Metro de Quito: un megaproyecto para transformar la movilidad

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People waiting for the arrival of the Quito Metro during its start of operations. Photo: Marco Andrés Palacios / World Bank.
Gente esperando la llegada del Metro de Quito durante su puesta en funcionamiento. Foto: Marco Andrés Palacios / Banco Mundial.

El sueño de una “Línea en los Andes” en Quito se hizo realidad a principios de diciembre de 2023, cuando abordé el tren en la estación El Labrador el primero del mes. 

La geografía moldea la ciudad en forma alargada. En 1995, con la inauguración del Trolebús, Quito fue pionera en la reaparición del Bus de Tránsito Rápido (BRT), después de Curitiba; y expandió el sistema hasta lo que permitieron sus límites: la forma alargada, las calles estrechas del centro donde es increíble ver girar un bus biarticulado y la impenetrable colina rocosa del Panecillo marcaron las fronteras de la expansión del sistema de transporte público en superficie. Solo había una solución para servir la creciente y mayoritaria demanda de transporte público: Bajo tierra. 

El Metro de Quito es un ejemplo de megaproyecto exitoso que logró sobrevivir a innumerables desafíos. Pese a verse empañada por retrasos en la entrada en operación y cierre de obra, la ejecución de una infraestructura de tal complejidad, en un entorno urbano, sin experiencia previa en el país y a un costo en el rango más bajo del mundo es excepcional. 

En comparación con proyectos similares en todo el mundo, el tiempo desde la conceptualización hasta la implementación se encuentra entre los más rápidos. 

El proceso del Metro de Quit

El Municipio de Quito llegó a un convenio con la Comunidad de Madrid para desarrollar los estudios de una primera línea de metro en 2010. En 2012 comenzamos a trabajar en el financiamiento. El Banco Europeo de Inversiones, el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial, se convirtieron en los cuatro mosqueteros. No solo el proyecto se convirtió en un avance sin precedentes en la colaboración entre instituciones multilaterales, sino que también el tipo de gestión flexible permitiría al proyecto superar con éxito múltiples desafíos. 

En 2022, Metro obtuvo soporte técnico para la contratación de un operador. Una vez que Medellín – Transdev fue seleccionado en 2023, todas las piezas estaban en su lugar. El éxito final fue cuestión de tiempo (y de mucho trabajo). 

El Metro de Quito hoy

El metro ha generado un sentimiento de dignidad entre la mayoría de los quiteños  y, especialmente, quiteñas, quienes son usuarios de transporte público. Esta mayoría está acostumbrada a apretarse en autobuses viejos y con una operación que tiene mucho por mejorar. En Quito, existía una asociación de transporte público con inseguridad e incomodidad. Por eso, la apertura del metro ha generado tal impacto en la ciudad. Las sonrisas, las caras de sorpresa cámara en mano. Extraños que comentan sobre cuánto tiempo hacía que la ciudad no vivía ese sentimiento genuino de celebración en comunidad. 

Este redescubrimiento de la dignidad, ese orgullo, lo cambia todo y va a permear en todo el sistema de movilidad urbana. Primero, los usuarios ya no van a resignarse tan fácil. Esperarán mejor calidad de servicio, también fuera del metro, porque saben que es posible. Segundo, las autoridades también saben que es posible, y han comprobado que sí pueden implementar estrategias exitosas. La policía del metro, las cámaras, los botones de pánico, la limpieza, las alternativas de pago, el amable personal que en cada estación guía al usuario… todas estas iniciativas pueden replicarse en el BRT y en el sistema de bus convencional. El alcalde de Quito lo dijo claro al afirmar que la apertura del Metro era sólo el inicio y que estaba por comenzar un proceso de transformación de todo el sistema. 

Ampliar el metro para atender la demanda en el norte de la ciudad, comprar más trenes para aumentar las frecuencias, mejorar la infraestructura peatonal a lo largo de la línea y, reestructurar y fortalecer el transporte público en superficie, aumentará los beneficios actuales del Metro

  • 22,5 kilómetros de longitud con 15 estaciones accesibles 
  • Sistema totalmente eléctrico que permite ahorrar 67.000 toneladas de CO2 al año 
  • Capacidad de movilizar 1.200 usuarios en un período de tiempo más corto 

Han pasado solo 39 minutos y estoy llegando a la terminal sur en Quitumbe. Nada mal para su primer día, y se reducirá a 34. Es difícil describir las emociones que despierta este primer viaje. 

Un final que, como siempre, va perfilando un comienzo. No puedo evitar recordar los nombres de tantas personas que con buena intención, capacidad y trabajo han hecho esto posible. Saben quiénes son. Este blog post será publicado el día de su fundación, el 6 de diciembre. Únase a mí para felicitar a todos los involucrados en la organización del éxito de hoy: ¡Enhorabuena y qué viva Quito!

 

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