La crisis de aprendizaje que afecta a los adolescentes en América Latina y el Caribe: Un primer vistazo a los nuevos resultados de PISA

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Adolescentes utilizando computadoras en un aula en Guatemala.
Sala de clase en Guatemala. Foto: Maria Fleischmann, Banco Mundial.

La semana pasada se publicaron nuevos datos del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés), implementado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Estudiantes de 15 años de 14 países de América Latina y el Caribe (ALC) participaron en este estudio internacional de gran escala, que se pospuso un año debido a la pandemia de COVID-19. Los resultados de esta evaluación (i) proporcionan datos importantes sobre lo que los adolescentes de la región saben y pueden hacer en matemática, lectura y ciencia, así como información adicional sobre cómo se sienten con respecto a la escuela, cuál fue su experiencia de aprendizaje durante la pandemia y qué recursos tienen sus centros educativos para brindar un entorno de aprendizaje bueno y acogedor.

Por ahora, solo hemos podido echar un vistazo rápido a los principales resultados, pero queríamos compartir cuatro hallazgos clave que pueden ser útiles para los responsables de la formulación de políticas de educación y los profesionales del sector educativo de la región de ALC.

  • En primer lugar, los jóvenes de 15 años enfrentan una profunda crisis de aprendizaje y marcadas disparidades socioeconómicas en la mayoría de los países latinoamericanos. En promedio en la región, el 75 % de los estudiantes obtienen resultados inferiores al nivel básico de competencia en matemática y el 55 % de los alumnos logran resultados por debajo del nivel de competencia en lectura . Ello significa que estos adolescentes no pueden demostrar los conocimientos necesarios para participar de manera eficaz y productiva en la sociedad y en futuras actividades de aprendizaje. En promedio, el 88 % de los alumnos más vulnerables de la región tienen un bajo desempeño en matemática, en comparación con el 55 % de los estudiantes de las familias más adineradas. Las brechas de género en el desempeño difieren según la materia, y generalmente los niños están rezagados en lectura y superan a las niñas en matemática. Teniendo en cuenta la importancia de reforzar competencias básicas durante la adolescencia para el éxito individual, como la empleabilidad y los ingresos futuros (i) en un mundo laboral en rápida evolución, y para el desarrollo (i) en general, estos resultados exponen una señal muy preocupante sobre la productividad y el potencial de crecimiento futuros.

 

Figura 1: Ranking de estudiantes latinoamericanos y caribeños en matemáticas. PISA 2022

Ranking de estudiantes latinoamericanos y caribeños en matemáticas. PISA 2022
Notas: Los números representan la clasificación del país entre los 81 países participantes, sobre la base de la estimación del punto medio del puntaje. *Se debe tener prudencia al interpretar las estimaciones porque no se cumplieron uno o más de los estándares de muestreo de PISA. Fuente: BID (2023) (PDF).

 

Figura 2: Ranking de estudiantes latinoamericanos y caribeños en lectura. PISA 2022

Ranking de estudiantes latinoamericanos y caribeños en lectura. PISA 2022
Notas: Los números representan la clasificación del país entre los 81 países participantes, sobre la base de la estimación del punto medio del puntaje. *Se debe tener prudencia al interpretar al interpretar las estimaciones porque no se cumplieron uno o más de los estándares de muestreo de PISA. Fuente: BID (2023 (PDF).

 

 

Figura 3: Variación de estudiantes latinoamericanos y caribeños en porcentaje de bajo rendimiento en matemáticas. PISA 2018-2022

Variación de estudiantes latinoamericanos y caribeños en porcentaje de bajo rendimiento en matemáticas. PISA 2018-2022
Fuente: BID (2023)

 

  • En cuarto lugar, este panorama de niveles de aprendizaje bajos y desiguales y retroceso en la competencia para el aprendizaje entre 2018 y 2022 puede atribuirse solo parcialmente a las pérdidas provocadas por la pandemia. Los nuevos datos de PISA son la primera evaluación internacional del aprendizaje después de la pandemia, pero también reflejan cambios entre aproximadamente un año antes de 2020 (dos años antes en el caso de Paraguay, que participó en PISA para el Desarrollo en 2017) y un año después. Pero la contribución de la pandemia a este sombrío panorama también puede validarse con las pérdidas de aprendizaje casi universales observadas en la educación primaria en todos los países que disponen de evaluaciones nacionales actualizadas[1]. Es probable que las pérdidas de los estudiantes de enseñanza secundaria sean menores (i) que entre los estudiantes de educación primaria, como sugieren los datos de los países que confirman también el carácter acumulativo del desarrollo de competencias (i). Los estudiantes que participaron en las pruebas PISA de 2022 ya tenían 13 años cuando se produjo el cierre de las escuelas, y probablemente estaban más familiarizados con la tecnología, cuyo acceso había aumentado en la mayoría de los países de la región, y tenían más capacidad para aprender de manera independiente. Nos han causado mayor preocupación las pérdidas de aprendizaje entre los niños que asisten a centros de educación en la primera infancia y entre los escolares de los grados segundo a sexto, ya que las competencias de alfabetización básica se adquieren durante esos cursos, y si la recuperación no continúa, es posible que veamos grandes brechas en la próxima ronda de PISA. Por último, es interesante ver que algunos países (i) ya han comenzado a recuperar el aprendizaje correspondiente a 2022, aprovechando el creciente compromiso de las naciones de ALC con la recuperación y la aceleración del aprendizaje y las medidas adoptadas por algunos de ellos en 2021 y 2022, que incluyen la priorización de los planes de estudio sobre competencias básicas, el apoyo específico para los estudiantes de bajo desempeño y el mejor uso de la tecnología.

Entonces, ¿qué significan estos hallazgos para los responsables de la formulación de políticas de educación y los profesionales del sector educativo de la región? Proponemos tres prioridades normativas :

  1. En vista de los porcentajes muy altos de estudiantes por debajo del nivel básico de competencia y las tendencias negativas en matemática, adoptar acciones inmediatas para recuperar las pérdidas de aprendizaje en matemática (i) entre los estudiantes adolescentes, por ejemplo actividades de tutoría, utilizando posibles soluciones de tecnología educativa.
  2. Tomar medidas para mejorar y reforzar los resultados en otras materias (como lectura [i] y ciencia), garantizando que la mitad de los estudiantes que se encuentran rezagados puedan ponerse al día.
  3. Continuar haciendo hincapié en los esfuerzos de recuperación y aceleración (i) en lectura (i) y matemática (i) para los estudiantes de educación primaria que se han visto gravemente afectados por la pandemia de COVID-19 y que podrían participar en las próximas evaluaciones PISA.

Las políticas no se pueden implementar si no se asigna el nivel adecuado de recursos (i). Los países de la OCDE invierten, en promedio, tres veces más que los países de ALC a lo largo de la trayectoria de aprendizaje: USD 102 612 frente a USD 36 972. Pero no solo es importante aumentar las inversiones. Los países también deberían gastar de manera más adecuada: en todas las naciones de ALC que disponen de datos, el desempeño en matemática se encuentra por debajo de lo que proyectan sus niveles de inversión.

El Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) esperan analizar de manera más exhaustiva los datos de las pruebas PISA para comprender cómo difieren los resultados de 2022 y los cambios derivados de la ronda de 2018 en función de las distintas características de los alumnos y las escuelas, entre ellas el acceso a la tecnología digital en el proceso de aprendizaje. Este análisis se llevará a cabo conjuntamente. ¡No se lo pierda!

 

[1] Entre ellos se incluyen Argentina (APRENDER: 2018, 2021, 2022); Brasil (SAEB: 2019, 2021); Chile (SIMCE: 2018, 2022); Ecuador (Ser Estudiante: 2021, 2022); Perú (ME: 2019, 2022); Uruguay (Aristas: 2017, 2018, 2020, 2022); México, Guanajuato (RIMA: 2020, 2021).

 

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Autores

Jaime Saavedra

Director de Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe del Banco Mundial

Ferdinando Regalia

Gerente del Sector Social, Banco Interamericano de Desarrollo

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jaime garavito
14 de Diciembre de 2023

Gracias por la informacion, es muy claro que en ALC nos falta despolitizar la educacion y tomar como referentes los paises asiaticos y europeos.