enfermedades como el cólera, sino que también es uno de los sectores que más contribuye a la crisis climática. Se estima que el tratamiento de las aguas residuales representa por lo menos el 5 % de las emisiones mundiales de metano2, y hay nuevos datos que indican que este porcentaje puede ser una subestimación. Estas emisiones provienen en gran medida de la digestión anaeróbica en las letrinas de pozo y los tanques sépticos que no se vacían con frecuencia, y de las plantas de tratamiento de aguas residuales donde no se captura el metano. El saneamiento gestionado de manera activa y segura puede reducir estas emisiones.

Un llamado a la acción basada en datos

La Climate Resilient Sanitation Coalition (CRSC), establecida en 2022 (PDF, en inglés), formuló el año pasado un llamado a la acción en materia de saneamiento durante la COP27. La CRSC es una coalición de organizaciones internacionales, centros de investigación mundiales y profesionales de los campos del agua y el saneamiento. Entre sus miembros se encuentran Unicef, el Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud, la Fundación Bill y Melinda Gates, y otras instituciones y fondos de investigación. 

Sus mensajes se basan en evidencias, son precisos, y apuntan a influir en las políticas, las inversiones y los planes nacionales y globales relativos al agua y el saneamiento y el desarrollo resiliente frente al clima.

1. El saneamiento resiliente frente al clima debe integrarse en las políticas y prácticas climáticas mundiales y nacionales, y de igual manera, el tema de la resiliencia climática debe incorporarse en las inversiones en saneamiento y la infraestructura de saneamiento.

2. La contribución de estos servicios a las emisiones es mucho más importante de lo que se pensaba. Más del 60 % de las emisiones del sector de abastecimiento de agua y saneamiento se atribuyen al segundo3. Y si bien se ha proyectado que las emisiones procedentes del tratamiento de las aguas residuales representarán alrededor del 5 % de las emisiones mundiales de metano, es probable que se trate de un porcentaje muy bajo, ya que en un nuevo estudio4 se indicó que se registran altas emisiones5 en los sistemas sobre el terreno, que se utilizan ampliamente en los países de ingreso bajo y mediano. En la investigación se reveló que, en Kampala, el sector del saneamiento generó 189 kilotoneladas de CO2 equivalente al año, y esta cantidad puede representar más de la mitad del total de emisiones a nivel urbano.

3. Los fenómenos meteorológicos extremos, producto del descontrol climático, causan estragos en los sistemas de saneamiento (no resilientes frente al clima). Cuando se producen inundaciones, las aguas residuales se vierten en los sistemas combinados de aguas pluviales y de alcantarillado, las letrinas de pozo colapsan y la contaminación fecal se propaga. Durante las sequías, las alcantarillas se bloquean y los retretes con descarga manual de agua dejan de funcionar.

4. El saneamiento gestionado de manera activa mejora la resiliencia climática y reduce también las emisiones de gases de efecto invernadero. No existe una “solución mágica”, pero incluir la gestión activa de los sistemas de saneamiento en las políticas y la provisión de recursos es una forma eficiente y eficaz de abordar tanto los objetivos climáticos como los relacionados con la resiliencia.

El saneamiento puede ser una solución climática

La Climate Resilient Sanitation Coalition insta a cambiar el mensaje; en lugar de ver el saneamiento como un problema climático, todos debemos ver la mayor inversión sostenible en saneamiento resiliente frente al clima como una solución climática, ¡porque lo es! Es una solución que tiene el poder de reducir las emisiones y mejorar la salud, el bienestar y la resiliencia de las comunidades y los ecosistemas de los que todos dependemos.

¿Qué acciones puede realizar

1. Leer nuestro llamado a la acción en materia de saneamiento.

2. Incluir la resiliencia climática en las políticas, los planes, los presupuestos y los servicios relativos al saneamiento, y aumentar los compromisos políticos, principalmente con las comunidades con índices más altos de pobreza y que se ven más afectadas por el clima.

3. Incorporar el saneamiento resiliente frente al clima en los planes nacionales de adaptación, las estrategias y los planes de acción nacionales de biodiversidad, y en las contribuciones determinadas a nivel nacional, y reforzar la justificación climática para invertir en el sector.

4. Fortalecer los sistemas y las capacidades del Gobierno para prestar servicios de saneamiento resilientes frente al clima.

5. Invertir en la base de evidencias del saneamiento resiliente frente al clima, y mejorarla, para posibilitar una adaptación efectiva y la reducción de emisiones.

6. Desarrollar e implementar tecnologías y modelos de servicios de saneamiento asequibles, innovadores y resilientes frente al clima.

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Footnotes:

[1] Datos de Unicef, Programa Conjunto OMS/Unicef de Monitoreo del Abastecimiento del Agua, el Saneamiento y la Higiene (julio de 2023), Progress on household drinking water, sanitation and hygiene 2000-2022: Special focus on gender (i) (Avances sobre el agua potable, el saneamiento y la higiene 2000-2022: Una especial atención a las cuestiones de género). https://data.unicef.org/resources/jmp-report-2023/

[2] O. Gutierrez y otros, Chapter 3: Mechanisms, source and factors that affect methane emissions (i), IWA Publishing (abril de 2022).  https://doi.org/10.2166/9781789060461

[3]Global Water Intelligence (GWI) (noviembre de 2022), Mapping Waters Carbon Footprint (i). https://www.globalwaterintel.com/water-without-carbon

[4] Gutierrez y otros (2022).

[5]J. Johnson, F. Zakaria , A. G. Nkurunziza y otros, Whole-system analysis reveals high greenhouse-gas emissions from citywide sanitation in Kampala (i), Uganda, Communication Earth & Environment 3, 80, abril de 2022. https://doi.org/10.1038/s43247-022-00413-w

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