Desarrollar mejores sistemas de migración laboral en los países del Norte de Centroamérica

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Migrant man on his way to work in Guatemala.
Hombre migrante camino al trabajo en Guatemala. Fuente: Shutterstock

Antonia es una chef salvadoreña que tuvo la oportunidad de trabajar durante 6 meses en Estados Unidos con una visa de trabajo temporal, que se llama H-2B; un programa que permite a empleadores estadounidenses contratar a ciudadanos extranjeros para trabajar temporalmente. Gracias a la intermediación laboral del gobierno salvadoreño y de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), Antonia fue contratada por un hotel como ayudante del chef .

A pesar de la barrera del idioma y de extrañar a su familia, Antonia tuvo una experiencia muy positiva.  Aprendió nuevas técnicas culinarias, conoció a gente nueva y ahorró parte de su sueldo mientras enviaba USD 800 mensuales a casa en remesas.  A su regreso, se incorporó al negocio familiar de catering, aplicando sus nuevos conocimientos. Aunque le gustaría volver a trabajar en el mismo hotel en Estados Unidos, ella no está segura de que sea posible volver a aplicar al programa.

Como Antonia, un número cada vez mayor de ciudadanos del Norte de Centroamérica (NCA) -guatemaltecos, salvadoreños y hondureños- se benefician de los esfuerzos de intermediación laboral del gobierno , emprendidos con el apoyo de USAID.  Se trata de un avance importante para una región con una larga historia de migración irregular hacia Estados Unidos, el principal país de destino.  En efecto, las vías legales de migración laboral pueden ser mutuamente beneficiosas, ya que solucionan la escasez de mano de obra en los países receptores al tiempo que promueven el crecimiento económico y la reducción de la pobreza en los países de origen. Sin embargo, la migración laboral temporal gestionada es una herramienta poco utilizada en NCA.  Los gobiernos aún tienen que desarrollar sistemas sólidos de migración laboral para aprovechar las oportunidades que plantea la escasez mundial de mano de obra.

Mejores sistemas de migración laboral 

Un reciente informe del Banco Mundial titulado "Hacia Mejores Sistemas de Migración Laboral en el Norte Centroamérica" evalúa si los países de la región cuentan con los elementos fundamentales de un sistema eficaz de migración laboral.  El informe aplica el "Marco de Acceso," también utilizado por otros equipos del Banco Mundial en varias regiones, para examinar si existen programas y sistemas adecuados para contratar trabajadores migrantes en el contexto de acuerdos bilaterales o multilaterales con otros países. 

Esto incluye las Asociaciones mundiales para la formación de habilidades (Global Skills Partnerships) en los que dos países acuerdan financiar y proporcionar a los trabajadores formación en el país de origen para abordar la escasez de habilidades y las necesidades del mercado laboral de ambos países en un modelo de beneficio mutuo.

Marco para el diagnóstico institucional de los sistemas de migración laboral

Marco para el diagnóstico institucional de los sistemas de migración laboral
Fuente: Adaptado del Banco Mundial (2018), Evaluación Institucional de los Sistemas Migratorios en Bangladesh

El informe indica que los países del NCA pueden beneficiarse aún más del actual Programa de Visa de Trabajadores Temporales de EE.UU. y del Programa de Trabajadores Extranjeros Temporales (TFWP) de Canadá -dos programas importantes para facilitar la migración temporal legal de mano de obra. Existen también otros programas piloto con España y Alemania que presentan oportunidades para una posible ampliación. 

Después de México, Guatemala es el segundo país emisor de trabajadores migrantes temporales a Canadá en el marco del TFWP. Sin embargo, la escala sigue siendo pequeña, ya que los países del NCA representan sólo el 16.7 % de las visas TFWP  y el 6.9 % de las visas H-2B concedidas en 2021.  

Además, el informe indica que los reclutadores privados – los principales intermediarios para la migración laboral regular, gestionando el 90 % y el 84 % de las visas de trabajo temporales otorgadas a guatemaltecos y hondureños en 2021—operan sin mucha regulación o supervisión gubernamental, lo que potencialmente dificulta a los trabajadores vulnerables al abuso y fraude.

El informe hace hincapié en los siguientes mensajes y recomendaciones para lograr sistemas robustos de migración laboral:

  1. Reforzar el marco institucional y jurídico de los sistemas de migración laboral, incluidas las estructuras gubernamentales para su aplicación. Es importante que los países den prioridad a los marcos jurídicos que garanticen un sistema de migración laboral coherente y sólido y que regulen su aplicación. Esto incluye el establecimiento de acuerdos bilaterales o multilaterales con los países receptores de mano de obra legal.
  2. Desarrollar la capacidad de las instituciones gubernamentales de intermediación laboral. Esto implica reforzar la capacidad financiera y de personal/técnica para llevar a cabo la intermediación laboral y la supervisión de los reclutadores privados; aumentar la coordinación entre las partes interesadas; llegar a los empleadores privados de los países receptores para aprovechar las oportunidades laborales; ampliar el alcance de los trabajadores en el país de origen mediante la descentralización de los servicios; abordar los prejuicios de género en el proceso de contratación; y mejorar los sistemas de información para supervisar y evaluar la eficacia de los programas de trabajo temporal en el extranjero.
  3. Establecer medidas para garantizar el respeto de los derechos humanos y laborales de los migrantes a lo largo de todo el viaje migratorio. Las medidas abarcan la concientización sobre los derechos laborales, la supervisión de las condiciones de los trabajadores en el extranjero y la promulgación de mecanismos de reparación de agravios a través de los cuales los migrantes puedan denunciar los abusos y obtener una pronta resolución.  Los países también pueden establecer sistemas flexibles de seguridad social y redes de protección específicas a las que los trabajadores migrantes puedan acceder en caso de necesidad, tanto durante su estancia en el extranjero como a su regreso; por ejemplo, fondos de asistencia social que proporcionen transferencias de efectivo o apoyo psicológico. 
  4. Desarrollar programas para mejorar las competencias tanto en los países de origen como en los de acogida y para el reconocimiento transfronterizo de las cualificaciones. Esto incluye inversiones en programas de formación que tengan componentes de origen y destino en coordinación con los países receptores (por ejemplo, los Global Skills Partnerships), y programas de acreditación para cualificaciones demandadas. Esto ayudaría a que los trabajadores migrantes puedan aplicar sus cualificaciones en los países receptores y al regresar a sus países.
  5. Mejorar los vínculos entre los programas de trabajo temporal en el extranjero y los servicios públicos y privados para ayudar a la reinserción social y económica de los trabajadores migrantes. Los servicios pertinentes abarcan programas de inclusión socioeconómica para los retornados, líneas de crédito para el emprendimiento e intermediación laboral continua. Los gobiernos también deberían considerar la posibilidad de facilitar la migración circular de los trabajadores que han establecido vínculos con los empleadores y desean volver a solicitar el mismo empleo, abordando la falta de mecanismos de este tipo.

Accede a más información sobre el reporte en este video:

Estas acciones contribuirán a maximizar los impactos positivos de la migración laboral para los países del NCA, los países receptores y los propios migrantes.

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Autores

Claudia Rodríguez Alas

Senior Social Protection Specialist at the World Bank

Luz Stella Rodriguez-Novoa

Especialista sénior en Protección Social

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