¿Qué sucede cuando el desarrollo en la primera infancia se combina con el empoderamiento económico de las mujeres?

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Una familia compuesta por una mujer, un hombre y su hija están sentados en la sala de espera de un centro de salud. A la derecha de ellos se ve una puerta abierta y alguien del personal del centro tomando notas.
El proyecto se llevó a cabo en Burkina Faso; se entrevistó a una muestra de 2000 mujeres que trabajaban en obras públicas con niños de 6 años o menos. Foto: Olivier Girard

Las evidencias muestran que el desarrollo de los niños y la participación de las mujeres en la actividad económica potencian el crecimiento, reducen la pobreza y mejoran el bienestar de los hogares . Proporcionar servicios de cuidado infantil asequibles y de calidad contribuye a ambas cosas. Sin embargo, con frecuencia, los investigadores y responsables de formular políticas han analizado los beneficios de apoyar el empleo de las mujeres y los servicios de cuidado infantil en forma aislada, con un grupo de personas interesadas en mejorar el desarrollo en la primera infancia y otro, en el empoderamiento económico de las mujeres. En nuestro nuevo estudio (i) se cierra esta brecha y se examina si los centros comunitarios de cuidados infantiles pueden hacer ambas cosas.
 

El contexto de nuestro estudio

A través del Proyecto de Empleo Joven y Desarrollo de Habilidades en Burkina Faso (i), del Banco Mundial, se contrató a jóvenes de entre 18 y 35 años para que participaran en obras públicas que requerían mano de obra intensiva durante seis meses. El equipo del programa identificó 36 puntos de trabajo urbanos que podrían albergar un centro de cuidados infantiles. Seleccionamos al azar 18 de esos emplazamientos para abrir centros de ese tipo, mientras que los 18 restantes quedaron sin cambios. Los 18 centros de cuidados infantiles comunitarios se establecieron según lo previsto durante los seis meses de obras públicas y continuaron funcionando una vez finalizadas las actividades. Cada centro tenía capacidad para 50 niños y estaba conformado por entre 7 y 10 participantes de las obras públicas que recibieron capacitación durante tres días para operar los centros, en lugar de realizar trabajos que requerían mano de obra intensiva.

Entrevistamos a una muestra de alrededor de 2000 mujeres que participaban en las obras públicas con hijos menores de 6 años en los 36 emplazamientos de estudio. Catorce meses después de la apertura de los centros de cuidados infantiles, volvimos a entrevistar a las mujeres para averiguar si habían utilizado los centros y para preguntarles sobre sus actividades económicas, su bienestar y el desarrollo de sus hijos. A mitad de nuestro estudio, la pandemia de COVID-19 obligó a cerrar los centros de cuidados infantiles durante cuatro meses, pero ya estaban funcionando de nuevo cuando volvimos a hablar con las participantes del programa en febrero de 2021.
 

Los hogares utilizaron los centros de cuidados infantiles

Observamos que los centros comunitarios ampliaron el acceso a los servicios de cuidado infantil.  Cerca del 25 % de las participantes del programa que trabajaban en los emplazamientos con nuevos centros de cuidados infantiles los había utilizado al menos una vez durante el último año. Debido a que había otros servicios de atención infantil disponibles, el 12 % de los hogares del grupo de control informó haber utilizado algún centro de cuidados infantiles en el último año. Sin embargo, la proporción de hogares que utilizaron un centro de cuidados infantiles fue casi tres veces mayor en los emplazamientos donde se crearon estos nuevos centros, es decir, del 37 % (gráfico 1). Si bien algunos hogares dejaron de utilizar los nuevos centros de cuidados infantiles una vez que finalizó el programa de obras públicas, la brecha entre los dos grupos se mantuvo: el 10 % de los hogares de los sitios de control habían utilizado centros de cuidados infantiles en las últimas 24 horas antes de la encuesta de seguimiento, mientras que en el caso de los hogares de los emplazamientos mejorados este valor fue de casi el 22 %.

 

Gráfico 1. Uso de centros de cuidados infantiles en los últimos 12 meses

Gráfico 1

 

Mejoraron el empleo y los resultados financieros de las mujeres, al igual que su bienestar psicosocial

El empleo de las mujeres mejoró en los emplazamientos donde había centros de cuidados infantiles disponibles, con aumentos de 0,08 de una desviación estándar en promedio  . Las mujeres recibieron ingresos mensuales más altos gracias a los empleos asalariados, y observamos indicaciones sugerentes de que esto se debía, al menos en parte, al aumento del tiempo dedicado al trabajo remunerado. Parte de este cambio laboral se debió a la contratación directa de algunas mujeres para trabajar en los centros de cuidados infantiles (67 de las 928 mujeres entrevistadas en los emplazamientos con nuevos centros de cuidados infantiles terminaron trabajando como cuidadoras en los centros). Pero también vemos mejores resultados entre las mujeres que no trabajaban en los centros de cuidados infantiles, lo que sugiere que el cambio se produjo, al menos en parte, gracias a que pudieron disponer de más tiempo. Las mujeres también lograron mejores resultados financieros, ya que aumentaron sus ahorros y reforzaron su capacidad para obtener dinero en efectivo en casos de emergencia. También observamos evidencias de mejoras en la salud mental, una dimensión que a menudo se pasa por alto (i) en los estudios que abordan los efectos de las intervenciones en la primera infancia (gráfico 2).

 

Gráfico 2. Efectos de los centros de cuidados infantiles

Gráfico 2

 

La capacidad de acción de las mujeres no se modificó

¿La mejora en el empleo de las mujeres se tradujo en un mayor control sobre las decisiones del hogar o transformó las actitudes con respecto al género? No vemos cambios significativos en la participación de las mujeres en la toma de decisiones en el hogar, sus actitudes hacia el género, su libertad de movimiento o la participación de sus parejas en el cuidado de los niños y otras actividades del hogar. ¿Por qué no cambiaron estos aspectos? Quizás estos problemas estén más arraigados y deba pasar tiempo para que evolucionen. O tal vez tener más ingresos no sea suficiente para cambiar el equilibrio de poder en la toma de decisiones. Aún queda mucho por hacer para entender exactamente cómo se configura la dinámica interna del hogar.

 

Mejoras en el desarrollo infantil

Los niños de los emplazamientos donde se crearon nuevos centros de cuidados infantiles mostraron puntajes más altos de desarrollo en la primera infancia, con un aumento promedio de 0,2 de una desviación estándar. Estos avances se manifestaron principalmente en las habilidades motrices gruesas y finas, sin aumentos ni reducciones en el desarrollo del lenguaje. Debido a que los centros de cuidados infantiles estuvieron cerrados durante un tercio del período del estudio debido a la COVID-19, consideramos que estos impactos positivos en el desarrollo infantil podrían haber sido aún mayores.

 

Beneficios para todos  

Nuestros resultados confirman con nuevas evidencias que ofrecer servicios de cuidado infantil puede tener un impacto positivo tanto en el empoderamiento económico de las mujeres como en el desarrollo de los niños . Aun así, hay más margen de mejora: la capacidad de decisión de las mujeres y la participación de la pareja en las tareas domésticas no se modificó.

Una reflexión final: ¿el programa fue eficaz en función de los costos? Básicamente, los centros de cuidados infantiles se solventaron solos. El costo mensual de operación de cada centro a plena capacidad era de USD 16,6 por niño. Los centros normalmente tenían alrededor de 33 niños matriculados en lugar del máximo de 50, lo que elevaba los costos operativos a USD 25,2 por niño en promedio. Las mujeres que usaron los centros de cuidados infantiles ganaban entre USD 23 y USD 25 adicionales por mes. Si se tienen en cuenta los beneficios añadidos de la mejora en el desarrollo de los niños, los logros sociales son aún mayores.

Autores

Aziz Dao

Analista de Investigación, Laboratorio de Innovación de Género de la Región Africana, Banco Mundial

Estelle Koussoubé

Economista, Laboratorio de Innovación de Género de la Región Africana, Banco Mundial

Únase a la conversación

Gloria Duran
25 de Octubre de 2023

Es beneficioso desde muchos aspectos de la vida de la mujer, pero si esta decisión es compartida con la familia para que la situación del niño menor no cambie negativamente. Ahora, el desarrollo del niño que está dentro de un espacio educativo ya sea en un Centro Infantil, nidito o similar es también favorable, puesto que los cuidados con estimulación bien dirigida ayuda en el crecimiento y desarrollo del menor de 5 años, todo este proceso debe llevarse a cabo con acompañamiento de la familia del niño, puesto que todo ese avance debe ser mantenido en el hogar del mismo y ser sostenible en el tiempo.

Myriam Aldabalde
25 de Octubre de 2023

Toda America Latina necesita estos programas. USA también. En Florida por ej. no existe la licencia por maternidad. Es difícil acceder a una guardería pública. Una privada razonable sale más de 1000 dol/mes. Y es una sociedad muy dura. A veces no somos conscientes de los problemas de las mujeres pobres en los países desarrollados. Este tipo de instrumento hay que promoverlo en el mundo entero. No significa financiarlo salvo en las economías pobres. Porque no arman algo así en común con el BID y la ex CAF?

Zeida Yamelis López Quintero
25 de Octubre de 2023

A los niños se les brinda mucho amor para que sean felices todo el tiempo. También debemos estar pendiente de ellos tanto en la casa como en los centros de estudios donde ellos van Son Hermosos.

Doris luz Betancourt
25 de Octubre de 2023

Estoy completamente de acuerdo que la educación de calidad del niño en su primera infancia le da la posibilidad de alcanzar proseguir sus estudios y por ende contribuirá al desarrollo de su familia y de su patria.por otro lado la mujer tendrá tiempo para capacitarse o emprender contribuyendo al presupuesto familiar. Tengo un centro de atención y desarrollo escolar el cual ha permitido mejorar sus calificaciones académicas y familiar porque las madres se han incorporados al campo laboral

Luis francisco Navas
22 de Septiembre de 2023

Interesante documento

Jose Fernando Copp Pastor
01 de Septiembre de 2023

Perfecto

Mis Dionisia
01 de Septiembre de 2023

Tema interesante

Maria
11 de Septiembre de 2023

Pienso que la mujer latina tiene capacidad para administrar los recursos en pro de favorecer a los niños. Pues es partidaria de que ellos son el futuro inmediato del planeta.

Anel Alvarado
25 de Octubre de 2023

Hola mi nombre es Anel, soy de Chilpancingo, guerrero, Mexico, es necesario tener un lugar a donde dejar seguros a nuestros hijos para ir con tranquilidad a trabajar, tengo la experiencia de mis hijos, cuando eran pequeños y yo trabajaba no había lugar donde dejarlo, ya que las estancias de gobierno eran escasas y muy difíciles para que te aceptaran y las privadas muy caras y desafortunadamente mi sueldo tampoco alcanzaba para pagar el servicio, conseguí a una chica que lo cuidaba en casa, eso fue el los años 2000 y aún prevalece esta situación en mi lugar de origen. Sería una noble labor implementarlas las estancias infantiles, en estos lugares muchas veces las mujeres no tienen una red de apoyo en la crianza y cuidado de los hijos y los niños viven en condiciones de vulnerabilidad, y las mujeres no pueden desarrollarse profesionalmente o económicamente.