Hacia una respuesta fundamentada, transparente y responsable para la seguridad alimentaria y nutricional en el mundo

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Semillas de maíz sostenidas por una mano.
El Banco Mundial pone a disposición hasta 30.000 millones de dólares en un periodo de 15 meses como parte de una respuesta global e integral a la crisis alimentaria.

Los precios récord de los alimentos debido a la COVID-19, el empeoramiento de los conflictos, el cambio climático y los desastres naturales han exacerbado la crisis del hambre en el mundo (i), empujando a millones de personas más a la pobreza extrema y amenazando con echar por tierra avances en el desarrollo logrados con gran esfuerzo. Más de 222 millones de personas en 53 países pueden sufrir inseguridad alimentaria aguda, y sus vidas o medios de subsistencia verse en peligro debido a que no tienen alimentos suficientes.   

Actuar con rapidez es fundamental. No obstante, pese al firme compromiso de la comunidad mundial, existen importantes desafíos en el monitoreo de la gravedad de la crisis y del nivel de financiamiento disponible, que dificultan los esfuerzos para adaptar soluciones dirigidas a mejorar la seguridad alimentaria en el largo plazo.

Los datos en tiempo real que pueden ayudar a monitorear los factores que impulsan las crisis alimentarias y nutricionales no recogen de manera igualitaria la situación en los países. Se necesita un gran número de indicadores para captar los diversos factores que pueden conducir a una crisis, algo esencial para fundamentar los sistemas de alerta temprana. Las actividades de financiamiento y respuesta abarcan a muchos asociados que realizan el seguimiento, efectúan la clasificación y presentan la información de diferentes maneras.

Esta fragmentación dificulta la obtención de un panorama del financiamiento movilizado hasta la fecha y de las actividades que se organizan en toda la comunidad. Si esta información estuviese disponible, podríamos utilizar el financiamiento más eficazmente, y llegar a aquellos que necesitan más asistencia de forma oportuna y con gran impacto.

El nuevo Panel Global de Seguridad Alimentaria y Nutricional puede servir de ayuda. Se trata de una plataforma de acceso público que permitirá monitorear datos actualizados sobre la gravedad de la crisis alimentaria, el financiamiento para la seguridad alimentaria mundial, y las investigaciones y los análisis para promover políticas de seguridad alimentaria en los países. Es producto del trabajo conjunto de la Alianza Mundial para la Seguridad Alimentaria (GAFS) (i) y diversos asociados. La Presidencia del Grupo de los Siete (G7) bajo el mandato de Alemania y el Banco Mundial lo pusieron en marcha en mayo de 2022. Por experiencia propia, sé lo importante que es un panel de este tipo, ya que cuando fui ministra de Comercio de Indonesia desarrollamos uno a nivel nacional luego de la crisis alimentaria mundial de 2008.

Al reunir información dispar en un solo lugar y hacerla accesible para todos —una idea simple pero ambiciosa—, el panel tiene como objetivo reducir los costos de transacción, mejorar la transparencia y acelerar los análisis, permitiendo a los Gobiernos y los equipos de los países sobre el terreno tomar mejores decisiones. También puede ayudar a acelerar el financiamiento al poner de relieve las necesidades y déficits de financiamiento. El objetivo es orientar una respuesta coordinada ante la crisis alimentaria mundial y, al mismo tiempo, ayudar a promover los estudios sobre seguridad alimentaria a mediano y largo plazo.

El panel es un ejemplo de la manera en que el GAFS trabaja para generar resultados, aprovechando los sistemas existentes que abarcan desde indicadores de seguridad alimentaria de acceso público hasta sistemas de seguimiento financiero.

En el transcurso de los próximos 6 a 24 meses, el GAFS busca centrarse en tres aspectos:

Asesoría: apoyar el intercambio coordinado y periódico de información justo a tiempo entre los responsables de la toma de decisiones, y la presentación de informes sobre tendencias de indicadores clave para fundamentar una acción rápida y decisiva.

Acción: rastrear y compartir información sobre el financiamiento para las respuestas en materia de seguridad alimentaria durante las crisis, con el fin de ayudar a identificar prioridades, déficits y oportunidades de financiamiento.

Promoción: aglutinar importantes institutos de investigación agrícola y estudios prospectivos para facilitar la promoción de investigaciones y análisis innovadores sobre políticas de seguridad alimentaria.

Si bien todos sienten los efectos de las crisis alimentarias, estos son especialmente devastadores para los pobres del mundo. Las experiencias anteriores nos han enseñado que es importante ayudar a los países en desarrollo afectados por el aumento de los precios de los alimentos y la escasez a satisfacer sus necesidades urgentes sin perder de vista los objetivos de desarrollo a largo plazo.  . En términos generales, esto significa brindar apoyo inmediato a los grupos vulnerables y facilitar el comercio y el suministro internacional de alimentos en el corto plazo, al tiempo que se impulsa la producción y se invierte en agricultura resiliente al cambio climático en el largo plazo.

El panel ayudará a impulsar la respuesta a través de estos esfuerzos, con el fin de priorizar a los más vulnerables, mantener el flujo de alimentos e invertir en el futuro. Disponer de datos precisos y a nivel de los países sobre la seguridad alimentaria y el financiamiento puede ayudar a fortalecer las redes de protección social dirigidas a los hogares vulnerables, asegurar que el Programa Mundial de Alimentos cuente con recursos suficientes y ayudar a los países vulnerables a cubrir los aumentos de los costos de la importación de alimentos.

Los datos de calidad y la transparencia en la presentación de informes también tienen el potencial de ayudar a evitar la proliferación de políticas comerciales relacionadas con los alimentos conservadoras y perjudiciales. El panel ayudará a generar nuevos conocimientos y estudios sobre temas de conformidad con las iniciativas de investigación del CGIAR (i), para evaluar los programas de seguridad alimentaria y la eficacia de las políticas.

El Banco Mundial ha puesto a disposición un monto de hasta USD 30 000 millones a lo largo de un período de 15 meses , que finaliza en septiembre de 2023, que incluye USD 12 000 millones para nuevos proyectos como parte de una respuesta integral y a nivel mundial ante la crisis alimentaria.  Hasta fines de junio de 2022, ya se habían aprobado alrededor de USD 5300 millones en compromisos totales del BIRF y la AIF. También estamos ayudando a los países a transformar sus sistemas alimentarios a través de financiamiento y asesoramiento sobre políticas para apoyar una recuperación verde, resiliente e inclusiva.

En definitiva, el objetivo por el que todos trabajamos es no solo salir de esta crisis, sino también ser más resilientes frente a este tipo de crisis en el futuro y de cara a los mayores riesgos climáticos, económicos y de conflictos. Esperamos seguir colaborando con Gobiernos, empresas privadas y asociados internacionales para lograr seguridad alimentaria y nutricional, mediante sistemas de producción más productivos, eficientes en cuanto a recursos, diversos y nutritivos. El Panel Global de Seguridad Alimentaria y Nutricional es una valiosa contribución de todas las partes interesadas a estos esfuerzos.

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